Mad Bird Cabernet Sauvignon 2018

Pájaro loco

Martes, 13 de octubre de 2020

La bodega familiar Corbeau Wines sumó un nuevo integrante a su línea Mad Bird: Cabernet Sauvignon 2018. Son vinos que aúnan un precio accesible con el estilo que resulta útil para acercar nuevos consumidores. Fáciles de beber y predominio de la fruta.

Corbeau Wines es una palabra en lengua francesa que significa "cuervo". Y es el nombre elegido por la familia propietaria de esta bodega mendocina, que ya va por la tercera generación en la industria.

Los pájaros son un emblema de la casa y como tal, para esta línea de vinos que le sigue a Pixels, la puerta de entrada a la bodega, se buscó un nombre que siguiera esa identificación. La palabra inglesa "Mad" se asocia con algo así como "enojado", pero también suele usarse para designar a un "loco".

El agregado de "Bird" (pájaro) va en la misma orientación de la bodega: la figura de un cuervo. Este nombre, en tanto, viene de una historia familiar. El abuelo de los Rodríguez, que compró los primeros viñedos en Mendoza, creyó haber visto la silueta de un cuervo ubicado sobre un alambre. Y al elaborar el primer vino de este emprendimiento, el color oscuro intenso resultante les hizo recordar la anécdota familiar y es ahí cuando consideraron que cuervo en francés, era un buena idea para llamar a la nueva bodega.

A Corbeau también podríamos denominarlos como los reyes de la "Ancelotta" en la Argentina. Es que son los que cuentan con mayor cantidad de hectáreas propias de esta cepa originaria de la Emilia Romagna (112 hectáreas sobre un total de cerca de 2.000 que hay plantadas en el país, según datos del INV).

Lo cierto es que a esta línea Mad Bird, que ya contaba con varias etiquetas, le estaba faltando un Cabernet Sauvignon.

Eduardo L. Rodríguez, enólogo de la bodega, define a esta línea como "la idea de crear vinos con mucha fruta, pero con estructura y potencia, que sean sedosos y amables; que tengan una entrada con taninos dulces y redondos. Que a su paso se impongan, pero no cansen y con un muy agradable final en boca".

Se trata de un 100% Cabernet Sauvignon proveniente de viñedos propios ubicados en la localidad de Maipú, Mendoza. Tuvo un paso de tres meses en vasijas de concreto, tres meses en barrica de roble americano y seis meses en botella.

El enólogo señala que "en nariz es un vino muy expresivo, con notas frutales, frutos rojos y pimiento, en boca se presenta con una entrada dulce, con taninos redondos y suaves. El final de boca es persistente y agradable".

El precio sugerido al público alcanza a $ 500. A este vino, que se pudo probar durante una cata virtual conducida por el brand manager de la bodega, Francisco Rodríguez, le cabe perfectamente la definición que se hace sobre la línea Mad Bird: "un vino que sea para consumo de todo tipo de público". Pero también una puerta de entrada ideal para quien se inicia en el mundo del vino.

Pensemos en una persona que viaja por primera vez en avión, con los temores lógicos que genera lo nuevo y estar a merced de una máquina a 10 mil metros de altura. Si tuvo un primer vuelo apacible no habrá más miedos. Si en cambio, le toca una tormenta ese pasajero no querrá subir nunca más a un avión.

Pasando esto al vino, si alguien que se inicia en los secretos de la bebida y lo hace con una opción superconcentrada, difícil de beber por su potencia y encima se lo llena de datos y descriptores identificables para ellos, seguramente ese consumidor se volcará a la cerveza u otra bebida menos compleja, con lo cual después será muy difícil recuperarlo para el vino.

Por tanto, un Mad Bird (incluyendo este Cabernet Sauvignon 2018), puede resultar un gancho para que quien lo beba encuentre razones para no alejarse del vino, dado su estilo en el que predomina la fruta y el precio son factores que así lo determinan.

LA FAMILIA MAD BIRD

El primer vino de la línea Mad Bird se lanzó en 2016, con el objetivo de crear vinos que fueran para consumo de todo tipo de público. Con la incorporación del Cabernet Sauvignon, la bodega ahora cuenta con seis etiquetas dentro de su línea clásica de Mad Bird: cuatro tintos, un white blend y un rosé.

Nuevo: Mad Bird Cabernet Sauvignon 2018 (Cabernet Sauvignon 100%)

Mad Bird Dark Malbec 2018 (Malbec 100%)

Mad Bird Dark Blend 2018 (Malbec 40% / Bonarda 35% / Ancellotta 25%)

Mad Bird Malbec Ancellotta 2018 (Malbec 50% / Ancellotta 50%)

Mad Bird White Blend 2020 (Sauvignon Blanc 80% / Chardonnay 15% / Torrontés 5%)

Mad Bird Rosé 2020 (Sangiovese 80% / Merlot 20%)

Además, Corbeau Wines cuenta con otras dos etiquetas especiales: Mad Bird Reposado y Mad Bird Supremo, ícono de la bodega. Estas últimas etiquetas fueron lanzadas en 2017 y 2019, respectivamente, con el objetivo de ofrecer opciones con potencial de reserva: "son vinos que siguen siendo frescos y frutales, pero con más presencia de madera, con más estructura y volumen en boca", concluye Francisco Rodríguez.


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