Las picadas son una de las mejores opciones en verano. Y Cagnoli, un clásico por la calidad de sus productos, nos comparte algunos tips para armar las mejores picadas tandileras.
La picada es una tradición bien argentina. Tiene similitudes con los tapeos españoles o el antipasto italiano. Pero, sin dudas, el ritual de preparar la picada en nuestro país es único.
Se puede preparar en cualquier momento del día y casi en cualquier parte. A todos les gusta la picada, pero además es muy práctica y fácil de armar. Siempre hay alguien que se encarga de los fiambres, alguien de los quesos, o quien prepara los dips.
En las picadas de verano, lo fundamental es elegir productos de calidad, aportar variedad para que la experiencia sea completa y equilibrada. Y, por último, saber calcular muy bien las cantidades.
La calidad
La calidad de los productos elegidos es esencial para una buena picada. Para lograr un chacinado, hay mucho trabajo detrás. Según explica Mariano Frías, responsable de Marketing de Cagnoli, "por el tipo de elaboración que se hace, el sector chacinero es más parecido a una cocina que a una fábrica, y se trabaja con insumos súper heterogéneos".
Y agrega: "la diferencia de la calidad del producto, reside en lo que hace el artesano sobre cada uno de los ingredientes. Se trabaja en cada detalle para lograr diferentes perfiles de sabor en los productos". Por eso siempre es fundamental conocer el origen de los productos y que cuenten con su sello de calidad.
A la hora de degustar una picada, no hay reglas fijas. Es tan irresistible que es difícil hablar de pasos, pero a medida que uno va entrenando el paladar, se pueden ir incorporando nuevos sabores y, en esos momentos de disfrute, se puede apreciar todo ese trabajo del artesano para lograr esos productos de alta calidad, al igual que como se degusta un buen vino.
La variedad
Uno de los aspectos fundamentales a la hora de preparar una buena picada, es ampliar la experiencia de sabor aportando variedad. Eso se logra incorporando diferentes tipos de embutidos secos, salazones, fiambres, quesos, vegetales y frutos secos.
Es recomendable incorporar siempre variedad con embutidos secos, fiambres y salazones. "Los embutidos secos, son productos preparados sobre la base de carne, tocino y otros ingredientes como especias, o vegetales que son cortados y embutidos dentro de una tripa para su posterior curado, donde el perfil de sabor se define por la condimentación, el estilo de picado y el tiempo de estacionamiento".
"Las salazones curadas, en cambio, son chacinados que se realizan a partir de cortes de carnes específicos los cuales, como su nombre lo indica, parten de un proceso salino para la conservación de las carnes, como puede ser la bondiola o el jamón crudo".
Algunos de los embutidos secos más tradicionales que no pueden faltar en tu picada, son el salamín tandilero picado grueso y el salamín picado fino. Ambos son elaborados con carne de cerdo y vacuna, y tocino del lomo de cerdo. Sus principales condimentos son sal, pimienta y ajo.
También puede sumarse una longaniza calabresa, española, o sopresatta italiana de Cagnoli. El fuet tampoco puede faltar, uno de los embutidos más buscados por los consumidores por su sabor suave y delicado. Es un salame de puro cerdo madurado en frío, condimentado solo con pimienta blanca.
Si se quiere incorporar un embutido menos conocido y de un sabor más intenso, una buena opción es la spianatta,que es un salame de origen romano y su prensado en parrilla es lo que le da su forma tan particular.
Para quienes busquen un sabor más intenso pueden optar por la spianatta recubierta con finas hierbas, al ají molido o a la pimienta.
En cuanto a fiambres, algunas opciones son el lomo horneado a las finas hierbas y la bondiola, una clásica salazón con el toque tandilero. Sin dudas, para una picada completa no pueden faltar algunas fetas de jamón crudo Cagnoli. Estacionado durante 12 meses en el aire de las sierras de Tandil, de receta italiana, que se caracteriza por su baja presencia de sal y su textura suave en boca.
En cuanto a los quesos, al igual que los embutidos, la propuesta siempre es aportar variedad: de pasta blanda, semiduros y duros. Algunas sugerencias pueden ser queso azul, quesos suaves como el Holanda, Gouda o Banquete. Para sumar alguno de sabor más acentuado Pategrás o Fontina y, por último, algún Reggianito o Parmesano para desgranar.
Las cantidades
Para saber calcular, es fundamental conocer si la picada va a ser el plato principal, o como su nombre lo indica, algo para "picar" entre comidas. Es clave tener en cuenta las proporciones para no gastar demás y que todos los comensales queden satisfechos.
Si es solo para picar, calcular 100 gramos de fiambres y quesos por persona. Mitad de fiambres y mitad de quesos.
Si la picada es el plato principal, entonces calcular 150 gramos de fiambres y quesos, con la misma proporción. A eso se pueden sumar 80 gramos de panificados por persona, vegetales y frutos secos que aportan fibra.
Existen varias teorías sobre el origen del Día Mundial del Chorizo, pero la más conocida tiene su origen en España. Cuentan que el Rey Alfonso XII, quedó sorprendido al probar un embutido durante una visita a la localidad de Puertollano, provincia de Ciudad Real. Desde entonces, los habitantes del lugar comenzaron, cada 23 de enero, a dirigirse al campo para degustar lo que tanto le había gustado al monarca. Cierto o no, poco importa. Aquí tenemos una decena de opciones para disfrutar de un buen chorizo, fuera de casa.
El "Embajador del Buen Comer" de Almacén de Pizzas, lanza el segundo de sus menús especiales. El evento de presentación oficial tendrá lugar esta noche en el local de Cariló.
Un popular restaurante de Toronto, "The Carbon Bar", redujo los precios de buena parte de su menú a 2014, el año de su apertura. Eso significa disponer de cócteles por 12 dólares canadienses y media docena de ostras al mismo valor (8,70 dólares USA, ó $ ARG 12.435).