En un momento en que la gastronomía exige diferenciarse, Piani by La Marguerite apuesta por lo cotidiano a través de una cocina pensada para todos los días y que, sin embargo, no se parece a ninguna otra.
Su carta cruza pizzas, brunch, pastelería, vinos y una mirada novedosa sobre sabores conocidos y una puesta en escena agradable. La intención no pasa por sorprender desde lo sofisticado, sino por convertir lo familiar a una versión más precisa, atractiva y disfrutable.
Esa lógica aparece desde el origen del proyecto. La marca nació para ofrecer experiencias gastronómicas que fueran más allá de la comida, con una combinación de calidad, estética y calidez.
La propuesta se mueve sobre una reinterpretación de clásicos: en lugar de replicar formatos tradicionales de manera literal, trabajan con una cocina apoyada en técnicas actuales y en el respeto por el producto.
La materia prima ocupa un lugar central en Piani by La Marguerite. Se priorizan ingredientes frescos, de estación y elegidos a partir de vínculos duraderos con proveedores, una relación que también forma parte de la identidad de la marca.
Entre sus particularidades se destaca un blend propio de mozzarella, desarrollado exclusivamente para la propuesta, y una selección de insumos en su mayoría locales complementada con algunos productos importados que aportan un matiz diferencial.
Dentro de la carta, la pizza bianca y el pan casero de zanahoria son dos de las preparaciones más representativas. A esto, se suma un brunch disponible todos los días y horarios.
Las bebidas tienen un lugar igualmente cuidado dentro del concepto. La carta de vinos está curada por Magdalena Marquevich, socia y chef ejecutiva, quien cuenta con certificación WSET Level 3 Award in Wines. La coctelería, por su parte, combina tragos clásicos, con creaciones propias que ya forman parte del ADN del lugar -como el vermú rosso con café, cuyo hielo está elaborado con vermú blanco-, en una línea que acompaña bien el ritmo extendido del salón, desde la mañana hasta la noche.
Los locales hablan antes de que uno se siente. Cada sede tiene su propia impronta, aunque todas comparten la misma comodidad y diseño. Esa vocación de permanencia se traduce también en el rol que cumplen los espacios dentro del barrio: además de la propuesta cotidiana, alojan celebraciones privadas, activaciones con marcas y experiencias diseñadas para sorprender.
Detrás de esa mirada está Magdalena Marquevich, cuya trayectoria combina formación técnica, sensibilidad estética y una visión amplia de la hospitalidad.
Después de iniciar su camino profesional en el Derecho, se volcó a la gastronomía, se formó en cocina en Buenos Aires y amplió su experiencia en Francia, donde incorporó técnicas y una comprensión más integral del oficio. Ese recorrido también explica una propuesta donde la comida y la bebida no aparecen por separado, sino como partes de una misma experiencia.
Piani by La Marguerite - 11 de Septiembre de 1888 N! 2620, Belgrano; Huergo 306, Cañitas; Avenida Congreso 4498, Villa Urquiza. Abierto todos los días, de 08.30 a 00:00. Instagram: @pianibylamarguerite
Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la milanesa es una de las comidas más queridas en el país, junto al asado y las empanadas. Por eso mismo, aunque no se trata de una preparación autóctona, esta celebración gastronómica comenzó a festejarse en 2011 cada 3 de mayo.
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