Oh'No Lulu Tiki Bar & Pupu Platter es la última creación de Luis Morandi y Patricia Scheuer, los fundadores del Gran Bar Danzón, esta vez junto a Ludovico De Biaggi, bar manager del lugar. El nombre es el de la capital del Estado en lengua hawaiana.
"Paraíso hawaiano" no es un título elegido al azar cuando pensamos en algo que identificara a este bar tiki recién abierto en Villa Crespo. El nombre nos recuerda por un lado a la película del año 1966 protagonizada nada menos que por Elvis Presley, dirigida por Michael Moore, mucho antes de que se dedicara a hacer documentales contra George Bush (hijo).
Y también es la denominación de uno de los discos que integraban la colección "Música para soñar y reposar".
Zombie, un cóctel emblema de la casa.
Si se quiere, podríamos utilizarlo como tercera acepción para mencionar a este bar recientemente abierto en una zona casi marginal, a pocos metros y sobre la misma vereda en el que estaba el Restaurante Al Fares en su versión original.
Fuimos a Oh'NO! Lulu (que así se escribe en lengua local Honolulu, la capital de Estado que aportó a un presidente: Barack Obama), y que fue escenario de uno de los episodios más tristes para los norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial (Pearl Harbor).
Traducido del original, el significado de la palabra sería "lugar resguardado" o "bahía protegida"
La recepción fue con un cóctel emblema de la casa: Zombie. Lleva Bacardí Carta Blanca, Bacardí Carta Oro, falernum (sirope dulce), almíbar de canela, lima, pomelo y Angostura, servido en un tiki mug, al "fuego".
La propuesta gastronómica de Oh'No! Lulu cuenta con 12 opciones diferentes basadas en el estilo hawaiano: Flor de Cebolla, Alitas Hawaianas, Spring Rolls, Pechito de Cerdo Laqueado, Lomi Lomi Salmon (Casi un Ceviche), Croquetas de Langostinos y Pescado, Baja Fish Tacos, Coleslaw Polinesio, Choclo Asado "Café Habana", Big Kahuna Burger, Bo Bun Imperial y Ahí Poké.
Flor de cebolla.
La decisión se orientó claramente hacia el pupu platter, que incluye cinco de las opciones del menú servidas como appetizers.
Las alitas de pollo se presentan en doble cocción glaseadas en azúcar rubia con lima, sésamo y cilantro. Una de las presas preferidas de los norteamericanos y a veces desestimadas entre nosotros. Vale la pena probarlas para sacarnos preconceptos de encima.
El segundo appetizer fueron cuatro spring rolls rellenos de carne de ternera, langostinos y noodles, y para acompañar, miel de chiles. El pechito laqueado será un clásico en el tiki bar, está marinado en soja, miel y jengibre, sale con pickles caseros. También integraba el pupu platter.
A eso se suman las croquetas de langostinos y pescado, con sriracha "mayo", y el coleslaw polinesio, hecho con repollo, zanahoria, cebolla, maíz ahumado, cilantro y chili, con salsa coleslaw y dijon.
Este plato es muy tradicional en Hawái y puede compartirse entre dos personas de buen diente. Si alguien se queda con algo de apetito (o al menos con la tentación de probar otras opciones de la carta), puede optar por un "refuerzo". En nuestro caso fueron los tacos "Baja Fish", de tortilla de harina, pescado blanco a la marinera, con repollo en juliana, pico de gallo, palta, queso tipo Cotija (de origen mexicano, del estilo del feta griego) y crema mexicana. El plato viene con dos tacos.
Asimismo, hay dos postres para quienes lleguen al final con ganas de algo dulce. No fue el caso. Tanto el Banoffee Pie como el Key Lime Pie sonaban atractivos pero era demasiado.
En Oh'No! Lulu Tiki Bar & Pupu Platter uno saca ticket en la caja y luego aparece el número en el mostrador frente a la cocina, donde se retira el pedido. Los cócteles se entregan en la misma barra, donde se solicitará una identificación personal a modo de seguro para entregar los tiki mugs, que son piezas artesanales.
Único en su género, Oh'No! Lulu derrocha originalidad e invita a soñar con las islas de Hawái. Por su concepto pareciera estar destinado al éxito y bien que merecería si así fuera.
Una recomendación: ir temprano. Se evitarán demoras y se podrá disfrutar con mayor tranquilidad de los cócteles y la cerveza tirada, así como de la comida. Pero a los más jóvenes, el bullicio y la presencia de mucho público no los amilana, de manera que hay espacio y lugar para cada edad.
Oh'No! Lulu, Tiki Bar & Pupu Platter - Aráoz 1019 (entre Lerma y Av. Córdoba) Martes a domingo desde las 17 (no se toman reservas).
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