El chef Dangelo de la Cruz no para de sorprendernos. Asu Mare (es un peruanismo que denota sorpresa, sería como decir "guau" entre nosotros o "wow" en inglés), mudó su primera barra cevichera a un local más amplio, siempre por la Avenida Pueyrredón, en este caso a pasos de Corrientes.
Asu Mare Barra Cevichera - Dirección: Avenida Pueyrredón 535, Once. Teléfono: + 54 911 6637 8394. Horarios: martes a domingos de 12:00 a 23:30. Precio: $$$. Instagram: @asumare_barracevichera
Con esta apertura, Asu Mare sigue adelante con sus cuatro locales (Once, Palermo Soho, Paseo La Plaza y el Buffet del Abasto). Además, el chef peruano cuenta también con dos locales chauferos de Taypá (Belgrano y en la locación anterior de Asu Mare sobre la Avenida Pueyrredón).
La nueva locación de la barra cevichera con estilo streat food, que se estrenó allá por agosto de 2021 aunque desde el año anterior ya funcionaba como delivery, está ahora en la Avenida Pueyrredón N° 535, a pocos metros de su intersección con Corrientes, donde cuentan con un aforo de 100 cubiertos.
Así se mantiene dentro de la zona que lo vio nacer, siempre con una ambientación en la misma línea de los demás locales, con música del Perú y pinturas alusivas a la cultura popular del país hermano.
La nueva locación local cuenta con una barra cevichera ubicada en la planta baja, al fondo la cocina a la vista y sus mesas para dos y cuatro personas; a lo que se suma un primer piso con más mesas y boxes, ideal para grupos más grandes.
Allí se pueden disfrutar con mayor comodidad todos los platos que distinguen a Asu Mare, entre ellos el "Barco Cevichero Bravazo" para compartir entre varios, que se compone de ceviche mixto, arroz con mariscos, chaufa con mariscos, leche de tigre, choritos de chalaca, tequeños y chicharrón de pescado y de calamar). Lo que se dice un transatlántico de comida.
En esta primera visita a la nueva casa, elegimos el "Piqueo entre patas", que nos dijeron que era para dos personas, pero realmente alcanza tranquilamente para tres comensales ($ 33.000 a valores de la primera semana de mayo).
Incluye chicharrón mixto, arroz norteño, tequeños de mariscos, tiradito al ají amarillo y ceviche de mariscos. Espectacular relación precio calidad.
También se han sumado los cócteles de autor. Si bien por costumbre habitualmente pedimos para comenzar la comida un Chilcano Clásico (pisco, ginger ale, lima y gotas de Angostura).
Con el transcurso de la cena, por sugerencia del jefe de salón probamos el que lleva como nombre "La Pituca", elaborado con pisco, Aperol, maracuyá, pomelo, lima y jarabe de flores. Para esta comida, asimismo va muy bien la cerveza (tienen Cusqueña ya asea rubia, roja y negra), y vino blanco o rosado.
Entre las opciones nuevas hay tiradito al ají amarillo; otro de langostinos al rocoto; causa de langostinos; ceviche y chaufa vegetarianos, y tequeños de mariscos.
El chef recomienda, además del arroz norteño que probamos dentro del piqueo, los tallarines en salsa de mariscos; pescado frito entero; causa crocante a lo macho; así como los dúos y tríos marinos que uno puede armar a gusto entre ocho variedades. Y como siempre, una amplia opción de causas y ceviches; entradas y platos calientes.
Los postres son la torta tres leches y tres versiones de crema volteada: tradicional, de chocolate y de dulce de leche.
Asu Mare se ubica entre los restaurantes peruanos de "clase media", es decir entre los muy lujosos y los huariques barriales. Guau o wow, qué bien que se come y a precio muy accesible.
Mutsuhito es un speakeasy que lleva como nombre el apodo que tenía el Emperador Meiji, y que solo lo conocían sus más íntimos. Está ubicado, precisamente, en la planta alta del brasero japonés Emperador Meiji y consiste en un omakase de 17 pasos, que tiene como otro sello distintivo que nos tocó en suerte una itamae mujer, algo poco habitual en estos casos.
Justo enfrente de Mondongo y Coliflor, hay un edificio histórico en cuyo local de la planta baja vendían productos apícolas. Cuatro emprendedores gastronómicos tomaron el desafío de restaurar las instalaciones para abrir un restaurante de pizzas, pastas y miel (haciendo honor a los orígenes del lugar), más la tradición porteña del moscato. Casa Bellucci apuesta a los productos de calidad y el know how de sus socios, uno de ellos maestro pizzero, otro un cocinero reconocido de vasta trayectoria y dos amantes de la buena mesa devenidos en restaurateurs.
El chef Miguel Ángel Sosa, se ha hecho un experto en la restauración de clubes sociales y deportivos. Lo conocimos hace ya una década en La Casona del Retiro (un club de rugby y otras actividades), en Hurlingham. Y cómo experto asador que es, su segundo emprendimiento es 1980 Parrilla de Culto, también el oeste del Conurbano. Más tarde, abrió con un suceso notable La Casona de Belgrano, que funciona dentro del Club Belgrano. Hoy nos ocuparemos de ambos restaurantes de la Zona Oeste.