Para celebrar los 20 años de la bodega, se lanzó al mercado Casa Boher Gran Corte 2016, con la idea de homenajear en un blend de partes iguales a los cuatro varietales que desde siempre conformaron la familia Casa Boher: Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc.
Las tres primeras cepas provienen del viñedo histórico de Los Árboles, en el Valle de Uco (1250 metros snm), que exhibe un suelo pedregoso y limoarenoso, ideal para estas cepas. Y el Cabernet Franc corresponde como siempre de Vistaflores (1050 metros), de una finca de suelo arcilloso y pedregoso.
El 100% del vino pasó 20 meses en barricas de roble francés y americano. Terminada la crianza, se realizó una selección de barricas para conformar el corte de 7.200 botellas. Una vez embotellado, permanecieron 12 meses en estiba.
Dicen los enólogos de la bodega, Alejandro Martínez Rosell y Nicolás Calderón Slaibe, que a la vista el vino se muestra con colores intensos y oscuros destacándose los tonos. Cuenta con lágrimas definidas y elegantes.
En nariz, presenta reminiscencias a frutas secas como pasas de uvas y ciruelas, con toques de frutas rojas (guindas y cerezas) bien acompañadas de notas tipo vainilla y café.
Y en boca, aparecen los sabores mermeladas de ciruela, dulce de guinda y las notas percibidas en nariz. De gran estructura polifenólica y con taninos dulces que lo hacen pleno en boca. Su riqueza alcohólica está en equilibrio con la acidez, haciéndolo complejo y duradero en el tiempo.
El precio sugerido en vinotecas será de $ 1.800 la botella.
Con viñedos que alcanzan los 3.111 metros sobre el nivel del mar, entre los más altos del mundo, la bodega salteña se suma a esta celebración destacando cómo las condiciones extremas de los Valles Calchaquíes llevan a la cepa insignia a su máxima expresión.
Este año, tanto para Pesaj como la Pascua Cristiana, Domaine Bousquet propone celebrar en un brindis multicultural con su ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal 2024.
El consumo de vino sigue en caída libre, pero nadie parece darse cuenta de que la sofisticación y la manera en le han complicado la vida al consumidor medio, es parte importante del problema. En los últimos días, no pudimos menos que coincidir con el colega mendocino Federico Lancia, quien publicó una nota en MDZ titulada "descorchar un vino sin miedo: la dictadura del experto que nadie pidió".