Fabre Montmayou presenta el nuevo diseño de su línea de varietales premium Gran Reserva, junto con el lanzamiento de la cosecha 2018. Integrada por un Malbec y un Cabernet Sauvignon, ambos grandes exponentes de Luján de Cuyo, esta línea está reconocida a nivel mundial.
"Sin perder nuestro estilo característico definido por una estética clásica y elegante, esta nueva imagen de la línea Gran Reserva afianza y amplía la vigencia de estos grandes vinos acompañando las tendencias del mercado," afirma Julio Stathakis, gerente comercial de la Bodega Fabre Montmayou.
Este nuevo diseño de packaging emplea colores planos y tonos pasteles, que tiene como objetivo la identificación inmediata de parte de los consumidores, así como también "la consolidación de la imagen general de nuestro portfolio como es la recientemente presentada línea Terruño".
Fabre Montmayou Gran Reserva Cabernet Sauvignon 2018 presenta un color rojo rubí muy intenso, con notas de moras, frambuesas, especias y menta, muy buena intensidad en el paladar con taninos sedosos y equilibrados con las notas provenientes de las barricas de roble".
Por su parte, Fabre Montmayou Gran Reserva Malbec 2018 exhibe "tonos púrpuras brillantes, con notas de frutas rojas silvestres como moras y cerezas, toques de regaliz y delicados aromas de flores. Es un vino con buen equilibrio y taninos muy elegantes y finos".
Ambas etiquetas provienen de una antigua finca de Vistalba, en Luján de Cuyo, a 18 kilómetros al sur de la ciudad de Mendoza y a 1.150 metros sobre el nivel del ma. Cuentan con una crianza en barricas de roble francés de 12 meses y luego otros 12 meses de estiba en botella.
La línea Gran Reserva tiene un precio sugerido de $ 2.344 y está disponible en híper y supermercados, vinotecas de todo el país y en el Branca Store.
El bar de estilo kissa ubicado en la terraza de Haiku, renueva su propuesta con una carta de cócteles inspirada en vinilos, que combina coctelería de autor, música y una experiencia sensorial pensada como un álbum para escuchar y beber.
Llegamos a Olé Bar en una de nuestras noches limeñas, con una idea clara del lugar y de lo que íbamos a encontrar. Fuimos de la mano de nuestro gran amigo Pepe Moquillaza, referente indiscutido del pisco en el Perú y profundo conocedor de la historia de la coctelería local, quien nos señaló este bar como una parada obligada.
Alvear Grill estrenó su barra de cócteles, un nuevo punto de encuentro para huéspedes y el público local. Llegar, elegir tu trago favorito y dejar que la noche comience de a poco, mejor aún si continuás con la cena en el restaurante.