Bira, con espíritu italiano e impronta argentina

Queremos al Sangiovese

Viernes, 8 de abril de 2022

Bira es un proyecto único en el país, diferenciado por elaborar solo vinos de corte de estilo italiano a base de Sangiovese pero con impronta argentina. Una audaz jugada de Santiago Bernasconi, de extensa trayectoria en el mundo del vino, y el enólogo Federico Isgró.

De las colinas del centro de Italia, en la Toscana, nació esta variedad que conforma la base (y a veces la totalidad) de los Chianti, uno de los vinos más famosos de la península.

Su nombre proviene del latín Sanguis de Jovis, es decir la sangre de Júpiter, el principal Dios de la mitología romana, quien tenía el compromiso de intervenir cuando se presentaba un conflicto entre dioses y hombres.

Pero en nuestro país, son pocas las bodegas que se animan al Sangiovese, ya sea en condición de varietal como de parte de un blend.

Sin embargo, dos emprendedores locales se la juegan por el Sangiovese, una de nuestras cepas preferidas aunque nos cueste encontrarla en la industria vitivinícola local.

Y ni hablar de los originados en Italia, por cuanto hoy la importación ha vuelto a los tiempos de Guillermo Moreno. Y del tipo de cambio, mejor no hablar.

Por eso celebramos la aparición de "Bira", que aunque le falte una letra no tiene nada que ver con la cerveza. 

Este emprendimiento se llama así por Bernasconi & Isgró República Argentina, los gestores del audaz proyecto afortunadamente convertido en realidad aun en estos tiempos que vivimos en el país.

La idea surgió en junio de 2017 de la búsqueda de las raíces familiares de ambos amigos y profesionales con amplia trayectoria vitivinícola, los dos con origen en Italia

Uno del norte, otro del sur, pero coincidiendo en la preferencia por los vinos de la península. "Nos inspiró a desarrollar este emprendimiento un antiguo viñedo de Sangiovese plantado en 1975 en el Valle de Uco, y enfocarnos en vinos de corte teniendo como cepa base esta variedad", dice Federico Isgró.

Y agrega que "los vinos de Bira se distinguen por tener un estilo italiano, pero con el alma argentina". Si buscamos cierto paralelismo en la industria local, la experiencia personal nos remite a Masi Tupungato, con otra cepa emblemática italiana como la Corvina Veronese.

La primera vendimia de Bira fue la 2018 y, durante 2020, comenzó la comercialización en el mercado argentino.

Se proponen cinco tintos a base de Sangiovese, planteada en dos líneas: Primera y Segunda Generación, abarcando los segmentos que van desde los $ 1.980 hasta los $ 7.500.

Primera Generación

Esta línea la componen tres vinos de corte, que representan la primera generación de los inmigrantes italianos arribados al país, "entre ellos nuestros padres", señalan Bernasconi e Isgró.

Las ilustraciones originales de los vinos expresan los lugares de partida y llegada de sus familiares, los medios en los que viajaron y la forma en que fueron recibidos en la Argentina.

BIRA Rosso d' Uco ($ 1.980) es un vino de corte clásico con base Sangiovese y otras variedades complementarias como Syrah y Merlot. La ilustración de su etiqueta refleja el paisaje de la campiña toscana, los alrededores de la Capella della Madonna, della Vitaleta en Col d'Orcia, Siena, y el imponente volcán Tupungato en Mendoza, detrás. Representa los orígenes y el lugar desde dónde vinieron sus antepasados.

BIRA Brunetto ($ 3.300) es otro corte de base Sangiovese, con Syrah y Merlot cofermentados. La imagen de la etiqueta es en memoria de Nicolò Brunetto, cocinero del Ugolino Vivaldi, barco que realizaba frecuentemente la ruta desde el sur de Italia al puerto de Buenos Aires en el que vino a la Argentina el padre de Federico, Santo Isgró. Representa cómo vinieron a Argentina esos inmigrantes.

BIRA Bin Otto ($ 7.200). Para este vino, se seleccionan los mejores racimos en el Valle de Uco y representa la máxima expresión de un corte clásico. En el packaging, la ilustración del Hotel de los Inmigrantes, lugar al que llegaban los inmigrantes y eran acogidos, se les brindaba un techo, un plato de comida y una cama, hasta tanto se ubicaran o consiguieran trabajo en la Argentina. Aparenta un lugar de lujo, un Chateau o Villa Toscana, pero representa lo opuesto. "Es el lugar dónde llegaron nuestros antepasados y en qué condiciones se encontraban", comenta Bernasconi.

 Segunda Generación

Esta línea está integrada por vinos que representan a la segunda generación, hijos nacidos en la Argentina, "nosotros, y tienen un nombre bien argentino", sostienen Bernasconi e Isgró.

BIRA Tano ($ 6.300) es un complemento de Malbec de Gualtallary, con Sangiovese de viñas antiguas de La Arboleda, y Syrah y Merlot de La Consulta, todo localizado dentro del Valle de Uco. Tano era el sobrenombre genérico que se le daba a los inmigrantes italianos. Tiene su origen en que la mayoría de la inmigración era del sur de Italia, y los barcos salían desde el puerto de Nápoles. Se trata de la numerosa última oleada posterior a la Segunda Guerra Mundial.

BIRA Tanito ($ 1.980). Las tres variedades que participan en este corte son Malbec y Cabernet Franc de Gualtallary, con Sangiovese de viñas antiguas de La Arboleda. Es el dismitutivo de Tano con el que se nombra de manera más fresca y cercana, a los hijos de inmigrantes italianos en la Argentina.

Incorporan nuevo logo de agua a la izquierda y una tipografía creada por Giambattista Bodoni en el 1700, tal vez la tipografía de origen italiana más elegante disponible.

La bodega cuenta con un equipo comercial propio y administrativo, en su mayoría integrado por mujeres, cuatro de siete recursos efectivos.

Bira concentra el 90% de ventas en el mercado doméstico y el resto en la exportación, principalmente el Reino Unido y Brasil.

Para 2022, Bira tiene previsto crecer un 30% llegando a 80.000 botellas, y el lanzamiento de nuevos productos, entre ellos sus primeros vinos blancos de corte. A largo plazo, contempla construir su bodega y vivir junto a ellos la experiencia con vinos, aceites de oliva y grappa como productos bajo el mismo paraguas.

Los vinos de Bira están dispobibles en el mercado nacional mediante representantes regionales en las principales provincias del país y, en CABA

y GBA, comercializados directamente por la bodega. Sus canales de venta son las principales vinotecas, tiendas de vinos y restaurantes.

"La italianeidad es una cultura que se transmite de generación en generación, no se aprende, sino que se lleva en la sangre. Bira son vinos elaborados por personas para personas y estamos muy orgullosos de compartirlos", concluyen Santiago Bernasconi y Federico Isgró.

www.birawines.com

Facebook: birawines

Instagram: @birawines

Twitter: @BIRA_Wines

Más de Bebidas
Bemberg Estate Wines, vinos con estirpe
Bebidas

Bemberg Estate Wines, vinos con estirpe

Bemberg Estate Wines se compone de una exclusiva colección limitada que atesora los exponentes de las mejores parcelas de la familia en sus viñedos en Argentina. Con la vasta trayectoria del enólogo Daniel Pi se logra la mejor expresión de cada variedad en los diferentes microterroirs, que se distribuyen en Salta, Catamarca, San Juan y Mendoza. El corazón de la bodega se encuentra en Finca El Tomillo, ubicada en Gualtallary Albo. La Linterna y Pionero son etiquetas que hacen honor a un legado que se inició con Don Otto Bemberg en 1850.
Alejandro Vigil asume la presidencia de Wines of Argentina
Bebidas

Alejandro Vigil asume la presidencia de Wines of Argentina

Estará al frente de la institución por un período de dos años. También se renovaron otros 16 cargos de la Comisión Directiva de la entidad. Vigil es, hoy por hoy, el enólogo argentino más reconocido a nivel mundial, por lo que queda en evidencia que la decisión de elegirlo para este cargo es la más acertada.

Fincas 2018, nueva añada de Achaval Ferrer
Bebidas

Fincas 2018, nueva añada de Achaval Ferrer


Tres grandes vinos con tres grandes historias. Llega la nueva cosecha 2018 de la línea Fincas y, con ella, tres mensajes centenarios provenientes directamente de la tierra. Achaval Ferrer presenta una nueva edición de sus más preciados tesoros, provenientes de las fincas Finca Bella Vista, plantada en 1910; Mirador, en 1921, y Altamira, en 1950.