Editorial

Desensillar hasta que aclare

Lunes, 30 de marzo de 2020

La cuarentena obligatoria nos ha cambiado la rutina diaria. Y a Fondo de Olla © parte su enfoque crítico habitual. Lo cierto es que las circunstancias nos obligan a cambiar los temas limitándonos a lo que resulta útil durante el encierro.

En pocas semanas, Fondo de Olla © cumplirá su primera década de vida. Obviamente que no estamos para festejos. Por el momento, las autoridades sanitarias consideran que en el mes de mayo -coincidiendo con nuestro aniversario- tendremos el pico de la enfermedad que tiene en vilo a todo el planeta.

El "ahora" es que debimos cambiar el centro de la información: no más crítica de restaurantes, no más viajes, no más recomendaciones de cosas que eran comunes en la vida diaria, pero que hoy no podemos hacer.

Y lo que antes se constituía en una mera sección, poco nutrida como son las recetas, hoy tienen el protagonismo al igual que las noticias vinculadas con las ofertas de delivery y otras informaciones útiles para sobrellevar el encierro.

Está claro que no es éste el periodismo que nos gusta. Ahora estamos más cerca del copy paste, nos parecemos un poquito a los "otros". Pero solo es momentáneo. No son tiempos de polémica ni de debate virulento. Todos nos merecemos pasar lo mejor que se pueda este encierro, y desde FDO tratamos de ayudar.

Pero ya volveremos a la normalidad. No hemos podido contarles la experiencia reciente en Traslasierra, Córdoba, salvo la visita a la finca y planta elaboradora de quesos de cabra "La Colorada".

Probamos los quesos también en Pericles, conocimos uno de los restaurantes más reconocidos de Mina Clavero: Belgrano 1340. Y fuimos a encontrarnos con ese gran chef que es Nitu Digilio, en su Restaurante Peperina. De todo eso les contaremos más adelante.

También nos quedaron sin comentar otros lugares visitados antes de la cuarentena, como el restaurante del NH Florida y el excéntrico Bagatelle con su muy buena propuesta de Cocina Francesa. Y como siempre muchos temas de análisis y debate, como nos gusta en FDO.

Son tiempos difíciles, en los cuales algunos se las ingenian para no perder todo apelando al delivery. Frente a este panorama, con 0 ayuda oficial para la gastronomía, la crisis se va a alargar como en ningún otro rubro.

Más allá de que se levante la cuarentena después de Semana Santa, la gente tardará mucho en salir a comer afuera, un poco por psicosis y otro tanto o más aún por falta de dinero.

Para colmo, el flujo turístico para lo que queda del año será nulo. No olvidemos que muchos restaurantes, sobre todo las parrillas que se "alimentan" mayoritariamente de público extranjero.

Al margen de lo difícil de la situación que nos toca vivir, insólito si pensamos que se transita el Siglo XXI, donde hay avances científicos notables, un virus letal provocado por la negligencia del hombre (China una vez más) nos está poniendo a prueba.

Nuestra voz no se calla, solo bajó el tono por razones obvias. Ojalá en mayo, cuando cumplamos la primera década de periodismo gastronómico sin copy paste, podamos retomar el mensaje que ustedes lectores esperan de nosotros.

Más de Editorial
Todos con la ñata contra el vidrio
Editorial

Todos con la ñata contra el vidrio

Hay un mundo que es el de los funcionarios públicos y políticos en general, que viven de nosotros, y otro que es el real, el de los ciudadanos comunes que ya no pueden con su alma luego de siete meses de cuarentena. La gastronomía es, sin dudas, uno de los sectores más castigados. Pero por ahora hay que seguir esperando a que se dignen a reabrir los salones y espacios internos sin "aire libre".

Derribando mitos en la alimentación
Editorial

Derribando mitos en la alimentación

Todos los extremos son malos suele decirse, y con razón. En los temas vinculados a la alimentación nos hemos llenado de mitos y de opinólogos que carecen de estudios científicos que avalen sus expresiones. Por eso siempre es mejor escuchar a los médicos.
Aire Libre
Editorial

Aire Libre

Finalmente, el gobierno de CABA decidió autorizar la reapertura de los bares y restaurantes, aunque por el momento solo en espacios abiertos, ya sea internos como externos. Aunque hace frío para comer al aire libre, al menos desde hoy tenemos esa sensación de mínima libertad para hacer una de las cosas que más nos gustan.