Dangelo de la Cruz, a quien conocimos hace tiempo en La Causa Nikkei, abrió su propio local en Barrio Norte, casi Once, una barra cevichera que es toda una novedad en Buenos Aires. Cocina sencilla, rápida, sabrosa, a precio muy conveniente. De ahí que la caiga como anillo al dedo el nombre elegido por el chef: Asu Mare, una exclamación que demuestra agradable sorpresa.
Asu Mare Barra Cevichera - Avenida Pueyrredón 679 Buenos Aires. Teléfono: 11 5486 3264. Abierto martes a sábados de 12 a 22; domingos de 12 a 20. Principales tarjetas.
Tipo de Cocina: Peruana
Barrio: Norte
Precio: $$$
La barra cevichera es una modalidad muy común en las ciudades peruanas, donde al plato bandera del país lo preparan con pescado y lo sirven solo hasta media tarde. Un ejemplo es la Barra Chalaca, uno de los conceptos que maneja el Grupo Acurio.
Aquí entre nosotros, la barra cevichera estaba prácticamente ausente, por lo que la apertura de Asu Mare es toda una novedad. Su ubicación es cercana a un barrio en el que podemos decir que nació la culinaria peruana en la ciudad: el Abasto. No obstante, en este caso todavía estamos dentro de los límites de Barrio Norte, en una pequeña propiedad donde antes ofrecían shawarma.
Un abrebocas: papas a la Huancaína.
El local es angosto y consta de mesas en el exterior al aire libre pero bajo techo. A continuación, hay algunas mesas para dos o cuatro comensales dentro ya del salón, hasta que llegamos a la barra cevichera propiamente dicha.
Ahí vemos trabajar al chef Dangelo de la Cruz, quien luego de dejar el grupo gastronómico Sushi Pop- La Causa Nikkei-, pasó a ser parte del grupo de audaces que decidió abrir sus propios emprendimientos en tiempos de pandemia.
En Asu Mare, comparte tareas con su esposa venezolana. Al fondo del local, observamos a su madre preparando la papa para las causas limeñas.
El nombre del local alude a una exclamación muy usada en el Perú, que significa sorpresa. Algo así como "Oh", "Guau" y el más moderno neologismo "Wow".
De más está decir que el ceviche es amo y señor de la casa. Lo prepara Dangelo con pescado muy fresco, en el momento, como debe ser. Los hay en varias versiones: clásico de pesca blanca con leche de tigre, acompañado de batata, lechuga y maíz cancha; de mariscos en leche de tigre; mixto; clásico con el agregado de crema de rocoto, y la "cevicausa", en la que el ceviche corona una causa rellana de palta y crema de rocoto.
También puede pedirse leche de tigre. El picor te lo incorporan al gusto del cliente, aunque un cartel pintado sobre la pared indica que "estar sin ti, es como un ceviche sin ají".
Otras opciones de la carta, son los platos calientes: arroz con mariscos; chaufa de mariscos; parihuela; chicharrón de calamar, mixto, de langostinos, o de pescado; asopado de mariscos, y chupe de langostinos.
Todos los platos fríos y calientes pueden pedirse en forma de dúos o tríos marinos, a $ 1.390 y $ 2.030 respectivamente; son toda una comida en sí misma.
Al mediodía, ofrecen un menú criollo y otro marino, que incluyen entrada y platos principal a $ 490 y $ 650.
Como bien dice Anthony Vásquez, hoy a cargo de la cocina de La Mar en Miraflores, la cerveza es lo que mejor le va a este tipo de comida. Para entrar en calor antes de la comida, pedir un Chilcano, el tradicional trago hecho con pisco.
Cuentan con take away (15% de descuento) y delivery en efectivo (10% menos sobre precios de la carta).
Asu Mare es toda una barra cevichera austera, donde comés rico, fresco y a precio muy razonable.
Sencillamente milagroso. En esta época de crisis de la gastronomía (una más y van...), gratifica comprobar que un restaurante ubicado en una zona poco frecuentada como la "isla" de La Paternal, que solo abre al mediodía y cuya chef está alejada de toda ortodoxia, pueda estar a salón lleno todos los días. MN Santa Inés es una rara avis que fue ganando fama y propaganda de boca en boca, por su propuesta sui generis y una excelente relación precio calidad.
El restaurante del Faena Hotel, comandado por el chef Emiliano Yulita, está verdaderamente "súper". El Mercado exhibe un menú que interpreta cabalmente la gastronomía argentina inspirada en el espíritu del bodegón porteño, pero llevándolo a una propuesta de altísimo nivel. Cocina, ambiente, servicio y producto van de la mano, para hacernos vivir una experiencia notable.
Una inmersión en la cantina que mejor traduce el espíritu del Chinatown neoyorquino, en Buenos Aires. Entre vajilla tradicional y recetas que son pilares de la cocina china-americana, recorremos una experiencia donde el diseño y el sabor conviven en un equilibrio poco común.