A fin de acompañar el brindis con los amigos que más apreciamos, Bodega Antigal propone descorchar en el Día del Amigo su UNO Red Blend, creado por la enóloga Miriam Gómez.
Las uvas, provenientes de los viñedos del Valle de Uco, fueron colocadas en cámaras de frío al llegar a la bodega en Maipú, para luego ser seleccionadas a mano. Gracias a la tecnología de flujo de gravedad, la vinificación fue suave, para preservar la frescura y el carácter aromático de cada racimo.
Antigal Uno Red Blend es, según la enóloga, de "una mixtura elegante, compleja y exótica de distintas variedades de viñedos propios; un blend único que se transforma cada año según la mejor combinación de uvas que se alcance en cada cosecha. Posee entre 8 y 10 meses de guarda en roble francés y americano".
Y agrega: "es un vino de color rojo rubí y violeta, de intensidad media. Muy fresco, afrutado y refrescante, con notas de frutas rojas y negras, menta, alcanfor y silvestres. En boca, ofrece taninos suaves y redondos. Es sedoso, aterciopelado y muy equilibrado".
Según Meredith May, editora de la revista norteamericana Tasting Panel, "los aromas a fruta fresca impregnan la copa, dando lugar a sabores de cereza cubierta de chocolate, dátiles y melaza. Los taninos y la textura de las confituras de mora crean una sensación en boca impresionante. El vino termina con un matiz amaderado".
El packaging del ejemplar es una fusión de originalidad y tradición, con su emblemático número 1 en metal. Precio sugerido al público: $ 1.300.
Antigal es una de las bodegas más antiguas de la Argentina. Fue fundada en 1897 en la primera zona vitivinícola de Mendoza, a los pies de la Cordillera de Los Andes. Sus principales viñedos están ubicados en el Valle de Uco, una zona de gran altitud con una elevación de hasta 3.900 pies.
El bar de estilo kissa ubicado en la terraza de Haiku, renueva su propuesta con una carta de cócteles inspirada en vinilos, que combina coctelería de autor, música y una experiencia sensorial pensada como un álbum para escuchar y beber.
Llegamos a Olé Bar en una de nuestras noches limeñas, con una idea clara del lugar y de lo que íbamos a encontrar. Fuimos de la mano de nuestro gran amigo Pepe Moquillaza, referente indiscutido del pisco en el Perú y profundo conocedor de la historia de la coctelería local, quien nos señaló este bar como una parada obligada.
Alvear Grill estrenó su barra de cócteles, un nuevo punto de encuentro para huéspedes y el público local. Llegar, elegir tu trago favorito y dejar que la noche comience de a poco, mejor aún si continuás con la cena en el restaurante.