El Grupo Peñaflor presentó su nueva etiqueta de la Bodega San Telmo, una de las marcas más tradicionales de nuestro país. Y se trata nada más y nada menos que una novedad sui generis: sangría.
San Telmo es una marca grabada a fuego y con larga trayectoria en la mesa de los argentinos. La bodega que lleva el nombre del barrio más antiguo de Buenos Aires, forma parte del Grupo Peñaflor. Su característica más significativa es, sin dudas, la relación precio calidad que exhibe ante los consumidores.
Pero esta vez es noticia por un nuevo exponente de la etiqueta: una sangría. Para el Diccionario de la Real Academia Española, se trata de una "bebida refrescante que se compone de agua y vino, con azúcar, limón y otros aditamentos".
Como se sabe, la sangría es una bebida alcohólica originaria de España y Portugal. No se la considera cóctel, no obstante cumplir con los requisitos para ser considerado como tal. Debe ser porque no se trata de un trago que haya creado un bartender, así como tampoco posee una receta específica porque hay cientos de maneras de prepararla.
Con un buen Malbec, Syrah, un blend, Cabernet Sauvignon o Chardonnay, la sangría se adapta a todos los paladares y se hizo habitual en nuestros hogares. Y así ha sido durante muchísimo tiempo, al influjo de las corrientes inmigratorias que llegaron de la península ibérica, la sangría se incorporó a nuestras mesas. Quizás esta costumbre se haya aplanado durante algún tiempo, pero la sangría siendo una bebida refrescante y popular.
San Telmo Sangría es una bebida aromática de base vínica con esencias naturales de naranja, pomelo, jengibre y melaza. Para disfrutarla mejor, se recomienda beberla bien fría, con hielo, más el agregado de una rodaja de alguna fruta cítrica y, por supuesto, en buena compañía.
El 23 y 24 de abril, el Marriott Buenos Aires Downtown será sede de una nueva edición del evento que reúne a los Malbec de "impacto positivo": vinos orgánicos y sustentables. Más de 15 bodegas y 60 vinos para degustar y descubrir el crecimiento del vino orgánico en la Argentina.
Desde la Patagonia, una de las regiones más australes del mundo, el Malbec encuentra una expresión propia: más fresco, equilibrado y elegante. Tres etiquetas de Bodega Del Fin Del Mundo, pionera en la región de San Patricio del Chañar, para descubrir su identidad.
La iniciativa alcanza 35 espacios gastronómicos y más de 40 vinotecas en todo el país, con beneficios exclusivos para consumidores durante el mes de abril.