COCINA PORTEÑA "NEOFOLK"

El Bodegón del Dogo Argentino

Viernes, 17 de octubre de 2025

Sus dueños, que también lo son de la "casa de fuegos" Hierro, Francisco Giambirtone y Santiago Lambardi, en sociedad con los hermanos Diego y Gustavo Batica, definen al lugar como un "bodegón neofolk". Dicho de otro modo, un bodegón de cocina porteña moderno, vigilado por la atenta mirada de las imágenes de un Dogo Argentino, el perro que nos representa.

Hierro Bodegón - Dirección: Fitz Roy 1722, Palermo Hollywood. Horarios: lunes a jueves de 12:00 a 00:00; viernes y sábados, de 12:00 a 01:00 AM; domingos, de 12:00 a 17:00. IG: @hierrobodegon

El restaurante abrió sus puertas el pasado 3 de agosto, con el "propósito de poner en valor nuestra cocina, sin perder su esencia ni su espíritu popular". Pero además ofrecen una coctelería variada y de gran nivel, que diferencia a este lugar de otros del genere, como diría un italiano. Es que muchos de los platos, como no puede ser de otra manera, abrevan en la cocina de la mitad de los antepasados de los argentinos (o quizá más aún).

En este mismo local, funcionaron alguna vez Brandon y Jarana. El salón principal tiene capacidad para más de 90 personas y se complementa con una terraza privada, ideal para eventos empresariales y festejos. La barra, larga y luminosa, se convierte en protagonista.

La carta ofrece una variedad de platos pensados apelando al "family style", que aconseja concurrir en grupo, de cuatro personas en adelante, para probar de todo un poco. El chef es Claudio Román, quien ideó un menú con alma de bodegón porteño, pero modernizado según lo que marcan las nuevas tendencias que el público reclama.

De la sección de "Platitos y Picoteo", recomendamos probar las empanadas fritas, de ossobuco; el infaltable plato local de bodegón, el Revuelto Gramajo con el diferencial en este caso, del jamón horneado, además de arvejas y papa pay. También sonaba tentadora la burrata con topinambur y pesto.

Para dos o tres personas como mínimo, la charcutería es muy buena opción para comenzar. Por ejemplo, las tablas "Hierro Bo", en generosa cantidad.

Nuestra experiencia fue guiada por Santiago Lambardi, quien dejó la barra momentáneamente, para hacernos probar entradas como los arancini con hongos de pino, jengibre y alioli de jalapeño; una particular versión del vitello tonnato preparado con lomo, alcaparrones y huevo de codorniz, y la ensaladilla rusa (puede pedirse el agregado de trucha).

De las brasas, nos llegó la txistorra de sabor intenso que se acompaña inevitablemente con el pan de campo casero. Completamos el menú con dos principales: milanesa de lomo a la napolitana, y ravioles de ricota con salsa pomodoro.

Hay otras opciones como los canelones de acelga; la pesca del día con gremolata; langostinos a la chapa con pimentón, risotto y queso estacionado. También una chuleta de cerdo con crema de sidra Griffin, y muslitos al ajillo con risotto.

Los postres son bien clásicos de bodegón: panqueques de dulce de leche "Rogel"; arroz con leche de coco y crumble; flan casero con crema, y affogato con helado de vainilla.

Al mediodía, ofrecen un menú especial disponible de lunes a viernes, de 12:00 a 16:00, con uno, dos o tres pasos a elección. Entre los principales hay alternativas como salchicha Frankfurter, muslitos de pollo a las brasas o milanesa de lomo.

Para acompañar con ensaladas, papas en distintas cocciones, o ñoquis de papa. Todas las propuestas incluyen bebida sin alcohol y, de forma opcional, se puede elegir el plato de la semana, una sugerencia del chef.

La carta de bebidas, incluida la coctelería, da la nota diferencial como ya dijimos. Los cócteles clásicos y otros sumamente creativos, como el "Dogo Argentino", intenso y ahumado, que preparan con ron, panceta, choclo y Bitter Angostura. También puede pedirse el vemut, otro infaltable en los bodegones porteños.

Muy buena atención y precios lógicos y accesibles, completan la propuesta de este nuevo lugar en Palermo Hollywood.

Más de Restaurantes
Asado y mucho más
Restaurantes

Asado y mucho más

Casi dos años más tarde, volvimos a Somos Asado. No es una parrilla tradicional ni lo quiere ser: sí un restaurante de carnes con las propias interpretaciones de Gustavo Portela. Por otra parte, la estructura edilicia permitió armar distintos espacios dentro de lo que fuera en su momento una fábrica de camisas del abuelo de Verónica Krichmar, maître del restaurante y esposa del chef.
Noche de Runfla
Restaurantes

Noche de Runfla

Cuando la sofisticación gastronómica decide ignorar los protocolos: así nace esta propuesta de "cocina de barrio" y descontracturada de club, destinada a despertar el costado más inquieto de Las Cañitas.
Un living con magia
Restaurantes

Un living con magia

Si existe un personaje histórico identificado por ser un sibarita hecho y derecho, ese mismo es Sir Winston Churchill. Más allá de tratarse de un británico, algo que a los argentinos suele caernos mal, la figura de este personaje con enorme gravitación en la historia del Siglo XX, nos cae simpático por ser un amante casi obsesivo de la comida y la bebida. De ahí que ir a Winston Bar, ya se su pub de la planta baja, como al living ubicado escaleras arriba, resulta no solo un homenaje a esta figura emblemática durante la Segunda Guerra Mundial, sino también un regocijo a nuestros sentidos de la mano del chef Jonás Alba. En esta nota doble, uno se refiere a la experiencia que comenzó el año pasado y la otra a la visión más joven y descontracturada, menos flemática, de Carla.