Hace justo tres años, el 11 de octubre de 2018, Michel Bras pasó por Buenos Aires y cocinó junto a sus discípulos argentinos en Don Julio. Con Leandro Caffarena participamos de esta cena memorable, que para mí fue la primera experiencia con el mejor chef de todos, el que nunca estuvo en los 50 Best y que, a través de su hijo Sébastian, renunció a las estrellas de la Guía Michelin.
Era un evento único e irrepetible. Difícil tarea entonces, conseguir reserva. Gracias a Guido Tassi, quien conoce nuestro fanatismo por Michel Bras y su cocina, logramos junto a Leandro Caffarena que nos concedieran un lugar en la mesa.
Como evaluación de esa noche mágica, Fondo de Olla (c) publicó una nota firmada por ambos, en la que cada uno dejó sentada su propia experiencia.
Una, la de alguien que tuvo la fortuna de comer en L' Aguiole, como es el caso de Leandro. La otra, de quien nunca había tenido la oportunidad de probar los platos del maestro francés, autodidacta genial, en lo que fue un hecho extraordinario, porque Michel ya no está al frente de su restaurante en el departamento Aveyron.
Para uno en particular, fue la mejor experiencia gastronómica de mi vida. La cena fue a beneficio y el cubierto, que por aquel entonces era bastante elevado, se pagó con el mayor placer y alegría de todo el extenso peregrinaje que hemos recorrido por restaurantes de distintos lugares del mundo.
Para recordarlo acá les dejamos el link de la nota en cuestión.
Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la milanesa es una de las comidas más queridas en el país, junto al asado y las empanadas. Por eso mismo, aunque no se trata de una preparación autóctona, esta celebración gastronómica comenzó a festejarse en 2011 cada 3 de mayo.
Negresco Bistró, el restaurante de Palladio Hotel Buenos Aires - MGallery Collection, presenta las nuevas sugerencias del chef Facundo Stefano, una propuesta que invita a redescubrir la cocina mediterránea
La Terrazza de Casa Zarautz es parte del proyecto desarrollado en Palermo, con el nombre de la ciudad del País Vasco en la provincia de Guipúzcoa. Se trata de una terraza climatizada que, inevitablemente nos transporta a un asado en nuestra propia casa o edificio. La experiencia está a cargo del chef Leandro Leyell. Lo curioso es que el nombre del nuevo restaurante, nos lleva a Italia, por lo de "terrazza" con doppia z, y a la tierra vasca por "Casa Zarautz".