La parrilla pionera de Palermo Hollywood ofrece durante todo el mes de septiembre, un menú de tres pasos con vinos D. V. Catena. Está vigente tanto al mediodía como a la noche.
Desde hace más de dos décadas, La Dorita se ha consolidado como un clásico porteño gracias a su propuesta generosa, basada en carnes de pastura a la leña de quebracho y una excelente relación precio calidad.
Durante todo el mes de septiembre, la casa ofrece un menú de tres pasos acompañado por vinos de la Bodega Catena Zapata, a solo $ 38.000 por persona.
MENÚ SEPTIEMBRE
Entrada (a elección) Milanesas de mozzarella Chorizo Morcilla Empanada de carne o de queso y cebolla Bocaditos de acelga
Principal (a elección) Milanesa de bife de chorizo a la napolitana ¼ de pollo al verdeo con papas españolas Bife de chorizo de 250 gramos con papas fritas Ñoquis con ragú de carne
Postre (a elección) Flan casero mixto Panqueque con dulce de leche Chimbote Queso y dulce Mousse de chocolate
Postre (a elección) Flan casero mixto Panqueque con dulce de leche Chimbote Queso y dulce Mousse de chocolate
Se sugiere reservar a través del siguiente link:https://meitre.com/es/la-dorita - Por teléfonoen Humboldt 1892 al4776-5653 y por WhatsApp al11-5703-2681En Bulnes 2593. al 4802-8640 y por WhatsApp al 11-5703-2645.
La Dorita - Horarios: domingos a jueves de 12:00 a 00:30; viernes y sábados de 12:00 a 01:00 AM. IG:@ladoritaparrilla
L'Atelier Bistro es un proyecto que surgió en 2004 gracias a la visión conjunta de los chefs Verónica Morello y Charly Forbes. Con formación culinaria tanto local como internacional, la pareja decidió dar vida a un entonces modesto bistró francés. Hoy, son referentes de la cocina francesa en la Zona Norte, tanto inicialmente en La Lucila, como hoy en Martínez. Aquí un adelanto de lo que nuevo del 2026.
A partir del 10 de abril reabre O-Satori, el omakase ubicado en el Nivel 23 del Marriott Buenos Aires Downtown. Se trata de un exclusivo espacio, donde la gastronomía japonesa se combina con una de las vistas más imponentes de la ciudad, junto a la piscina del hotel.
Mucho más que una competencia de sushimen, lo que pasó en La Rural fue el termómetro de una pasión que transformó el Salón Ocre en un microclima de precisión y cultura oriental. Crónica de una jornada de adrenalina y técnica, que proyecta su sombra hacia el Pacífico.