Se les quemó el asadoMiércoles, 17 de junio de 2015Los argentinos somos cancheros, si hay reglas no las cumplimos, total somos los mejores. En el “Mundial del Asado”, o mejor dicho en el “Mundial de la Barbacoa”, realizado en Gotemburgo, terminamos últimos por pasarnos de vivos.
Cual émulos de Don Francisco, el gran quemador de comidas vernáculo, el equipo de “Fuegos de Oktubre” que representó al país en el certamen organizado en Suecia por la World Barbecue Association, quedó último entre 53 participantes. ¿Por qué? Simplemente por no cumplir con las reglas que ellos mismos aceptaron antes de inscribirse. Es lo mismo que jugar el Mundial de Fútbol con un equipo de siete jugadores en lugar de once, o pretender hacerlo en una canchita de baby y no en la de las medidas reglamentarias.
La líder del equipo nacional, una tal Marcela Garavano, señaló a modo de explicación lo siguiente: “el fin de semana en Gotemburgo nos enfrentamos a una realidad fuerte. Nos dijeron que teníamos que asar en los chulengos, que no podíamos asar en el piso, con nuestra parrilla, aunque nos lo permitieron después. También confirmamos que para ellos la carne vale sólo con salsa barbacoa y con más de 10 horas de cocción. Frente a este dilema decidimos entonces hacer la nuestra: un asado a la Argentina, aunque implicara dejar de lado la competencia y las aspiraciones por ganar. Estamos últimos en las posiciones, fiel reflejo de nuestra elección”. No ganaron, hicieron un papelón y encima se enorgullecen.
El grupo está integrado por siete personas, cinco mujeres y dos hombres. Una de las chicas, dicen que es vegetariana (que sería lo mismo que ir a jugar el Mundial de Fútbol con un tenista de arquero). Como no querían cocinar la carne en un chulengo (así se le llama al tambor que se usa como parrilla, aunque sea también el nombre con el que se conoce a la cría del guanaco), lo hicieron sobre una parrilla colocada en la tierra. Y como no les gustaba la barbacoa ni asar la carne diez horas (según las reglas del certamen), hicieron un asado al uso nostro, con chimichurri incluido.
“Los fuegos de Oktubre” se autodefinen como “Asado, amigos y rock and roll”. Hace algunos meses, vía facebook, pedían ayuda para poder viajar. Parece que consiguieron sponsor, porque finalmente se anotaron “en busca de revancha” por el cuarto puesto obtenido por “Locos por el Asado” en Marruecos. En aquella instancia, en Fondo de Olla fuimos benévolos, por cuanto los recursos de los participantes argentinos fueron escasos, y se encontraron con muchas cosas que desconocían. No se puede decir lo mismo ahora. Sería defender lo indefendible.
En 2013 en Marruecos, los muchachos de “Locos por el Asado” terminaron cuartos y los mataron. Ahora, 5 chicas y 2 chicos de “Fuegos de Oktubre” quedaron como furgón de cola.
Lo curioso es que la marca Hellmann’s publicó un curioso post en el facebook de “Fuegos de Oktubre”: “Felicitaciones por el último puesto. Es un orgullo ver que se defienda el asado con los valores que aprendimos desde chicos. Sí, Asado con mayúscula, porque para nosotros ya es un nombre propio. Porque el Asado va a la parrilla. Que digan lo que quieran, pero el Asado va con amigos y horas calentándose al lado de la parrilla. Que digan lo que quieran, pero al Asado lo anticipa un choripán y lo acompañan las achuras. Que digan lo que quieran, pero el Asado va con chimi y con ensalada de papa, huevo y mayonesa. Que digan lo que quieran, pero al Asado y al Asador se los aplauden (sic). Y ustedes se llevan todos los aplausos”. Nota de la Redacción: lo de la ensalada, ya que estamos, es para vender la mayonesa, no porque sea una obligación comerla con el asado y menos de esa manera.
Uno deduce entonces que los de Hellmann’s se habrán bancado el viaje de estos improvisados asadores, vegetariana incluida. Y ahora, los expertos en marketing quieren salvar su trabajo justificando lo injustificable.
Finalmente, Garavano afirmó: “ni salsa, ni barbacoa, ni chulengo. Un zarpado chimichurri y fuego ardiendo en el piso para arrebatarle el frío a este rincón del norte de Europa. Ojalá puedan sentir la alegría que tenemos y el significado que tuvo para nosotros haber participado de esta experiencia. ¡Qué lindo que es ser argentinos!”, (orgullosos de no cumplir con las reglas aceptadas de antemano, decimos nosotros).
Improvisación, soberbia, irresponsabilidad, falta de profesionalismo, todos calificativos que les caben a estos “fuegos de Oktubre”. Hablando justamente de asados, son típicos vende humo, quizá hasta Caruso Lombardi los haya dirigido. Y encima se muestran orgullosos de haber infringido las reglas. Típica argentinada que nos da vergüenza ajena. Ricoteros papeloneros.
Ah, una cosa más, yo no compro más Hellmann’s, tampoco tienen una pisca de sentido común. Ni de vergüenza. A unos se les quemó el asado y a los otros se les cortó la mayonesa.
Los argentinos somos cancheros, si hay reglas no las cumplimos, total somos los mejores. En el “Mundial del Asado”, o mejor dicho en el “Mundial de la Barbacoa”, realizado en Gotemburgo, terminamos últimos por pasarnos de vivos.
Cual émulos de Don Francisco, el gran quemador de comidas vernáculo, el equipo de “Fuegos de Oktubre” que representó al país en el certamen organizado en Suecia por la World Barbecue Association, quedó último entre 53 participantes. ¿Por qué? Simplemente por no cumplir con las reglas que ellos mismos aceptaron antes de inscribirse. Es lo mismo que jugar el Mundial de Fútbol con un equipo de siete jugadores en lugar de once, o pretender hacerlo en una canchita de baby y no en la de las medidas reglamentarias.
La líder del equipo nacional, una tal Marcela Garavano, señaló a modo de explicación lo siguiente: “el fin de semana en Gotemburgo nos enfrentamos a una realidad fuerte. Nos dijeron que teníamos que asar en los chulengos, que no podíamos asar en el piso, con nuestra parrilla, aunque nos lo permitieron después. También confirmamos que para ellos la carne vale sólo con salsa barbacoa y con más de 10 horas de cocción. Frente a este dilema decidimos entonces hacer la nuestra: un asado a la Argentina, aunque implicara dejar de lado la competencia y las aspiraciones por ganar. Estamos últimos en las posiciones, fiel reflejo de nuestra elección”. No ganaron, hicieron un papelón y encima se enorgullecen.
El grupo está integrado por siete personas, cinco mujeres y dos hombres. Una de las chicas, dicen que es vegetariana (que sería lo mismo que ir a jugar el Mundial de Fútbol con un tenista de arquero). Como no querían cocinar la carne en un chulengo (así se le llama al tambor que se usa como parrilla, aunque sea también el nombre con el que se conoce a la cría del guanaco), lo hicieron sobre una parrilla colocada en la tierra. Y como no les gustaba la barbacoa ni asar la carne diez horas (según las reglas del certamen), hicieron un asado al uso nostro, con chimichurri incluido.
“Los fuegos de Oktubre” se autodefinen como “Asado, amigos y rock and roll”. Hace algunos meses, vía facebook, pedían ayuda para poder viajar. Parece que consiguieron sponsor, porque finalmente se anotaron “en busca de revancha” por el cuarto puesto obtenido por “Locos por el Asado” en Marruecos. En aquella instancia, en Fondo de Olla fuimos benévolos, por cuanto los recursos de los participantes argentinos fueron escasos, y se encontraron con muchas cosas que desconocían. No se puede decir lo mismo ahora. Sería defender lo indefendible.
En 2013 en Marruecos, los muchachos de “Locos por el Asado” terminaron cuartos y los mataron. Ahora, 5 chicas y 2 chicos de “Fuegos de Oktubre” quedaron como furgón de cola.
Lo curioso es que la marca Hellmann’s publicó un curioso post en el facebook de “Fuegos de Oktubre”: “Felicitaciones por el último puesto. Es un orgullo ver que se defienda el asado con los valores que aprendimos desde chicos. Sí, Asado con mayúscula, porque para nosotros ya es un nombre propio. Porque el Asado va a la parrilla. Que digan lo que quieran, pero el Asado va con amigos y horas calentándose al lado de la parrilla. Que digan lo que quieran, pero al Asado lo anticipa un choripán y lo acompañan las achuras. Que digan lo que quieran, pero el Asado va con chimi y con ensalada de papa, huevo y mayonesa. Que digan lo que quieran, pero al Asado y al Asador se los aplauden (sic). Y ustedes se llevan todos los aplausos”. Nota de la Redacción: lo de la ensalada, ya que estamos, es para vender la mayonesa, no porque sea una obligación comerla con el asado y menos de esa manera.
Uno deduce entonces que los de Hellmann’s se habrán bancado el viaje de estos improvisados asadores, vegetariana incluida. Y ahora, los expertos en marketing quieren salvar su trabajo justificando lo injustificable.
Finalmente, Garavano afirmó: “ni salsa, ni barbacoa, ni chulengo. Un zarpado chimichurri y fuego ardiendo en el piso para arrebatarle el frío a este rincón del norte de Europa. Ojalá puedan sentir la alegría que tenemos y el significado que tuvo para nosotros haber participado de esta experiencia. ¡Qué lindo que es ser argentinos!”, (orgullosos de no cumplir con las reglas aceptadas de antemano, decimos nosotros).
Improvisación, soberbia, irresponsabilidad, falta de profesionalismo, todos calificativos que les caben a estos “fuegos de Oktubre”. Hablando justamente de asados, son típicos vende humo, quizá hasta Caruso Lombardi los haya dirigido. Y encima se muestran orgullosos de haber infringido las reglas. Típica argentinada que nos da vergüenza ajena. Ricoteros papeloneros.
Ah, una cosa más, yo no compro más Hellmann’s, tampoco tienen una pisca de sentido común. Ni de vergüenza. A unos se les quemó el asado y a los otros se les cortó la mayonesa.


