No cambia la calidad del contenido, pero la línea clásica de la Bodega Valle de la Puerta renovó sus etiquetas, que reflejan los símbolos que veneraron los diaguitas.
Con un diseño que jerarquiza los símbolos que veneraron los diaguitas, antiguos pueblos originarios de la provincia de La Rioja, en estas nuevas etiquetas, el "cóndor y el puma" toman más protagonismo resaltando el logo de la marca no solo en el color dorado, sino también en el tamaño de la imagen".
Andrew Noble señala que "el objetivo principal fue mantener los símbolos diaguitas del ave y el felino haciéndolos más preponderantes ya que, al ser menos y tener fondo blanco, resaltan más que antes".
"También quisimos que los consumidores vieran que hubo un cambio, pero reconocible y, por ende, transmitir que la calidad no cambió", agrega.
"Son vinos con carácter que nacen de un valle desierto y estéril, que nos llevan la fuerza de la vid a la copa", completa.
Con viñedos que alcanzan los 3.111 metros sobre el nivel del mar, entre los más altos del mundo, la bodega salteña se suma a esta celebración destacando cómo las condiciones extremas de los Valles Calchaquíes llevan a la cepa insignia a su máxima expresión.
Este año, tanto para Pesaj como la Pascua Cristiana, Domaine Bousquet propone celebrar en un brindis multicultural con su ALAVIDA Malbec Orgánico Kosher Mevushal 2024.
El consumo de vino sigue en caída libre, pero nadie parece darse cuenta de que la sofisticación y la manera en le han complicado la vida al consumidor medio, es parte importante del problema. En los últimos días, no pudimos menos que coincidir con el colega mendocino Federico Lancia, quien publicó una nota en MDZ titulada "descorchar un vino sin miedo: la dictadura del experto que nadie pidió".