Ya estamos hartos de los premios, los puntajes del vino, de las listas en la que todo se compra y nada se gana con méritos legítimos. En fin, éramos pocos y parió mi abuela. Ahora llega la primera edición de Wine Industry Awards Argentina, un excelente maridaje para la Michelin vernácula, sin dudas. Son tal para cual. Y otra cosa, para los organizadores el periodismo no existe entre los premiados, solo "Mejor Comunicador" (eufemismo que nos causa gracia, por no llorar), y "Mejor Influencer del Vino". Todo dicho.
La historia oficial dice que IWC (Wine Industry Awards 2025) presenta a sus finalistas: "La Gala de los Protagonistas del Vino, será un encuentro único entre productores, comunicadores, sommeliers, vinotecas, influencers y consumidores. Una noche para honrar la excelencia, descubrir nuevas voces y brindar por el futuro del vino".
Pura cháchara, sobre todo en momento en que el consumo de vino en la Argentina sigue cayendo estrepitosamente, a pesar de la "importante" labor de los "comunicadores" y de los "influencers".
Por si les interesa a los lectores ser parte de esta farsa, la cosa será en el Hilton Buenos Aires, el próximo jueves 25 de septiembre, a las 21:00 y las entradas están en venta en winechallengearg.com (este dato va por si quieren tirar su dinero).
Lo más interesante de todo, es que el rubro "Mejor Periodista del Vino"; se lo reemplaza por una palabra un tanto más amplia como "Comunicador" en la cual la terna está integrada por una sommelier de la Corpo, un sommelier que es catador y además escribe en los medios, y un dueño de vinoteca. Es decir, ningún periodista.
La otra gran incongruencia es que crearon otra categoría llamada "Mejor Influencer del Vino", una labor que mucho resultado no estaría dando en virtud de la caída vertiginosa del consumo en nuestro país (13,8% menos en julio de 2025 respecto de julio de del año pasado). El consumo per cápita anual, sería de 12 litros por persona, verdaderamente alarmante. De manera que no estamos para festejos, ni para tirar manteca al techo.
Con relación a los influencers, se ternó al cofundador de "The Malbec Post" que no tenemos ni idea quién es; a "Truchommeliers" (el nombre lo dice todo), y a una sommelier y docente. Al del medio, podríamos tranquilamente unirlo a "La Chica del Brunch" y tendríamos el menú completo.
No se quedan acá, porque además anuncian otras categorías que se premiarán durante la gala: Mejor Distribuidor; Mejor Hotel Enoturístico; Mejor Restaurante de Bodega; Mejor Vinoteca; Mejor Sommelier; Mejor Wine Bar; Mejor Packaging del Vino; "Personalidad del Vino". Solo nos intriga saber en cuántos rubros figurará Zuccardi.
"Mejor Periodista", ah no, el periodismo está en coma inducido. Colegas serios como Gustavo Choren y Diego Bigongiari, ya se cansaron de tanta mediocridad. Ídem enólogos como Ángel Mendoza, que le enseñaba a Michel Rolland; profesionales formados como Marcelo Sola, menos aún. Sommeliers que no trabajan para las bodegas, como Juan Prota, tampoco. Ninguno de ellos podría estar dentro de esta farsa.
Tomando en consideración los egos que abundan en torno a quienes están relacionados con el mundo del vino, estas premiaciones dejarán un tendal de enojados e indignados. Que se jodan, por darle importancia a un evento tan insignificante como éste. Nosotros, muy felices de no haberles tenido que decirles que no íbamos a concurrir, simplemente porque no nos interesa.
Llegamos a Olé Bar en una de nuestras noches limeñas, con una idea clara del lugar y de lo que íbamos a encontrar. Fuimos de la mano de nuestro gran amigo Pepe Moquillaza, referente indiscutido del pisco en el Perú y profundo conocedor de la historia de la coctelería local, quien nos señaló este bar como una parada obligada.
Alvear Grill estrenó su barra de cócteles, un nuevo punto de encuentro para huéspedes y el público local. Llegar, elegir tu trago favorito y dejar que la noche comience de a poco, mejor aún si continuás con la cena en el restaurante.
Como cada verano vuelve Spalter, el ícono de Manush, la cervecería artesanal más emblemática de la Patagonia. Esta lager checa, regresa para la temporada estival 2026 con una nueva versión limitada, renovada, pero fiel a la esencia que la convirtió en inolvidable.