Neko Restaurant, cocina nikkei en el Bajo Belgrano

La historia de un gato que se hizo chef

Miércoles, 3 de enero de 2024

De Villa Crespo al Bajo Belgrano. Neko es una nueva apuesta de cocina nikkei, el segundo local de una pareja de emprendedores: Lucas Ferrari y Antonella Baldi. Está ubicado en una llamativa esquina de la calle La Pampa y Migueletes, en la planta baja del edificio Hit Cowork.

Neko Restaurant - Dirección: La Pampa 1391, Belgrano. Horarios: de martes a domingos de 12:00 a 16:00, y de lunes a sábados de 20:00 a 00:00. Reservas: https://neko-restaurant.meitre.com/ - IG: @nekosushi.ar

"Neko" significa "gato" en japonés, en este caso un animal que nació bajo la sombra de un cerezo. La historia de este felino indica que tenía una afinidad inusual por la comida. Así se convirtió en uno de los mejores chefs de su tierra.

Ávido de vivir experiencias culinarias, recorrió Japón, Tailandia y Vietnam, hasta desembarcar en América latina, más precisamente en el Perú. Y de este viaje nació Neko Restaurant, un nuevo espacio que rinde culto a la cocina nikkei, arraigada fuertemente entre los argentinos.

La dupla Lucas Ferrari- Antonella Baldi comenzó su experiencia gastronómica en el año 2019, cuando ambos tenían apenas 23 años. Sin experiencia, abrieron un primer local en Villa Crespo: Neko Sushi, con una carta exclusiva de sushi fusión, hoy transformado en una experiencia omakase.

Tras aprender todas las etapas del negocio y perfeccionar los procesos, idearon un nuevo concepto que materializaron en Neko Restaurant, con sede en el Bajo Belgrano, en la esquina de La Pampa y Migueletes, a solo una cuadra de la Avenida del Libertador, casi frente a la cancha de Excursionistas.

A mediano plazo, proyectan sumar una parrilla japonesa de estilo robatayaki, la tradicional barbacoa japonés, con cortes no tradicionales en el barrio de Devoto. La decisión es que cada local de la marca tenga su propia identidad.

Sobre la calle La Pampa 1391, el grupo Art Wall Architecture diseñó un espacio moderno que entrelaza elementos de la cultura japonesa. A la fachada, le antecede un sector al aire libre, muy tentador en esta época del año y ambientado con cerezos y un gran gong.

El salón, por su parte, luce paredes de vidrio y, en el centro, se destaca una enorme estructura que se asemeja al techo de un templo. La barra es otro elemento que impacta, de donde salen cócteles clásicos y de autor.

Dentro de su variada carta, se propone comenzar con las dos unidades de ostras frescas o una versión más creativa también de dos ostras con queso y ahumado y "caviar" de anticuchera, que nos lleva a probar algo creativo y jugado. Muy sabrosas.

También se puede optar por el tartar de Wagyu con wantan y yema curada, o bien las gyozas de lomo con ajo negro, mandioca y huacatay, delicadas, etéreas. Como entrada "mediana" también hay una pasta de langostinos, ají amarillo y Reggianito estacionado.

Sin embargo, probamos el colorido tiradito "ajo blanco" de vieiras, con lima, alcaparras, palta y el inconfundible aceite de trufas, un plato que no debería omitirse (foto de portada).

Va de suyo que no faltan los ceviches. Una opción es el llamado "kimchi", que combina dos pescados, la trucha patagónica y la lisa fresca, que lleva ají rocoto, leche de tigre agridulce al gochujang (pasta de pimiento rojo coreano) y kimchi. La alternativa (por qué no probar ambos), es el ceviche "Wasabi" con pesca blanca del día, pulpo, langostinos y leche de tigre al wasabi (una combinación un poco picante, agridulce y fresca).

En esta propuesta de cocina nikkei, siempre abundan las piezas de sushi fusión. Como recomendación, habría que probar la selección de nigiris de la casa combinados en la opción moriawase (de trucha al ají amarillo y criolla, de pesca blanca con salsa anticuchera, de pulpo con huncaína y chimuchirri nikkei, y el Wagyu, de abura y salsa chalaca).

Por su parte, el tako roll viene relleno de pesca blanca, palta, ciboulette y cobertura de tartar de pulpo gratinado con parmesano; en tanto que el Neko handroll está preparado con pesca blanca, ajo frito y aceite de sésamo. Toda esta parte de la carta está elaborada por el sushiman Willy Cabral.

La casa también abre al mediodía, cuando proponen un plato especial que varía constantemente, a elegir entre clásicos versionados, entre ellas la ensalada Caesar con pollo a la brasa al estilo peruano, salsa de ostras, verdes y parmesano; o el crying tiger, un ojo de bife con ensalada thai.

Los postres "occidentalizados" como nos gusta a los argentinos en este tipo de cocina, son dos: marquise de chocolate al 70% con cúrcuma, salted caramel, semillas de girasol y togarashi; o bien el profiterol con matcha, chocolate blanco y cacao amargo.

Para beber, cuentan con una carta de vinos de la que se sugiere probar los blancos y rosados, o bien un Pinot Noir. Sorprenden con Nido del Tigre Torrontés, del valle de Calingasta, San Juan.

En la barra, el bartender Matías Mangiamales combina sabores tropicales, cítricos y picantes, bebidas clarificadas y reversiones, como el Haku, inspirado en el clásico Old Fashioned, en este caso con whisky infusionado en aceite de sésamo y almíbar de salted caramel.

Neko es otra opción de cocina nikkei de sobresaliente factura, que además sorprende por su toque de creatividad en sus platos y cócteles. 

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