La marca Pera Grau existe desde el año 1955 por iniciativa de la familia Catena. Se trata de un vino generoso, elaborado como el Jerez mediante el sistema de soleras. Ya está disponible en el mercado argentino.
Pera Grau es un vino especial generoso, que se da como resultado de una combinación de añejamiento biológico durante los primeros tres años y oxidativo el último año, siguiendo los métodos tradicionales de la zona de Jerez.
Si bien la marca tiene una larga historia, ahora se produce este relanzamiento que pone en el mercado una nueva creación del enólogo Alejandro Vigil. Está elaborado con uvas 100% de la variedad Palomino, autóctona española, procedentes de la provincia de San Juan.
Según la información aportada por la bodega, el suelo es arenoso limoso con alto contenido calcáreo. El método de conducción: pérgola. La densidad alcanza a 2.000 - 2.500 plantas. Cosecha manual, cuatro distintas. La fermentación se realiza entre 32 a 40 días en huevos de concreto de 2.000 litros, a 20-22 grados centígrados.
El añejamiento se hace en barricas de 225 litros de roble francés, de entre 5 y 8 años de uso; por el sistema de soleras, durante cuatro años y luego entre 12 y 18 meses en botella. La graduación alcohólica alcanza a 14,5°.
En el marco del Día de la Tierra, la bodega presenta su tercer Reporte de Sustentabilidad y lo celebra con el nuevo Gaia Chardonnay Orgánico & Biodinámico.
El 23 y 24 de abril, el Marriott Buenos Aires Downtown será sede de una nueva edición del evento que reúne a los Malbec de "impacto positivo": vinos orgánicos y sustentables. Más de 15 bodegas y 60 vinos para degustar y descubrir el crecimiento del vino orgánico en la Argentina.
Desde la Patagonia, una de las regiones más australes del mundo, el Malbec encuentra una expresión propia: más fresco, equilibrado y elegante. Tres etiquetas de Bodega Del Fin Del Mundo, pionera en la región de San Patricio del Chañar, para descubrir su identidad.