La Locanda reabre su vereda calefaccionada para volver a disfrutar de la verdadera cocina italiana de producto. Para garantizar el protocolo sanitario en vigencia, se organizaron los espacios con cuatro mesas dispuestas para dos personas, a más de un metro y medio de distancia entre una y otra.
Daniele Pinna se tomó su tiempo para organizar la vereda de su RestauranteLa Locanda, de manera que se cumplan las reglamentaciones y ante todo, se garantice la salud de los clientes. Para ello, ha implementado un procedimiento de desinfección de mesas, sillas y pasillos cada vez que hay un cambio de clientes, todas las mesas cuentan con alcohol en gel para que los comensales puedan desinfectar sus manos, así como también se exige el uso del barbijo para ingresar al restaurante, y para los empleados.
Hay un menú muy variado que consta de platos como polipo alla piastra (pulpo cocido al disco con papines, tomate y rúcula, $ 1,800); gamberini alla catalana (ensalada de langostinos, tomate, apio, rúcula y cebolla, $ 550); bresaola de Wagyu curado, con rúcula y limón, $ 550); polpette al sugo (albóndigas de bondiola con salsa de tomate y albahaca, $ 500); búfala alla caprese (mozzarella de leche de búfala, tomate y albahaca, $ 470); melanzane alla parmigiana (berenjenas, salsa de tomate y queso Parmigiano Reggiano, $ 550).
No faltan las pastas, obviamente: rigatoni all´amatriciana (salsa clásica de la cultura romana con guanciale, pimienta y tomate, $ 520); gnochetto alla campidanese (salsa clásica de la cultura sarda, tomate, chorizo, hinojo y azafrán, $ 550); tagliolini alla bottarga (plato sardo con ajo, peperoncino, botarga y tomates, $ 1.500); spaghetti incrocciati (salsa de langostinos y pesto liviano, $ 620); cuori di zucca (raviol relleno de calabaza, salsa de manteca, romero y roquefort, $ 620).
Y más variedades: canasta di gorgonzola (raviol de ricota y gorgonzola, manteca, salvia y nueces tostadas, $ 650); gnocchi di patate (ñoquis de papa rellenos de ricota y mozzarella con salsa de carne y albóndigas de chorizo parrillero, $ 650); lasagna sarda ($ 700); agnolotti di verdura (agnolotti rellenos de verduras con salsa putanesca, $ 620), y risotto al funghi porcini ($ 1.500), entre otras opciones.
Reservas y pedidos para delivery vía telefónica, a través de los números +54 911 2458 2506 y 4806-6343.
Dirección: José León Pagano 2697, Recoleta. Días y horarios de apertura: martes a jueves de 20 a 24; viernes y sábados de 12 a 14, y de 20 a 00 hora, domingos de 12 a 16. Medios de Pago: efectivo, Visa, American Express y Master Card.
Emperador Meiji abrió sus puertas a fines de 2021, recién saliendo de la pandemia con una carta que recoge más de 100 años de historia vinculada a la cultura japonesa. Esa etapa es conocida como la "restauración", y fue gracias a su gestor que el país se convirtió en la potencia que es hoy en día. Este brasero le rinde homenaje precisamente a aquel progresista Emperador del Japón. Su carta expresa hoy platos innovadores, que refuerzan la propuesta inicial.
Tras los últimos nueve años con Julieta Caruso como chef ejecutiva, ahora se abre un nuevo capítulo en Casa Cavia con la llegada de Félix Babini y una carta que vuelve a poner el foco en lo esencial: producto, estacionalidad y una cocina que se mueve con y técnica y creatividad.
La premisa de Allenby parte de una lectura amplia del Mediterráneo. No se limita al recorte más difundido de su cocina ni se concentra únicamente en una zona específica, sino que toma como referencia la diversidad que define a toda esa región. El equipo detrás de Allenby también explica parte del proyecto. Al frente de la cocina están Gastón Caretti, Martín Bologovitz. Y como chef ejecutivo Alejo Waisman, socio fundador junto a Martín y Tomás Waisman de restaurantes como El Burladero, Fervor, Sottovoce e Il Quotidiano, además de La Taberna, su primer proyecto en Lomas de Zamora.