El autor estuvo presente en la degustación de especialidades con cerdo, que preparó el chef brasileño Jefferson Rueda en La Carnicería. Y nos deja su visión de gourmand experto.
Julián de Dios siempre recomienda perderse por las calles para encontrar sorpresas en una ciudad, y teniendo en cuenta el consejo nada más tomar por Thames, apenas se deja Santa Fe y en pocas cuadras aparecen tres restaurantes que no paran de dar sorpresas.
Primero La Carnicería, una parrilla innovadora que se sale de molde hiriendo el chauvinismo nacional en cuanto a carnes asadas. Segundo, el indescriptible -e instagrameable- Niño Gordo, la parrilla/barra/restaurante asiático, digna de Tarantino. Y Chori, donde reformularon el sándwich clásico argentino.
Los tres tienen artífices en común: Germán Sitz y Pedro Peña, especialistas en dar una vuelta de tuerca a lo cotidiano y atentos anfitriones de cocineros de otras partes del mundo.
En ese plan de visitas, el viernes 18 de mayo La Carnicería recibió al chef brasileño Jefferson Rueda, dueño de A Casa do Porco en el centro de San Pablo, mezcla de restaurante, despensa, una especie de "Potted Pig", igual de prolijo pero descontracturado y vital, al estilo que los vecinos nos tienen acostumbrados.
Para tener una breve idea de la mano del cocinero, se probó lo siguiente:
Tartar de cerdo crudo + tuétano + setas: fresco, cortado a tamaño justo, una sorpresa para quien nunca haya probado la carne de cerdo cruda.
Sushi de papada de cerdo + tucupi + nori: increíble combinación del guanciale arrumado a la manera del sushi, cocinado horas sobre la salsa de mandioca.
Porcotó: ¿bollito misto, puchero, cocido? Vaya uno a saber, riquísimo.
Croqueta de cerdo, del hocico hasta la cola: difícil que saliera mal, cerdo y fritura no fallan; en este caso manejado con una costra seca y contenido húmedo para pedir varias.
Chorizo de mollejas: suave, buena textura, sabrosa, gentileza al paladar argentino dado que no abundan los platos con moela (molleja) de cerdo o vaca en Brasil.
Panceta con guayaba picante + pickles de cebolla: tal vez por la falta de hábito resaltaba la guayaba.
Arroz con suã: plato tropeiro por excelencia, con los restos de carne pegada a la columna y con lomo en la versión local, potente.
Churros + chocolate con sangre de cerdo: al estilo del sanguinaccio italiano o del raspberry blood de Josef Zotter, muy sutil.
La Carnicería - Thames 2317 - Palermo - Buenos Aires. Argentina.
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