Sofitel Buenos Aires Recoleta invita a celebrar el Día del Padre con una experiencia gastronómica familiar. Se trata de un brunch que ofrece la combinación de especialidades saladas y dulces.
Se viene el Día del Padre y Sofitel Buenos Aires Recoleta ofrece una alternativa ideal para esta fecha, que por otra parte se extiende naturalmente a todos los domingos, con una propuesta de brunch a partir de las 12 y hasta las 19.
Para comenzar, se puede optar por el salmón gravlax, con huevos revueltos y tostada de pan brioche; la tostada mediterránea (tomates disecados, alcaparra, olivas negras y pesto); palta con huevo poche o, simplemente, un yogur con granola y frutas.
Como segundo plato, las opciones son las siguientes: hamburguesas de doble carne de cordero, o bien un medallón de quinua, ambas acompañadas de papas fritas o ensalada verde.
Por último, se puede optar por un eclair de chocolate, una tarte chocolat framboise, tarte flan vanielle o tarte bourdaloue.
También se pueden elegir otras variantes dulces, como croissant, pain au chocolat, french toast con miel, o un plato de frutas de estación, entre otras preparaciones a cargo de por Erika Scaffino, la chef pastelera del hotel.
En cuanto a las bebidas, el brunch incluye una bebida fría (limonada, jugo de maracuyá, frutilla y naranja o jugo détox; una bebida caliente (capuccino, café con leche, té en hebras tehani, etcétera). Y, además vinos y espumante para el brindis.
Además, en el Día del Padre, el homenajeado se llevará una botella y un regalo dulce de La Patisserie.
Ubicado sobre la costanera de la laguna de Chascomús, Café Mulé es una cafetería y restaurante que brinda espacios pensados para integrarse al entorno natural privilegiado y una cocina simple, sabrosa y abundante.
Con nueva imagen, una carta renovada y hasta una cancha de básquet en asociación con Clutch y sponsoreada por Adidas, Williamsburg afirma su presencia en el Paseo de la Infanta. Hamburguesas especiales, como la que lleva salsa demiglace y aceite de trufa, packaging con sello de "lujo", y helados soft desarrollados junto a Kuono.
Cada paso, una revelación. Mejor que no mires la carta (que solo está en el IG del lugar), ni preguntes por anticipado. La gracia está en el factor sorpresa. En Cruz Omakase, en dos turnos (20:00 y 22:00), te ofrecen una sucesión de pequeñas delicias marítimas y a precio muy razonable.