Bodegas Esmeralda lanzó al mercado su línea de vinos (de altura) que incluye tres varietales (Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay, y un Blend de Malbec, Syrah y Bonarda). Llevan el nombre de la hija del fundador de la bodega.
A principios de los años '60, la familia Fernández se desprende de su bodega en Mendoza. A pesar de ello, el nombre de la hija del fundador, Don Juan Fernández Romera, Esmeralda, continúa siendo la referencia del establecimiento y de sus líneas de vinos Esmeralda Fernández y ahora Esmeralda.
Esmeralda ronda actualmente los 80 años y vive en Córdoba. Su nombre remite al color verde, el de la piedra preciosa y el de la esperanza. "Un vino con mi nombre y el legado de mi padre", dice quien inspiró a su padre para gestar una marca histórica en la vitivinicultura argentina.
La bodega acaba de presentar su línea (de Altura) y la nueva imagen de las etiquetas. Se trata de tres varietales (Malbec, Cabernet Sauvignon y Chardonnay, todos 100%), y un Red Blend (60% Malbec, 20% Syrah y 20% Bonarda. Los cuatro vinos corresponden a la cosecha 2017.
El Malbec proviene de uvas recolectadas en viñedos ubicados en La Consulta (900 msnm), Tupungato (1.100) y Luján de Cuyo (870). La crianza fue de nueve meses en barricas de roble francés y americano, en partes iguales. Según las notas de cata del enólogo, exhibe un color rojo profundo con reflejos violetas intensos. En nariz, prevalecen los aromas que remiten a moras, guindas y cerezas. Posee notas de vainilla, tabaco y café por el paso por roble. Y en boca, se destacan notas de cassis y frutos rojos, con dejos de chocolate y especias.
El Cabernet, por su parte, fue elaborado con uvas procedente de Tupungato (1.100 metros de altitud) y Agrelo (900). El vino pasó nueve meses en barricas de roble francés en su totalidad.
El enólogo lo describe con su color rubí muy intenso, con reflejos violáceos. En nariz, ofrece aromas a frutos rojos maduros con toques de cedro, menta y especias que provienen del tostado de la madera.
En boca, ofrece fruta madura acompañada por los aportes de la madera: vainilla, chocolate y café. Tiene largo final, con taninos finamente integrados.
Las uvas del Chardonnay fueron cosechadas en fincas de Tupungato (1.100 msnm) y La Consulta (950). Posee una crianza de seis a ocho meses en roble, 80% americano y 20% francés. Ofrece un color amarillo intenso con reflejos verdes claros.
En nariz, se perciben aromas a frutos tropicales maduros, entre los que predominan ananás, banana y durazno blanco, además de vainilla. En boca, es brillante y fresco con notas a frutas maduras, excelente acidez y notas a vainilla.
Finalmente, el blend incluye uvas de tres lugares: Luján de Cuyo (870 metros), Tupungato (1.100) y La Consulta (700 metros). Es rojo con reflejos violetas oscuros, con aromas a frutos rojos y negros (moras, guindas y cerezas) que provienen de las uvas de Luján de Cuyo; notas florales a violetas aportados por los viñedos de Tupungato, y cuero, y pimienta negra propios del Bonarda (zona Este).
El enólogo lo define con buena untuosidad y persistencia en boca, con los mismos descriptores enunciados en nariz, sumado a notas a vainilla y chocolate producto de la crianza en roble.
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