Son tiempos de encierre obligatorio y consumimos series y películas todo el tiempo. En estas últimas semanas, hemos prestado atención cómo en la televisión se observa a los protagonistas beber cerveza, siempre del pico. Pero si aparece el vino, nunca falta una copa de cristal.
Pero no solo en las películas y series yanquis beben cerveza del pico, también en España, en otros países europeos y para no ser menos, fieles a las modas impregnadas de penetración cultural, en nuestra sufrida Argentina.
Hoy, con una pandemia que ya a esta altura abruma, ningún cuidado sanitario está de más. Y por ende, resulta inconveniente tomar cualquier cosa del pico, menos aún si no podés ver lo que hay adentro del envase.
Pero supongamos que son tiempos "normales". Entonces, vamos de lleno al quid de la cuestión. Como se explica en la nota de marras, no hay razón alguna que justifique semejante sacrilegio.
Por más que nunca la cerveza alcanzará el nivel de elegancia que posee el vino, al menos un mínimo de respeto debe tenérsele.
Lo que aquí queremos señalar es que por más que la mona se vista de seda, mona queda. Y por más que la cerveza la bebamos en la mejor copa del mundo, nunca va a llegar a alcanzar el nivel de un vino, salvo que éste sea de pésima calidad (única razón por la cual aceptamos al "sodeado" que hoy quieren poner de moda en algunas bodegas para incrementar el volumen de consumo per cápita.
Eso no quiere decir que un día caluroso nos dé tomarnos una birra para acompañar una pizza, o bien beber una "cañita" antes de la comida con vino por supuesto, como solemos hacer en Sagardi.
Por eso que el que nace para pito nunca llega a corneta. Y ante eso no hay matraca que valga. ¿O acaso para qué se inventó el chopp?
Con viñedos que alcanzan los 3.111 metros sobre el nivel del mar, entre los más altos del mundo, la bodega salteña se suma a esta celebración destacando cómo las condiciones extremas de los Valles Calchaquíes llevan a la cepa insignia a su máxima expresión.
Este año, tanto para Pesaj como la Pascua Cristiana, Domaine Bousquet propone celebrar en un brindis multicultural con su ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal 2024.
El consumo de vino sigue en caída libre, pero nadie parece darse cuenta de que la sofisticación y la manera en le han complicado la vida al consumidor medio, es parte importante del problema. En los últimos días, no pudimos menos que coincidir con el colega mendocino Federico Lancia, quien publicó una nota en MDZ titulada "descorchar un vino sin miedo: la dictadura del experto que nadie pidió".