Lo de Jesús

Sabores Porteños

Martes, 2 de junio de 2015

Lo de Jesús es un típico ejemplo de lo que representa la culinaria porteña: esa mezcla entre lo que trajeron los inmigrantes y las costumbres locales, como la infaltable parrilla y un estilo de porciones generosas. Ahora con el plus de la nueva incorporación, Martín Carrera.

Lo de Jesús - Gurruchaga 1406 (y Cabrera) - Abierto todos los días mediodía y noche, principales tarjetas.

Cocina: Bodegón / Parrilla

Barrio: Palermo Viejo

Precio: $$$

Que un negocio gastronómico cumpla nada menos que 62 años de vida, no es poca cosa en un país tan errático como la Argentina. 

Lo de Jesús fue creado precisamente en 1953 por Don Jesús Pernas, un gallego de Vigo que con el tiempo dejó paso a otros propietarios. Pero éstos, lejos de cambiar, mantuvieron la esencia y el estilo del lugar. Lo que nació como almacén de ramos generales y despacho de bebidas, en el que el propio Jesús preparaba unos antológicos sánguches mixtos de jamón y queso. Con el tiempo, se transformó en parrilla y bodegón, de indudable estirpe y raíces porteñas. Esto queda demostrado en platos como los escabeches clásicos, los huevos a la Gramajo, milanesas con puré, Suprema Maryland, filet de merluza a la romana, ensalada de radicheta y ajo, flan casero, y hasta el vermú con soda. El público es bastante heterogéneo, del barrio, de otras zonas de la ciudad y por supuesto, abundante en turistas extranjeros. Hay ambiente familiar, pero también grupos de amigos y un poco de bullicio como en cualquier bodegón porteño que se precie. La ambientación ayuda a la nostalgia, con pisos en damero, percheros de bronce, espejos y las pizarras que detallan los platos y los vinos sugeridos del día. Todo muy pintoresco.

La parrilla se enciende con quebracho y carbón; de ella salen además de las clásicas achuras, diversos cortes tradicionales como bife de chorizo y ojo de bife (ambos de medio kilo de carne), lomo (400 gramos), entraña, asado de tira en media porción o entera (compartible), vacío y matambrito de cerdo. Proponen buenos acompañamientos como la tortilla a la española (individual), batatas fritas y papas al plomo.

Lo de Jesús celebra sus primeros 62 años de vida, siempre en Palermo. Un lugar típico de Buenos Aires, para disfrutar de lo que comíamos en nuestras casas paternas.

Hoy Lo de Jesús muestra un plus; desde hace algunos meses se incorporó Martín Carrera, un trotamundos de la cocina que ha vuelto a su país después de un largo tiempo; lo acompaña José Fahey como encargado. El propietario actual es Martín Sammartino, con vasta experiencia en el negocio. De manera que lo clásico porteño tiene hoy un agregado que potencia la propuesta gastronómica.

En síntesis, abundan platos que fueron introducidos por los inmigrantes y luego sufrieron (en el buen sentido), un toque local que los hace fácilmente identificables. Es el caso, además de los ya mencionados más arriba, de los ravioles caseros, matambre a la pizza con papas españolas, ojo de bife al Malbec, matambre casero con rusa, lomo al champiñón con papas noisette. Y postres como fresco y batata, panqueque de manzana al rhum con helado, y arroz con leche. Cano también propone un suculento pacú, casi para compartir, el pescado estrella de nuestros ríos, difícil de encontrar en otros lugares.

Las opciones son muchas, a la vieja usanza porteña, lo que hace que uno tarde mucho en decidirse. Y los vinos tienen precios razonables, hay opciones para todos los bolsillos y gustos. Atención también a la antigua. A Lo de Jesús  le cabe, sin dudas, la identificación va en la carta debajo del nombre: “Volver a los que nos gusta”. Y nos gusta todo, menos el arroz con leche, que otros sí sabrán apreciar.

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