Tres etiquetas de El Esteco para la Semana

Torrontés, la cepa más argentina

Miércoles, 14 de octubre de 2020

La cepa más argentina y la única autóctona, el Torrontés tiene su Semana y para festejarlo hoy la Bodega El Esteco propone tres de sus etiquetas más reconocidas. Pero también nos dan su versión sobre el origen de la cepa y las cifras que convierten a Salta en protagonista.

La Bodega El Esteco quiere fortalecer la historia del Torrontés como Patrimonio Cultural Argentino, por ser precisamente la única cepa criolla original de la Argentina y de América.

Como siempre ocurre, hay versiones cruzadas para determinar el origen de algo. Y la uva Torrontés, no es la excepción.

Desde El Esteco, la bodega salteña del Grupo Peñaflor, señalan que "al principio de la historia, allá por el 1600, algunos creyeron que esta cepa de uva blanca había ingresado a América por el puerto de Lima en el Perú, luego pasando por Chile y atravesando montañas hasta las viñas de Mendoza". Sin embargo, los historiadores y ampelógrafos no encontraron ningún registro. Claro, nunca existió. Fueron necesarios muchos años de investigación para terminar de definir la verdadera identidad del Torrontés.

"El Torrontés comenzó a tener existencia posiblemente entre fines del Siglo XVIII y comienzos del XIX. Durante más o menos unos 150 años, la nueva cepa -heredera directa del Moscatel de Alejandría y de la Criolla Chica-, fue haciéndose lugar mezclada entre viñas y parrales cuyanos. Tomó vida en silencio pero poco a poco, los viticultores comenzaron a advertir que esa uva era diferente a las demás.

Old Vines. Viñedo de El Esteco en Cafayate.

No la conocían, no era parecida a las uvas criollas y tampoco a las francesas. Alguien le encontró parecido al Torrontés de La Rioja española y entonces a partir de 1860 comenzaron a llamarla así: Torrontés.

Para complicar la novela de esta cepa, en paralelo se dio la evolución de otras tres variantes: Torrontés Riojano (llamado Malvasía en San Juan y Moscato d'Asti en Mendoza): el Torrontés Sanjuanino (Moscatel de Austria en Chile, Moscatel Romano en Mendoza), y finalmente el Torrontés Mendocino (Chichera, Palet y Loca Blanca, en Río Negro).

De las tres variantes de Torrontés (Mendocino, Sanjuanino y Riojano), la que pasó a la historia es esta última por su alto valor enológico y comercial. Hoy es la segunda en exportación de vinos blancos de la Argentina. Representa el 4% de la superficie vitivinícola argentina, con unas 7.700 hectáreas registradas en 2019, según el INV.

Mendoza es la provincia con mayor superficie cultivada con esta variedad: 3.474 hectáreas, seguida por La Rioja (poco más de 2.000), Salta (unas 915), San Juan (816) y Catamarca (casi 350 hectáreas). También hay pequeños viñedos de torrontés en la Patagonia: 76 en Río Negro y 12 en Neuquén.

El año pasado, los principales destinos para la exportación de vinos argentinos de Torrontés fueron los Estados Unidos, Reino Unido, Brasil, Canadá, Rusia, Suecia, Dinamarca y Japón. Al igual que en su origen en las viñas cuyanas, el Torrontés también se va haciendo lugar en la preferencia de los consumidores, desde 2010 a 2019 creció 15 % en sus despachos.


Lo mejor del Torrontés, en Salta

Puede resultar discutible y polémico, pero coincidimos en que lo mejor del Torrontés se expresa en Salta, más precisamente en Cafayate. "Nuestro trabajo es la continuidad del realizado por los conquistadores españoles que trajeron la vid a América, de los jesuitas que cultivaron la uva Italia y la mano de los viticultores argentinos y chilenos, que contribuyeron al proceso natural y cultural que hizo posible el nacimiento del Torrontés, única cepa criolla de alto valor enológico y actual variedad emblemática de los vinos blancos argentinos" explica Claudio Maza, enólogo de El Esteco.

Por su parte, Alejandro Pepa, también enólogo de la bodega salteña, afirma que "el trabajo de la viticultura es complejo y la historia del Torrontés es el mejor ejemplo: una linda novela donde concurren aspectos naturales y, por supuesto, culturales como los que aporta la mano del hombre".

Torrontés x Tres

Para festejar la Semana del Torrontés, la bodega propone estas opciones en palabras de los propios enólogos:

El Esteco Blend de Blends, esa ecuación tan curiosa de frío de los 2.000 metros de Chañar Punco y el sol extremo de las viñas de Cafayate le confiere un perfil especial. En pocas palabras, con un roble muy delicado, consigue madurez plena con aromas frutales tropicales y cítricos que le dan una riqueza de paladar con una acidez bien integrada.

El Esteco Old Vines 2018, una verdadera rareza que combina el viejo estilo cafayateño y la frescura frutal típica de la cepa. Un proceso de fermentación artesanal permite disfrutar primero de un delicado aroma cítrico para luego, en boca, pasar a disfrutar de los mejores exponentes de los vinos modernos. Excelente balance de acidez y dulzura, mineral.

El Esteco Tardío, como el Old Vines, también proviene de la Finca Las Mercedes en Cafayate. Se obtiene de uvas recolectadas una vez concluida la cosecha tradicional. Luego de deshidratadas las bayas, sigue un proceso artesanal que permite que, del típico aroma a flores de la uva Torrontés, se transforme a pasas de uva y miel. Complejo, suave y aterciopelado, licoroso con un toque de roble que le otorgan un final dulce para dejar una larga sensación.

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