Sin previo aviso, con visita de incógnito y pagando la cuenta, los jurados de la lista 101 Best Steak Restaurants comieron en La Brigada. Y el pasado 18 de mayo, Hugo Echevarrieta se desayunó con que su emblemática parrilla de San Telmo había ingresado en la guía de marras.
La Brigada, en tiempos en que no había restricciones.
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Cuando la cosa se da así por sorpresa y sin que haya existido ningún tipo de lobby ni contubernio, ya que el o los jurados que concurrieron a comer a La Brigada lo hicieron de incógnito y pagando la cuenta, el mérito es mayor y la satisfacción, doble.
En efecto, en los últimos días Hugo Echevarrieta recibió una carta fechada en Londres el 18 de mayo pasado, en la que informan que su parrilla ingresó en la lista 101 Best Steak Restaurants. Esta guía es publicada por Upper Cut Media House Ltd. y acredita que La Brigada recibirá en las próximas semanas el sticker que podrá colocar en su fachada, avalando tal distinción.
No es éste el caso y, por tanto, lo destacamos como un hecho significativo. Una caricia para un gastronómico que viene trabajando incansablemente desde 1992, cuando decidió abrir su propio negocio y fue ganando respeto y credibilidad a lo largo de los años.
Felicitaciones a Hugo y sus hijos que lo acompañan. A los parrilleros, mozos y todos los que participan de este emprendimiento, a muchos de los cuales conocemos desde hace tanto tiempo.
La Terrazza de Casa Zarautz es parte del proyecto desarrollado en Palermo, con el nombre de la ciudad del País Vasco en la provincia de Guipúzcoa. Se trata de una terraza climatizada que, inevitablemente nos transporta a un asado en nuestra propia casa o edificio. La experiencia está a cargo del chef Leandro Leyell. Lo curioso es que el nombre del nuevo restaurante, nos lleva a Italia, por lo de "terrazza" con doppia z, y a la tierra vasca por "Casa Zarautz".
Desde el 1º de mayo, Raíces Cocina Casera incorpora a su carta de invierno preparaciones de olla como locro, guiso de lentejas, mondongo y sopa tricolor, en línea con su propuesta de cocina tradicional argentina, pensada para la temporada. Y además, como siempre, platos creados por la chef Fernanda Tabares que nos remiten a la infancia.
Días pasados, en Dashi Alcorta se fusionaron dos culturas gastronómicas distintas que, a priori, no tienen nada que ver una con la otra. Pero, a la hora de encontrar coincidencias, uno puede llevarse más de una sorpresa. Lo japonés y lo andino juntos, a través de una experiencia inédita entre los chefs anfitriones, Roberto Nishida y Carina Ramírez, y la invitada Flor Rodríguez, quien llegó desde Tilcara con sus productos a cuesta.