Visitar Sole de Parma, significa para uno hacer un viaje directo a la nostalgia y la emotividad. Porque nuestros ancestros, al igual que la dueña de casa, María Cancello, llegaron a Tigre desde Italia. Y un abuelo, en mi caso, también desde Parma. Ubicado fuera de los circuitos turísticos de la localidad de la Zona Norte, entre los ríos Tigre y Reconquista, este lugar fue vivienda y negocio familiar, y hoy ofrece una tentadora propuesta de pasticceria y focacceria.
Sole di Parma. Dirección: Madero 537, Tigre. Horarios: martes a domingos, desde las 08:30 hasta las 20:00 (horario de otoño-invierno). Brunch todo el día. IG: @solediparma
Nos debíamos la visita. Al barrio donde nos criamos y vivían nuestros tíos paternos; adonde íbamos a jugar al baby como visitantes al Club Vito Dumas, en esa especie de "isla" que en realidad no lo es, pero que está instalada entre los ríos Tigre y Reconquista.
En un caso el Paseo Victoria y los clubes de remo; en el otro el Museo de la Reconquista, donde anclaron las tropas que Santiago de Liniers comandó en 1807 para luchar contra los invasores ingleses.
Es un Tigre profundo, no el de Nordelta y los barrios cerrados que trajo la modernidad. Ahí mismo, en un viejo local y vivienda familiar que perteneció al nonno Sergio y la nonna Violanta, María Cancello y su esposo Martín Gianella abrieron hace un año Sole di Parma.
Es fácil llegar, aún si no vas en auto. Basta tomar el tren a Tigre, cruzar el puente pegado a la estación, tomar la avenida de las Palmeras y, a las tres cuadras, doblar a la derecha hasta Eduardo Madero. Menos de 10 cuadras.
Hoy, siete décadas más tarde, Sole di Parma mantiene vivo el legado familiar. Cuentan con un salón interior, en el cual nos instalamos luego de curiosear el mostrador donde están la pasticceria y los panes de estilo italiano sobre el costado izquierdo.
Y, para los días lindos y soleados, como el que nos tocó, las mesas en la vereda están preparadas para recibir a los comensales y disfrutar de la propuesta tomando el sol de Tigre.
Tratándose de la hora del almuerzo, optamos por el plato del día: cappellacci de hongos, ricota y puerro, bien al dente y con la característica indisimulable de una pasta italiana de masa firme. Y además un contundente Hot Pastrami fatto in casa, con mostaza, queso crema y relish de pepinos agridulces, acompañado por papas al horno.
Hay algunos antipasti, como los bastoncitos de polenta grillada con espejo de pomodoro y pesto de albahaca; hummus con tomates cherry; involtini de berenjenas, y bocconcini con pesto y tomates confitados.
Los sándwiches, como el de pastrón que probamos salen con pan de focaccia y papas al horno. Por ejemplo, hay de pollo, atún, vegetariano, prosciutto, y mortadela. Cuentan también con una promo de 2 x 1 en focaccia (preguntar opción). La focaccia se vende al corte.
La casa ofrece también brunch a toda hora, y panes para consumir in situ o para llevar a casa (compramos el molde de masa madre con semillas y otro de centeno con ciruelas y nueces también de masa madre).
Entre las alternativas de pasticceria hay que probar la ciambella, una preparación especial para María, ya que era distintiva de la cocina de su nonna Violanta.
Tiene una textura húmeda, muy similar a la de un budín, que se destaca por su combinación de queso crema, limón y arándanos.
Para ver la disponibilidad del día, recomiendan observar el mostrador y decidir entre otras opciones como croissant clásico o con crema de almendras; danesa; pan au chocolat; lingote de limón; roll de canela; amaretti mórbido y biscotti.
Y por el lado de las tortas y postres, tientan la crostata de mermelada casera o la de ricota y dulce de leche; tiramisú; torta vasca y pavlova, entre otras variantes.
Concluimos el almuerzo con una original pasta frola con dulce casero de ciruelas, diferenciándose de los clásicos de batata o membrillo.
Probamos también un vermut Primmo, hecho en La Cumbre, provincia de Córdoba. Te sirven un vasito de agua al llegar, y por suerte podés pedir soda de sifón.
Nos volvimos felices caminando hasta la Estación del Ferrocarril Mitre, con los recuerdos a flor de piel y reconfortados por la comida, rica, sencilla y evocativa. Sole di Parma bien vale un viajecito a Tigre, al barrio auténtico donde nos criamos y están nuestras raíces.
Un imponente dragón de más de 20 metros de largo, que se extiende por todo el interior del salón, construido en símil piedra, nos da la bienvenida al más imponente de los Fabric, el Dragón Blanco situado frente a "Tierra Santa". Ingresando hacia la derecha está Tigre Morado, del otro lado el río color de león. Donde el Dragón, el Tigre y el León se unen.
Lejos de los moldes de la alta cocina tradicional, Ness opera en Núñez como un ecosistema integral y maduro. Una propuesta donde la sofisticación técnica, la sincronización milimétrica de su equipo y el diseño basado en el aprovechamiento absoluto, le dan vida a un tipo de restaurante inédito en la escena local, donde la hospitalidad se impone por sobre todo protocolo.
Sin dudas que Aldo Graziani es un personaje sui generis en el mundo de la sommellerie, donde fue uno de los pioneros desde que la profesión se instaló en la restauración, las vinotecas y también en el periodismo. Lo que lo ha hecho diferente, es que no se contentó con ser solo un sommelier de servicio. Creador de múltiples emprendimientos, ahora abrió Aldo's Brasserie Argentina, en el Bajo Porteño, lo que marca la vuelta al barrio en el que comenzó su trayectoria como restaurador.