La Heladería Dolce, de San Isidro, propone disfrutar de tres nuevos sabores de helados frutales: melón, cereza y durazno. Se podrán solicitar en presentaciones de 1, ½ o ¼ de kilo, cucurucho o vasito.
Cualquier sabor de helado es bueno si hace calor, pero mucho más los frutales. Dolce, la heladería ubicada a pasos de la Catedral de San Isidro, incorporó tres nuevas opciones: melón, cereza y durazno.
Todas están hechas a base de pulpa de fruta, son completamente naturales, elaborados de forma artesanal en el local a base de agua y sin lácteos añadidos. Son aptas para celíacos. Cualquiera de ellos se puede solicitar en presentaciones de 1, ½ o ¼ de kilo, cucurucho o vasito.
La heladería también propone otros sabores frutales como maracuyá, limón, frutilla, naranja con jengibre, frutos del bosque, lemon pie, mousse de frambuesa, banana split y frutilla a la crema.
También disponen de barritas heladas (compuestas por una masa sableé casera y crocante, helado artesanal, salsa casera y cobertura de chocolate), y tortas heladas en tres sabores: dulce de leche, frutos rojos y chocolate.
Cabe destacar que Dolce cuenta con espacios al aire libre para degustar de sus preparaciones y disfrutar de la vista de la Catedral.
Dolce - Dirección: Avenida Libertador 16246, San Isidro. Teléfono: 4732-0449. Horario: lunes a domingos de 8 a 23. Instagram: @dolce.blossom
Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), la milanesa es una de las comidas más queridas en el país, junto al asado y las empanadas. Por eso mismo, aunque no se trata de una preparación autóctona, esta celebración gastronómica comenzó a festejarse en 2011 cada 3 de mayo.
Negresco Bistró, el restaurante de Palladio Hotel Buenos Aires - MGallery Collection, presenta las nuevas sugerencias del chef Facundo Stefano, una propuesta que invita a redescubrir la cocina mediterránea
La Terrazza de Casa Zarautz es parte del proyecto desarrollado en Palermo, con el nombre de la ciudad del País Vasco en la provincia de Guipúzcoa. Se trata de una terraza climatizada que, inevitablemente nos transporta a un asado en nuestra propia casa o edificio. La experiencia está a cargo del chef Leandro Leyell. Lo curioso es que el nombre del nuevo restaurante, nos lleva a Italia, por lo de "terrazza" con doppia z, y a la tierra vasca por "Casa Zarautz".