No cambia la calidad del contenido, pero la línea clásica de la Bodega Valle de la Puerta renovó sus etiquetas, que reflejan los símbolos que veneraron los diaguitas.
Con un diseño que jerarquiza los símbolos que veneraron los diaguitas, antiguos pueblos originarios de la provincia de La Rioja, en estas nuevas etiquetas, el "cóndor y el puma" toman más protagonismo resaltando el logo de la marca no solo en el color dorado, sino también en el tamaño de la imagen".
Andrew Noble señala que "el objetivo principal fue mantener los símbolos diaguitas del ave y el felino haciéndolos más preponderantes ya que, al ser menos y tener fondo blanco, resaltan más que antes".
"También quisimos que los consumidores vieran que hubo un cambio, pero reconocible y, por ende, transmitir que la calidad no cambió", agrega.
"Son vinos con carácter que nacen de un valle desierto y estéril, que nos llevan la fuerza de la vid a la copa", completa.
En ocasión de visitar días pasado el Restaurante Bochinche, tuvimos la chance de probar Viña 13 Ancellotta, un "best buy" de Bodega Putruele. Del Valle de Tulum, provincia de San Juan, sin paso por madera y sumamente versátil para acompañar, en general, cualquier tipo de comidas.
En sintonía con las nuevas tendencias en el consumo de vino, y como forma de no desconectarse con otro tipo de consumidor, las bodegas han apostado a productos bajos en alcohol. En este sentido, Alma Mora lanzó su nuevo vino bajo alcohol, pensado para un consumo más liviano y versátil.
La bodega mendocina inicia el año con dos lanzamientos que amplían a la línea UNO: Uno Pinot Grigio y Puro Uno Extra Brut. Ambas etiquetas reflejan la identidad de la marca y su búsqueda constante de frescura, elegancia y expresión de origen.