El fin de año gastronómico ha llegado con una triste noticia, el cierre de Azema. Una década después de su apertura, la crisis económica se lleva puesto a un gran restaurante.
Paul Jean Azema nos dijo que “hay dos distintos momentos de alegría en la vida de un chef: cuando abre un restaurante y cuando lo cierra”. Eso ocurrió cuando compartimos la apertura del restaurante palermitano que llevaba su nombre.
Recordamos hoy esta frase que conlleva una verdad de Perogrullo, al momento de enterarnos de la triste noticia en boca del propio protagonista. Una década más tarde, decimos con tristeza que Paul Jean tenía razón.
Azema siempre ha sido algo así como una rara avis en la gastronomía argentina. Alguna vez dijimos que su estilo culinario es único entre pares.
La añadidura de "Exotic Bistró" a su apellido, venía a cuenta de que sus platos son exóticos (esto es foráneos, no raros, vale aclarar, por cuanto el exotismo es lo que viene de afuera). O sea que en nuestro país casi todo es exótico, salvo algunos pocos platos que se señalan como “argentinos” (Revuelto Gramajo, Milanesa a la Napolitana, Panqueques de manzana al Rhum).
El propio Paul señala que su restaurante es un homenaje a la cocina francesa que surgió en distintas partes del planeta. Nada más y nada menos que la cocina francesa y toda su elegancia, trasladada a las colonias de ultramar, donde tomó las tradiciones culinarias locales.
Así Azema recreó toda su vida especialidades de las islas francesas de ultramar, “los caminos de la Reunión donde Francia plantó su café en el Siglo XVIII, donde recalaron mis mayores al servicio de la Corona y de la Compañía de Indias”.
Paul Jean Azema es un ejemplo de coherencia en un mundo (como el de la gastronomía) donde esta cualidad casi no existe. El cierre de su restó es una triste noticia.
Su cocina la conocimos hace muchísimo tiempo, cuando uno ni soñaba ser un crítico gastronómico (La Creole, en la calle Mansilla). Sus mostachos mosqueteros lo convierten en un personaje particular y simpático, que apenas disimulan su verdadera condición de cocinero de alto vuelo.
Azema fue uno de los primeros en adoptar la costumbre, luego arraigada, de servir finger foods, como una opción más de la carta. Sus platos han sido referentes de una culinaria casi desconocida , o al menos muy poco frecuentada, para nosotros.
Por eso, confiamos en que pronto Paul Jean Azema volverá con otro proyecto y en que nos seguirá deleitando con su cocina única entre pares. Creemos que esta decisión que ha tomado, es apenas retroceder un paso atrás para dar luego dos para adelante.
Existen varias teorías sobre el origen del Día Mundial del Chorizo, pero la más conocida tiene su origen en España. Cuentan que el Rey Alfonso XII, quedó sorprendido al probar un embutido durante una visita a la localidad de Puertollano, provincia de Ciudad Real. Desde entonces, los habitantes del lugar comenzaron, cada 23 de enero, a dirigirse al campo para degustar lo que tanto le había gustado al monarca. Cierto o no, poco importa. Aquí tenemos una decena de opciones para disfrutar de un buen chorizo, fuera de casa.
El "Embajador del Buen Comer" de Almacén de Pizzas, lanza el segundo de sus menús especiales. El evento de presentación oficial tendrá lugar esta noche en el local de Cariló.
Un popular restaurante de Toronto, "The Carbon Bar", redujo los precios de buena parte de su menú a 2014, el año de su apertura. Eso significa disponer de cócteles por 12 dólares canadienses y media docena de ostras al mismo valor (8,70 dólares USA, ó $ ARG 12.435).