ANASAGASTI EN UNA ELEGANTE CASONA TUDOR

Un Omakase de Altura

Jueves, 21 de agosto de 2025

Anasagasti acaba de presentar su nueva propuesta de Omakase, que funciona en el segundo piso de la elegante casona de estilo Tudor, ubicada a metros del Shopping Alto Palermo. La degustación consta de ocho pasos muy bien nutridos, a un valor de $ 50.000, más bebidas.

Omakase Buenos Aires - Dirección: Pasaje Anasagasti 2067, Palermo. Horarios: martes a domingos, desde las 19:00. Precio: $$$.

La casa, que cuenta con un bar de luces tenues, música fuerte y coctelería de gran nivel en la planta baja, y un restaurante de cocina de autor en el primer piso, completa ahora su propuesta general con su omakase, ubicado en el segundo nivel, una terraza casi totalmente cubierta y debidamente climatizada.

En ese lugar ya se ofrecía un menú de sushi, pero ahora y a tono con la nueva moda -definitivamente instalada- del omakase, se ha crecido con la puesta en valor del ambiente y de la degustación de ocho pasos que cada día queda a criterio del sushiman.

Lo que se denota de la experiencia, en primer lugar, es la calidad de la materia prima, además de no escatimarse productos como pulpo, navajas, la pesca que se consigue cada día en el mercado, incluidas variedades poco usuales como el tiburón, y sorpresas que irán apareciendo durante la noche.

Otro detalle que diferencia a este omakase es que, si bien hay tres butacas en la barra, el servicio se hace en las mesas (hay alrededor de 30 posiciones para atender), y no es necesario llegar a un horario fijo como suele ocurrir en otros lugares de este tipo.

Lo que podemos describir como opciones que nos tocaron en suerte, pueden variar al día siguiente y por tanto las mencionamos solo para dar una idea de lo que se ofrece. Es que uno de los secretos de cualquier omakase es el factor sorpresa, de manera que no hay carta y en cada paso aparecerá la explicación de rigor por parte del camarero y/o el sushiman.

Así fueron desfilando pasos como vieiras, tiraditos (en este caso de salmón blanco), nigiris (cuatro unidades por persona), navajas, rolls (seis unidades), ceviches, geishas y langostinos en panko.

Este omakase tiene un valor de $ 50.000 (muy buen precio, por cierto), a lo que hay que sumar las bebidas. Está la opción de pedir cócteles del bar, vinos (si blancos y rosados, o Pinot Noir, mejor) y agua mineral envasada (afortunadamente nada de la filtrada).

Resulta destacable que hoy el comensal encuentre opciones de precio accesible, ya que hasta hace muy poco tiempo, cualquier omakase tenía un costo que no está al alcance del grueso del público. Y este es uno de esos casos sui generis, lo que mucho se valora.

Más de Restaurantes
Asado y mucho más
Restaurantes

Asado y mucho más

Casi dos años más tarde, volvimos a Somos Asado. No es una parrilla tradicional ni lo quiere ser: sí un restaurante de carnes con las propias interpretaciones de Gustavo Portela. Por otra parte, la estructura edilicia permitió armar distintos espacios dentro de lo que fuera en su momento una fábrica de camisas del abuelo de Verónica Krichmar, maître del restaurante y esposa del chef.
Noche de Runfla
Restaurantes

Noche de Runfla

Cuando la sofisticación gastronómica decide ignorar los protocolos: así nace esta propuesta de "cocina de barrio" y descontracturada de club, destinada a despertar el costado más inquieto de Las Cañitas.
Un living con magia
Restaurantes

Un living con magia

Si existe un personaje histórico identificado por ser un sibarita hecho y derecho, ese mismo es Sir Winston Churchill. Más allá de tratarse de un británico, algo que a los argentinos suele caernos mal, la figura de este personaje con enorme gravitación en la historia del Siglo XX, nos cae simpático por ser un amante casi obsesivo de la comida y la bebida. De ahí que ir a Winston Bar, ya se su pub de la planta baja, como al living ubicado escaleras arriba, resulta no solo un homenaje a esta figura emblemática durante la Segunda Guerra Mundial, sino también un regocijo a nuestros sentidos de la mano del chef Jonás Alba. En esta nota doble, uno se refiere a la experiencia que comenzó el año pasado y la otra a la visión más joven y descontracturada, menos flemática, de Carla.