Dice que un pan dulce artesanal se caracteriza por su miga compacta y contar con gran cantidad de frutos secos. Las combinaciones son diversas, por lo que no es extraño que cada uno decida si también le agrega frutas abrillantadas, chips de chocolate y naranjas glaseadas.
Uno de los secretos es el tiempo. Hay que tener paciencia porque la cocción estimada es de tres horas. Para que la preparación sea exitosa, se debe amasar bien la mezcla y dejar levar la masa por una hora, señala Mauricio.
Asta señala que es muy común que las masas con harina requieran más o menos líquido de lo que pide la receta en teoría. Esto es consecuencia de cuán seca esté la masa.
Dice que la miel y el extracto de malta, además de ser alimento para la levadura, nos ayuda a tener una miga mucho más húmeda. Se puede incorporar a la receta del pan dulce para humedecer la preparación.
El pan dulce artesanal no tiene conservantes ni aditivos, con lo cual se sigue la regla de cualquier otro pan: su vida útil no es muy larga. Sepan, dice Mauricio, que cuánto más cantidad de nueces y otros frutos secos se incorporen, más húmedo será el pan a lo largo de los días. Esto es por el tenor graso de las frutas.
Con cupos limitados por turno y fechas ya avanzadas, el Ciclo Omakase de 12 pasos cuenta con pocos cupos disponibles para disfrutar de esta propuesta durante lo que queda del mes de enero. Con la garantía del itamae Fabián Masuda.
Inspirada en una historia real del sur de Italia y en la generosidad de un panadero y su hijo, Capochetta abrió en la Avenida Corrientes con una propuesta que se nutre en los tradicionales panini, con ingredientes de calidad y pura creatividad-
Ubicado sobre la costanera de la laguna de Chascomús, Café Mulé es una cafetería y restaurante que brinda espacios pensados para integrarse al entorno natural privilegiado y una cocina simple, sabrosa y abundante.