Con tres sucursales, una en Vicente López y dos en Belgrano, Fiorire ("florecer" en italiano), propone pizzas napolitanas impecables, con su cornicione (borde) grande, materia prima de calidad y algunos toques creativos. La propuesta gastronómica fue creada por Alejandro Orellana, docente y formador en panadería y pizzas. Sus socios son Adrián y Javier Matrakar.
Fiorire - Direcciones: Fiorire Vicente López - Miguel de Azcuénaga 1202; Fiorire Belgrano - Avenida Cabildo 2802; Fiorire Amenábar - Amenábar 1702 esquina José Hernández. Abierto todos los días de 07:00 a 01:00 AM. IG: fiorire.ba.
La cita era en el local de Vicente López, frente a las vías del tren a Tigre, en una esquina donde antes funcionara La Bola de Oro. Nos juntamos con Alejandro Orellana (@aleorellanapanadero), uno de los dueños de casa, Rodrigo Caumo, Miguel Ángel Sosa (chef propietario de La Casona deBelgrano) y Roberto Romano, quien nos hizo probar varios de sus vinos Barroco.
La propuesta de los locales es bastante parecida, salvo algunas diferencias como por ejemplo que en el local de Amenábar hay una nutrida oferta de vermuts.
Orellana tiene 44 años y acredita una vasta experiencia en gastronomía. Desde muy joven incursionó en la profesión en la Zona Oeste(Castelar, Ramos Mejía, Moreno); estuvo tres años en México (en un hotel all inclusive en Oaxaca), y pasó por el Restaurante Pappa Deus en San Telmo, entre otras actividades.
Además de trabajar como docente y formador de panaderos y pizzeros, decidió unirse a la sociedad que se hizo cargo del local ubicado en la estratégica esquina de Miguel de Azcuénaga y Julio Argentino Roca, en Vicente López.
La marca luego abriría otros dos locales, en Belgrano. Uno está en la Avenida Cabildo esquina ManuelUgarte, en tanto que el más nuevo es el de otra esquina, Amenábar y José Hernández.
Sobre la base de la cocina italiana, el punto fuerte de Fiorire son las pizzas, de estilo napolitano y con sus cornicioni grandes (inclusive hay una variedad denominada "Ripiena il borde", cuyos bordes están rellenos).
Las más tradicionales son la clásica de mozzarella; Margherita; Napoletana, Pomodro Piccolo y Fugazze. Hay asimismo una "speciale de prosciutto cotto"; fonduta de formaggio; di Parma y Ronipeppe. No falta tampoco el fainá.
Saliendo un poco de lo italiano, cuentan con siete gustos diferentes. La "Nostra" está hecha con asado del centro cocinado durante tres horas al quebracho, más vino tinto, cebolla, espinaca, huevo y verdeo. Otra muy interesante es la "Atrevida" de bondiola cocinada con cerveza, miel, bbq y cebolla.
Otras opciones son la de jamón y queso; de pollo asado; de verduras, quattro formaggi y la italiana, con mozzarella, tomates cherry asados, hojas de albahaca y pimienta.
Completan la propuesta algunas opciones de pastas, como los tallarines, el gran canelón, los sorrentinos de jamón, mozzarella, ricota y nueces; y los gnocchi della familia.
Y también hay dos variedades de risotti (alla milanese o de funghi), así como el costillar de cerdo y el gran bife de chorizo "Argento".
Los postres son el vulcano di cioccolato intenso; flan della nonna y tiramisú. Cabe destacar que los tres locales están abiertos todo el día, con diferentes opciones para el desayuno y la merienda.
LOS VINOS DE ROMANO
Aparte de probar algunas de las pizzas y empanadas de la carta, la cena se completó con una degustación de vinos Barroco, del reconocido sommelier Roberto Romano, así como un gin de su propia elaboración con el que empezamos la cena.
A saber, los siguientes vinos fueron incluidos en la degustación: Barroco Rosé; Barroco Aire Blend; Barroco Malbec de Zona (de San Pablo y de Vistalba); Pinot Noir Luxury, y Barroco Aire Blanc El Peral. Ya ampliaremos sobre este particular.
Para finalizar, hay que decir que en Fiorire los precios son muy razonables. En el caso de las pizzas y empanadas no difieren de los de algunos locales de la competencia, aunque aquí la calidad sin dudas que es superior.
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