La bodega mendocina presenta un espumante que inaugura un nuevo capítulo dentro de una de sus líneas más emblemáticas, combinando legado, innovación y calidad.
Desde su fundación en 1883, Trapiche "ha sido sinónimo de exploración, innovación y excelencia. Una bodega que, a lo largo de su historia, nunca dejó de buscar nuevas posibilidades, impulsada por la curiosidad, la visión y el deseo constante de superar los límites de lo establecido".
Ese espíritu explorador es el que hoy da origen a Trapiche Medalla Brut Nature, un espumante que marca una nueva evolución dentro del "universo Medalla".
La línea Medalla nació en 1983 para conmemorar los 100 años de Trapiche y, desde entonces, "se ha consolidado como un símbolo de sofisticación, tradición y orgullo, elaborado año tras año con uvas seleccionadas de viñedos propios".
El diseño de su emblemática medalla -concebido junto al Museo Nacional de Bellas Artes y el artista Víctor G. Gripo-, refuerza el vínculo entre el vino y el arte, entre la historia y la creación.
Trapiche Medalla Brut Nature surge como una expresión natural de la filosofía de la bodega: seguir explorando, innovando y reinterpretando su legado. El lanzamiento amplía el portfolio de la línea con una propuesta moderna y refinada, fiel al ADN de la bodega.
"Una evolución que combina historia y modernidad, técnica y emoción, arte y exploración".
"Medalla Brut Nature para mí es un gran espumante en el cual combinamos uvas del Valle de Uco, elaborado bajo el sistema tradicional, o fermentación en botella y con una crianza que tiene 24 meses. Es un espumante muy equilibrado en la boca con muchas capas, pero también tiene en nariz es muy una frescura muy particular", afirma Sergio Casé, enólogo de Bodega Trapiche.
Este nuevo espumante representa la continuidad de un ícono, conectando los orígenes de Trapiche en 1883 con el presente, y reafirmando su compromiso con la innovación y la búsqueda constante de nuevas expresiones.
Notas de cata: expresa un color amarillo, con algunas tonalidades verdes y rojizas. De espuma abundante, posee burbujas finas y persistentes. Los aromas de pan tostado y levadura, se entremezclan con la fruta del Pinot Noir y el Chardonnay, en una sublime armonía. En boca es untuoso, cremoso, refrescante y muy delicado.
Llegamos a Olé Bar en una de nuestras noches limeñas, con una idea clara del lugar y de lo que íbamos a encontrar. Fuimos de la mano de nuestro gran amigo Pepe Moquillaza, referente indiscutido del pisco en el Perú y profundo conocedor de la historia de la coctelería local, quien nos señaló este bar como una parada obligada.
Alvear Grill estrenó su barra de cócteles, un nuevo punto de encuentro para huéspedes y el público local. Llegar, elegir tu trago favorito y dejar que la noche comience de a poco, mejor aún si continuás con la cena en el restaurante.
Como cada verano vuelve Spalter, el ícono de Manush, la cervecería artesanal más emblemática de la Patagonia. Esta lager checa, regresa para la temporada estival 2026 con una nueva versión limitada, renovada, pero fiel a la esencia que la convirtió en inolvidable.