Tras 17 años de servicio, Chila cerró sus puertas. El espacio mutó, convirtiéndose en Amarra, un proyecto de cocina federal. La idea era funcionar como una embajada que visibilice cocinas de diferentes puntos del país, dando pluralidad a la gastronomía de cocineros y restaurantes de nuestras provincias, cada uno con una mirada singular.
Amarra fue un punto de unión que dio estructura para mostrar en Buenos Aires el trabajo de cocineros, así como poner en valor productos y regiones nacionales.
Lo explica Pedro Bargero, exchef de Chila: "el producto argentino nos une, nos entrelaza y nos apasiona. Sí, hablamos en plural porque esto es puro trabajo en equipo. Implica investigación, desarrollo y mucha coordinación. Es abrir las puertas de lo que supo ser nuestra casa para que no sea sólo nuestra, porque el conocimiento se comparte y creemos que esa es la única manera de enriquecer nuestra cultura gastronómica".
La primera edición del ciclo fue un éxito rotundo. Por las cocinas de Puerto Madero pasaron Sebastián Weigandt (Azafrán), Gastón Trama y Camila Cerezo (Ruda), Florencia Lafalla y Emanuel Yañez (Ánima), Ignacio Zuzulich y Juliana Thorpe (Herencia), finalizando con la dupla de Darío Gualtieri y Julián Galende.
La segunda vuelta de Amarra acaba de comenzar y se extiende hasta fin de año.
PARA AGENDAR:
Florencia Rodríguez y Fernando Fernández ("El Nuevo Progreso", hasta el 30 de septiembre.
Estefanía Maiorano y Martin Sclippa ("Fico"), del 4 al 28 de octubre.
Lisandro Ciarlotti ("Lo de Tata"). Del 1° al 18 de noviembre.
Cierre del ciclo: "Los mejores platos de Amarra", durante los meses de diciembre de 2023 y enero de 2024.
Ya se viene el segundo capítulo del "Ciclo de Encuentros 2026". El martes 12 de mayo a las 20:30 habrá un menú especial en Mercado de Liniers, de la mano de su chef, Dante Liporace. Cada paso estará maridado con vinos y espumosos de Cavas Rosell Boher.
Será una noche muy especial la del próximo martes 28 de abril en Winston Club. Por única vez y solo para 18 comensales. habrá una cata guiada de cuatro vinos, incluyendo Viñas Feroces (elaborado en España por la Bodega Ribera del Cuarto), y un menú de pasos a cargo de chef de la casa, Jonás Alba.
La llegada de GAO a Recoleta confirma que la hospitalidad de Karina Gao, respaldada por una cocina de herencia fidedigna, es el verdadero motor de sus proyectos. Una crónica sobre la apertura de un espacio donde la identidad cultural y la calidad gastronómica se unieron, en una noche de celebración y rituales de prosperidad.