500 Restaurantes, Barras y Comida al Paso Buenos Aires
5 Parrillas 5
Jueves, 16 de marzo de 2017
Fondo de Olla publicará todas las semanas algunos comentarios de Juan Carlos Fola sobre los restaurantes, barras y comida al paso que figuran en la Guía de Mano de Dios Editores. Acá vamos con la gran carne argentina y cinco parrillas.
Las parrillas son un emblema de la gastronomía de nuestro país. Las hay en todos lados, sencillas, de barrio, lujosas con mayores pretensiones pero siempre con la carne argentina como verdadera protagonista. No aptas para vegetarianos, acá van cinco lugares donde ir.
Quienes deseen adquirir la guía, está disponible en las librerías Yenny El Ateneo, Cúspide y otras. También en los principales aeropuertos de todo el país.
La Brigada. Fundada por Hugo Echevarrieta en 1992, La Brigada es "lo distinto en parrilla". Fue pionera en el barrio de San Telmo, que por aquella época lejos estaba de ser un polo gastronómico. Artistas, deportistas, políticos, mucho público extranjero, todos quieren probar sus carnes que se cortan con la cuchara. También es famosa por sus achuras únicas: mollejas de chivito, chinchulines de chivito y de cordero; creadillas. Y cortes como el asado especial, ojo de bife con hueso, tapa de ojo de bife. Un plus casi desconocido: milanesa de lomo a la Napolitana, la mejor de Buenos Aires. Estados Unidos 465. 4361-5557.
Cabaña Las Lilas.El restaurante más concurrido de Puerto Madero es una parrilla puesta al servicio de la gran carne argentina, con todo el show incluido: parrilla a la vista, cortes crudos ídem, atención prolija y eficaz. Amado por los turistas, que piden ojo de bife, bife de costilla y picaña (hay muchos brasileños entre los clientes). Los precios elevados no hacen mella en la clientela, dada la calidad del producto que se ofrece. Y tiene la mejor carta de vinos. Alicia Moreau de Justo 516. 4313-1336.
Don Julio. Empezó como parrilla de barrio, pero hoy es un absoluto éxito de público con presencia numerosa de turistas. Muestran un cuidado especial por el tratamiento de las carnes, provenientes de animales criados a campo. Pablo Rivero, su dueño, acaba de instalar un local para la maduración en un local vecino. Hay provoleta de Cabras de Cafayate. La entraña es la "estrella" de la casa y el servicio de vinos, muy cuidado. Guatemala 4699. 4832-6058.
La Cabrera. La Cabrera es un fenómeno de éxito imparable que cuenta con varios locales aquí y en el exterior (Manila, Asunción, Santa Cruz de la Sierra, 2 locales en Lima, México y Río de Janeiro). Gastón Riveira, su propietario, quien además es chef, supo encontrar el punto exacto para que la carne sea protagonista en una especie de show muy bien armado que desvela al público local y a los turistas extranjeros. Claro que esto no sería posible sin las mejores carnes argentinas. Cabrera 5099. 4831-7002.
Le Grill.La parrilla "gourmet" de Andrés Porcel (propietario de Chila), se caracteriza por sus carnes maduradas, provenientes de campo propio en Tandil, solo de animales alimentados a pasturas. Una buena experiencia es pedir la degustación de bifes (tradicional y madurada 45 y 100 días) para comparar. Los embutidos los hacen ellos mismos. Otra especialidad es el asado de tira en larga cocción. Alto nivel en parrilla. Alicia Moreau de Justo 876. 4331-0454.
En la intersección entre el linaje sardo de Daniele Pinna y la visión estética de Carmela, emerge un espacio que redefine la cocina en Recoleta. Una propuesta donde la simplicidad del producto y el empoderamiento femenino, dictan las reglas de una nueva modernidad.
Hace rato que teníamos pendiente la visita a Evelia, el cuarto emprendimiento del multifacético chef Máximo Togni. En sociedad con su colega Martín Arrieta, este restaurante remite a los sabores de la infancia de Togni, lo cual lo lleva a asegurar que éste es de todos sus emprendimientos el que más lo representa. La cocina de Evelia se basa primariamente en la calidad del producto, que luego se traduce en platos fáciles de identificar para quienes llevamos la impronta de los inmigrantes, italianos especialmente. Quizás esa sea la razón del éxito de este lugar, que reúne lo emotivo con los sabores que nos son tan afines.
La sociedad entre el chef Gaspar Natiello y el emprendedor Lucas Etchegoyen, dio como resultado un restaurante de pastas -una onda que se repite en Buenos Aires-, aunque en este caso con estilo propio. Bochinche tiene su sello basado en la interpretación de las raíces italianas, desde la óptica porteña, pero sin desvirtuar la esencia y el espíritu de una cocina tan arraigada entre nosotros.