En la misma esquina que durante muchos años ocupó "La Bola de Oro", una ubicación privilegiada frente a las vías del Ferrocarril Mitre, Ramal a Tigre, hoy funciona Fiorire Vicente López. Es una pizzería, cafetería y, al mismo tiempo, restaurante de estilo italiano que exhibe una muy buena relación precio calidad.
Fiorire Pizza & Caffé - Dirección: Miguel de Azcuénaga 1202, Vicente López (a pasos de la estación del Ferrocarril Mitre, Ramal a Tigre). Teléfono: 011 3460 8714. Horarios: de 07:00 a 00:01 AM. IG: @fiorire.ba
En tiempos de malaria, la gastronomía no es ajena a los avatares económicos del país. Si bien la inflación bajó abruptamente, por suerte, no obstante hay una retracción en el público a la hora de salir a comer afuera. Por eso la gente busca precio, además de comida simple, rica y abundante.
Mediodía de jueves en Fiorire Azcuénaga, a pasos de la Estación Vicente López del Ramal del Mitre a Tigre.Salón lleno, una rara avis en esta época. ¿Hay un secreto para que esto ocurre? A esta altura, no. Observamos que los lugares que trabajan a full son pocos y, muchos de ellos, se debe a que que tienen precios acomodados, una cocina simple, platos abundantes y te tratan bien, como debería ser siempre pero no lo es.
Esta vez fuimos a Fiorire Vicente López y no por la pizza, que es el leit motiv del lugar. Alejandro Orellana, uno de los dueños y responsable del menú, es maestro pizzero, docente y un investigador en todo lo que tenga que ver con este plato universal que es pasión de multitudes. Él mismo nos dice que la conclusión a la que ha llegado es que al comensal hay que darle una masa como la napolitana, pero con mayor cantidad de ingredientes, como nos gusta a los argentinos.
Por ejemplo, la variedad "Nuestro Capricho", que lleva pomodoro, mozzarella, láminas de zucchini, calabaza asada, panceta ahumada, ajo y merken. Y encima el cornicione (borde), está relleno de chorizo colorado y mozzarella.
La casa cuenta con más de una docena de opciones, entre clásicas y las que salen de la imaginación del pizzaiolo.
Las empanadas también tienen lo suyo: de carne asada; bondiola desmechada; pollo rostizado; italiana, y de verduras. Las nuevas son las 4 formaggi; Fontana di Trevi; cebolla y cuartirolo, y la "Cheese Burger".
Como dijimos, esta vez omitimos la pizza y las empanadas, pese a la tentación que sigue vigente, con la idea de probar algunas cosas nuevas. Entre los "Bocados para empezar", están los buñuelos de champiñones, con alioli. No pedimos las empanadas, como dijimos, pero en este rubro proponen un dúo a elección con sendas copas de vino.
Otro capítulo tentador es el de las milanesas. También holgadamente para compartir. Sobre todo, la de medio metro que se llama "Azcuénaga y Roca", de tres sabores: napolitana, fugazzetta y y huevo rallado con morrones asados, que sale además con papas fritas o ensalada mixta.
Asimismo, la "Fiorire" tiene el mismo tamaño y con sabores como rúcula y parmesano con aceto balsámico, mozzarella, peperoni, kétchup ahumado, champiñones, portobellos, tomate concassé, albahaca y aros de oliva. Completan la oferta la milanesa clásica, la "Mi Casa" con dos huevos fritos y papas fritas, y la "Nápoles". Todas salen con guarnición.
Las pastas son cosa seria, artesanales, en porciones sorprendentemente grandes, para compartir entre varios las siguientes opciones: 400 gramos de tallarines caseros al huevo, con ternera, albahaca, pomodoro y reggianito; "Ñoquis de siempre" (de papa, con salsa pomodoro y estofado de peceto); tagliatelle a la crema de champiñones, vino blanco, reggianito y panceta crocante; o las cuerdas de guitarra al nero di sepia, con mejillones, langostinos, berberechos, calamares, callos de vieiras, tomate concassé, ajo y perejil.
Hay tres pastas individuales, que en realidad no lo son tanto en cuanto a tamaño: "Sorrento en Azcuénaga" (sorrentinos de jamón y queso con pomodoro, pesto, queso semiestacionado gratinado, nueces y albahaca; "Malfatti de la infancia" (de ricota y verdura, con salsa mixta, huevos de campo y queso reggianito).
Probamos los raviolones de carne braseada al horno de barro y verdura, con fondo de carne, salvia, arvejas y hongos confitados, ricos y contundentes. Para uno, te queda casi la mitad para llevar a casa, lo certificamos. Completan el menú cuatro opciones de ensaladas.
Hay postres clásicos y pastelería durante toda la jornada. Una carta de vinos a precios razonables, cerveza tirada y algunos tragos. FiorireVicente López trabaja de corrido, todos los días, desde las 7 de la mañana, y cierran a la 1 de la madrugada.
Como quedó expresado, la relación precio calidad es muy buena e invita a sorprenderse con una propuesta que está al alcance de la mayoría de la gente.
Una parrilla de barrio que no se disculpa por ser bonita, pero que busca incomodar desde una propuesta disruptiva. Nos sentamos frente a Gianlucca Zago (así con dos "c" su nombre) con los sentidos abiertos, dispuestos a dejarnos sorprender por su arte de la casquería (Nota de la Redacción: lo que para los argentinos son "achuras") y una técnica que redefine, sin concesiones, el lenguaje del fuego en Buenos Aires.
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