Quinto Pecado

Comer mucho no es comer bien

Jueves, 10 de marzo de 2016

Al argentino medio le encanta ver un plato repleto de comida, signo no sólo de glotonería sino también de falta de criterio. ¿Cómo sino entender que los que van a un tenedor libre coman hasta reventar?

Por regla, los restaurantes de tenedor libre te llenan de comida, pero de baja calidad. El subconsciente te lleva a tragarte todo como un avestruz, porque “ya pagaste por ello”.

Tampoco nos agradan algunos restaurantes donde el volumen de los platos es tan grande como el precio que te cobran por él. ¿Resultado?: te obligan a compartir una comida cuando en realidad tu acompañante o vos mismo tenías ganas de comer otra cosa.

La experiencia nos indica que al argentino medio le encanta ver el plato rebasando de ingredientes, no importa si éstos se hallan bien combinados, si hay buen gusto en el armado (imposible hacerlo si se coloca mucho más de lo que cabe en el plato), si la materia prima es de calidad. 

Al parte del público local le encantan esas infames parrilladas gigantes que nunca terminás, porque al llegar a la parte final ya se recocinó todo, la ropa se te impregnó de humo y te llenaste de riñones y chinchulines que es lo más barato que te meten en cantidad.

“¿Dónde hay una mollejita Viejo Gómez”, si la querés hay que pagarla aparte y a precio de oro, porque por algo es algo así como el “caviar de las pampas”.

HAY GENTE A LA QUE LE GUSTA COMER EN ABUNDANCIA, AUN CUANDO LA COMIDA SEA DE MALA CALIDAD.  LA GLOTONERÍA SIGUE SIENDO UN MAL DE MUCHOS, POR DESGRACIA.

Si uno se despoja de la glotonería, por ejemplo comer en cualquier Farola esas milanesas abominables con poca carne, mucho pan rallado y fritanga barata, la única opción que nos queda es apelar a la a veces ingrata tarea de ser chef de un restó gourmet.

Mucha gente dice, sin razón, que en lugares como Tarquino y Aramburu las porciones son pequeñas y se quedan hambre. En realidad, se quedan con ganas de más, pero no porque la cantidad ingerida se escasa, sino por la calidad de lo que te ofrecen.

En una visita al Restaurante Maido, en Lima, comimos un menú de 16 pasos. Nos contaba Micha, su chef propietario, que todo está fríamente calculado. Es medio kilo de comida, justo lo que se necesita para saciar el hambre.

Pero sucede que los humanos (o al menos la gran mayoría de nosotros) no se alimentamos únicamente para sobrevivir, sino que el placer es lo que nos lleva a ingerir más de lo que necesitamos. Por placer. De lo contrario, podríamos robarle la comida al perro, ya que los alimentos caninos tienen todas las proteínas que el organismo requiere.

La gula es seguramente un pecado imperdonable. Porque nos lleva a comer kilos de comida y después nos sentimos mal.

La verdad es que comer abundante no es lo mismo que comer bien. Lo bueno viene en frasco chico, dicen. Pero los glotones dirán que los mataron de hambre si el bife no pesa más de medio kilo, si no te sirvieron 30 ravioles en el plato, si no te llevan una milanesa que mida más de medio metro de largo.

Y se ven la cantidad de café que hay en tu pocillo de ristretto, acabarán rezongando porque “te dieron menos café para ganar en rentabilidad”.

Es mucho mejor comprobar que tu plato fue llenado razonablemente y que te satisfaga, a que lo llenen hasta casi rebasar su capacidad lógica. Lo óptimo es que te sobre calidad y no cantidad,

Desgraciadamente hay muchos que no aprendieron aún y se siguen quejando. Como decía el español Baltasar Gracián, “lo bueno si breve dos veces bueno”.



Más de Gastronomía
Hoy se larga Tapeando
Gastronomía

Hoy se larga Tapeando

Organizado por la Consejería de Turismo de la Embajada de España en Buenos Aires, del 3 al 12 de abril se celebra la 5ta edición de Tapeando. Durante diez días, más de 50 restaurantes de seis ciudades argentinas -Ciudad de Buenos Aires y Zona Norte, Mar del Plata, Mendoza, Córdoba y Rosario- ofrecerán tapas especialmente creadas para el evento.
Homenajeando al Emperador Meiji
Gastronomía

Homenajeando al Emperador Meiji

Emperador Meiji abrió sus puertas a fines de 2021, recién saliendo de la pandemia con una carta que recoge más de 100 años de historia vinculada a la cultura japonesa. Esa etapa es conocida como la "restauración", y fue gracias a su gestor que el país se convirtió en la potencia que es hoy en día. Este brasero le rinde homenaje precisamente a aquel progresista Emperador del Japón. Su carta expresa hoy platos innovadores, que refuerzan la propuesta inicial.
Casa Cavia, Opus 3
Gastronomía

Casa Cavia, Opus 3

Tras los últimos nueve años con Julieta Caruso como chef ejecutiva, ahora se abre un nuevo capítulo en Casa Cavia con la llegada de Félix Babini y una carta que vuelve a poner el foco en lo esencial: producto, estacionalidad y una cocina que se mueve con y técnica y creatividad.