Tras dieciocho meses de ostracismo, lo cual motivó rumores de toda índole, el Café Tabac reabrió sus puertas en la esquina de Avenida Del Libertador y Coronel Díaz.
Durante un año y medio se tejieron especulaciones de toda índole. La esquina de Avenida Del Libertador y Coronel Díaz vuelve a albergar a un bar notable de la ciudad, hoy renovado totalmente.
En verdad, cada paso por el viejo Tabac no dejaba un sabor amargo. Tapiado y solo con una luz tenue en el interior, el local olía a abandono y cierre definitivo. Pero afortunadamente no fue así. Sabíamos de boca de Damián Del Visso, de Estudio Visso, y Martín Blanco de Moebius Marketing, que se estaba trabajando la nueva imagen de Tabac.
Valió la pena la espera. ¿Ustedes se imaginan la cantidad de whiskies que habrá ingerido el Coco Basile en el antiguo Tabac? ¿O la cantidad de lances de Mostaza Merlo con cuanta fémina se sentaba en algunas de sus mesas? Dicen que por allí también muchas veces habrá tomado sus cafés el hoy Presidente de la Nación, Mauricio Macri, un vecino del barrio.
El viejo Tabac fue reducto de exjugadores y hoy directores técnicos, como Coco Basile y Mostaza Merlo. Con nuevos dueños, acaba de reabrir sus puertas.
Dicen que el Ave Fénix murió para renacer con toda la gloria. Los 18 meses transcurridos, más allá de las dudas, sirvieron para crear gran expectativa. Dicen que el cierre obedeció a las quejas de un vecino del edificio con bastante poder, y que ello motivó el cierre temporario de Tabac.
Ahora también existe una nueva sociedad, en la que participan dos de los propietarios del Petit Colón, de Libertad y Lavalle, y el histórico Las Violetas, de Rivadavia y Medrano.
La nueva sociedad contrató como chef a Luciano López Fuentes, a quien recordamos por su último paso conocido, en Almacén de Pizzas. Y a cargo de la barra, nada menos que Seba García y Gonzalo Cabado.
Y es así nomás, Tabac no estaba muerto, pero sí resurgió como el Ave Fénix para los nostálgicos clientes que no se resignaban a otro destino que no fuera la reapertura.
De París a San Telmo, el retorno a su patria y otra vez de vuelta al barrio más antiguo de la capital argentina. Se llama Marc Eugene, y hace más de una década que ofrece auténtica cocina francesa en "Lo del Francés". Platos sabrosos y exuberantes, con una muy buena relación precio calidad. Un bistrot porteño, con espíritu parisino.
Lejos de las pretensiones y el lujo impostado, este rincón de Colegiales se consolida a través de una cocina honesta. Es un espacio donde la técnica se pone al servicio de la conexión humana, demostrando que cuando el plato tiene identidad y el ambiente respira bienestar, la gastronomía recupera su capacidad de emocionarnos sin necesidad de artificios.
El mito que nació el 24 de marzo de 1935 en Medellín, con la absurda muerte del Zorzal Criollo, dice que "Gardel cada día canta mejor". A la cortada que lleva el nombre del cantante más popular de nuestro país, llegó un peruano que "cada día cocina mejor". Raúl Zorrilla Porta, de solo 35 años, se ha convertido no solo en referente de la culinaria peruana en Buenos Aires, sino también en una "máquina de crear". Llegó a estas tierras de muy joven para estudiar Comercio Exterior, pero una casualidad lo llevó a dedicarse a su gran pasión: la cocina. Aquí su historia. Y la vuelta de Kamay al barrio que lo vio nacer.