El 3 de mayo es una fecha clave para la Bodega Chakana: coincide con el final de la cosecha, el aniversario de la bodega y una pausa intencionada. Un momento para mirar hacia atrás, agradecer lo recorrido y definir con claridad los próximos pasos.
Cada fin de vendimia, reafirma el compromiso que la bodega tomó hace más de una década: transformar profundamente la forma de hacer vino. Chakana eligió una viticultura enfocada en la regeneración del suelo, la mínima intervención y el respeto riguroso a los ciclos naturales.
Esta filosofía se nutre del principio andino del Ayni, que enseña a dar para recibir: trabajar junto a la tierra, no contra ella. Una sabiduría ancestral que cobra plena vigencia en un contexto global cada vez más atento al impacto ambiental.
Para esta fecha, la bodega elige compartir uno de sus vinos más representativos: Ayni Malbec 2020. Nace en Paraje Altamira, a 1.100 msnm, en un ecosistema diverso, que refleja con fidelidad su origen: suelos vírgenes, grandes piedras cubiertas de carbonato de calcio, y un paisaje donde crecen tomillo, lavanda, jarilla y cactus, entre aves y zorros.
El Día de la Chakana festeja un ciclo que se cierra, y otro que comienza. Una pausa para honrar el camino y seguir cultivando una forma de estar en el mundo.
Ficha Técnica
Composición varietal: 100% Malbec
Origen: Finca Ayni, Altamira, Valle de Uco, Mendoza, Argentina.
Altitud: 1.100 metros
Suelos: Franco arenoso, con gravas cubiertas de carbonato de calcio a profundidades variables entre 30 cm y 70 cm
Viticultura: Orgánico, certificado en transición, vegano, GMO free.
Clima: temperaturas medias con buena amplitud térmica, humedad relativamente más elevada que otras zonas de Mendoza.
Vinificación: fermentación espontánea con levaduras indígenas, uso moderado de sulfitos.
Producción: 20.000 botellas
Crianza: 12 meses en tonel de 5.000 litros sin tostar, y barricas de 500 litros nuevas y usadas
Enólogos: Leonardo Devia - Luciana Soler
Alcohol: 14 %
Azúcar residual: -1,80 g/l
PH: 3,8
Acidez total: 5 g/l
Notas de cata: vino de gran expresión, con notas de frutos rojos maduros, especias y un toque mineral. Taninos firmes y final largo.
El bar de estilo kissa ubicado en la terraza de Haiku, renueva su propuesta con una carta de cócteles inspirada en vinilos, que combina coctelería de autor, música y una experiencia sensorial pensada como un álbum para escuchar y beber.
Llegamos a Olé Bar en una de nuestras noches limeñas, con una idea clara del lugar y de lo que íbamos a encontrar. Fuimos de la mano de nuestro gran amigo Pepe Moquillaza, referente indiscutido del pisco en el Perú y profundo conocedor de la historia de la coctelería local, quien nos señaló este bar como una parada obligada.
Alvear Grill estrenó su barra de cócteles, un nuevo punto de encuentro para huéspedes y el público local. Llegar, elegir tu trago favorito y dejar que la noche comience de a poco, mejor aún si continuás con la cena en el restaurante.