Gabriel Cicero y Paola Stivanello abrieron recientemente La Conocida, una parrilla y vermutería que ya está dando que hablar en la Zona Sur. Los Cicero son gastronómicos de toda la vida y no paran de sorprender con nuevos emprendimientos. Esta vez, Gabriel se animó a salir de la zona de confort, que eran los asesoramientos de restaurantes, para lanzarse a la aventura con su esposa, Paola. A La Conocida hay que conocerla y, si nos hacen caso, después nos van a agradecer.
La Conocida Parrilla y Vermutería - Dirección: Zapiola 302 esquina Maipú, Bernal. Abierto jueves y viernes desde las 20.00; sábados de 12.00 00.00 (horario corrido); domingos y feriados desde las 12.00. Precio: $$$. IG: @laconocidaparrilla
A Gabriel Cicero lo conocemos desde hace mucho tiempo, cuando era mozo de Katrine, el restaurante que hizo historia en aquellos tiempos en que Puerto Madero era el nuevo barrio de la ciudad.
Con el tiempo, visitaríamos por varios de sus emprendimientos, todos en los pagos de Quilmes y Bernal, como El Rodeo (allá por el 2008); El Buffet del Juventud; De Cook (en la costa quilmeña) y, últimamente, asesorando a Félix B y Angolo (en este caso particular, en Puerto Madero).
Y a su esposa Paola Stivanello, también la conocíamos de El Casal de Catalunya, cuando la concesión la tenía Damián, alias El Mono., hermano de Gabriel. A todos ellos, les seguimos sus trayectorias gastronómicas en forma muy cercana.
La Conocida es una parrilla de barrio, sin lujos innecesarios, pero con una excelente relación precio calidad. Aunque no vivas en la Zona Sur, te aseguramos que vale la pena el viaje desde CABA (por la Autopista a La Plata vas muy rápido, tomás la salida de Bernal, cruzás el túnel del Ferrocarril Roca y a pocas cuadras llegarás a destino).
Lo más importante es que se trata de un lugar de calidad y que sus precios hacen de La Conocida un restaurante que hace honor a su nombre, entre los clientes del barrio que terminan haciéndose habitúes por su accesibilidad.
La otra parte de la propuesta es la vermutería, para una picadita suculenta y, mejor todavía, si se trata de los sábados, que es cuando la casa atiende con horario corrido.
Para ello cuentan con "Platillos Vermuteros", a saber: olivas marinadas, berenjenas en escabeche, chorizo seco al cuchillo (salamín de campo), cáscara colorada (cuña de queso Mar del Plata); pickles "amor u odio", y la palada de maní con cáscara.
Para entrar en calor, nada mejor que las suculentas empanadas de carne fritas, jugosas, como para tentarse, aunque la ropa corra algún riesgo inevitable. Además, proponen portobellos asados, limón, ajo y perejil, o provoleta a las brasas.
El siguiente capítulo es el de los "Embutidos de Selección": chorizo puro cerdo; morcilla criolla y vasca; salchicha parrillera, y la "familia completa", si uno quiere probar todo esto. El "divorciado", en tanto, es el clásico choripán.
Ya a esta altura recomendamos acompañar lo anterior y lo que venga, con papas fritas solas, con queso cheddar o a caballo; así como la descomunal ensalada especial del a casa, que tiene de todo.
En el rubro "Achuras", hay mollejas de corazón, chinchulines vacunos y riñones, que pueden pedirse solos o como "trío fantástico".
Ya era hora de probar algunos de los cortes de carne clásicos o especiales, elección que dejamos en manos del dueño de casa, no sin antes pedir el punto jugoso que es como llegó a la mesa en las tres opciones que se probaron.
Primero y de los especiales, fue el turno del bifacho de picaña (tapa de cuadril), tiernísimo, al igual que el churrasco de bife ancho. Pero lo que te deja sin aliento es sin dudas la colita de cuadril entera, como para compartir el menos entre tres comensales ($ 8.500 valor increíble por lo accesible, vigente en la tercera semana de agosto). Aun tratándose de un corte muy grueso, el punto de cocción jugoso llegó diez puntos.
También hay asado de centro, vacío, bife de chorizo, ojo de bife y entraña, por el lado de los clásicos; así como la bondiola de cerdo barbecue entre los especiales.
Llegado el momento del postre, no pudimos menos que recordar un fantástico flan casero que habíamos probado en De Cook, hace un tiempo. Para regocijo del paladar, el de La Conocida es el mismo. Muy bueno también el queso y dulce. Los helados, el cheesecake, el almendrado y las crepes de dulce de leche, quedaron para otro momento.
La atención familiar y cordial es otro plus de este lugar que hace que "ir al Sur" se transforme en una experiencia gastronómica muy gratificante. Una vez más, quedó demostrado que Gabriel y Paola son muy buenos "cicero-nes".
Mutsuhito es un speakeasy que lleva como nombre el apodo que tenía el Emperador Meiji, y que solo lo conocían sus más íntimos. Está ubicado, precisamente, en la planta alta del brasero japonés Emperador Meiji y consiste en un omakase de 17 pasos, que tiene como otro sello distintivo que nos tocó en suerte una itamae mujer, algo poco habitual en estos casos.
Justo enfrente de Mondongo y Coliflor, hay un edificio histórico en cuyo local de la planta baja vendían productos apícolas. Cuatro emprendedores gastronómicos tomaron el desafío de restaurar las instalaciones para abrir un restaurante de pizzas, pastas y miel (haciendo honor a los orígenes del lugar), más la tradición porteña del moscato. Casa Bellucci apuesta a los productos de calidad y el know how de sus socios, uno de ellos maestro pizzero, otro un cocinero reconocido de vasta trayectoria y dos amantes de la buena mesa devenidos en restaurateurs.
El chef Miguel Ángel Sosa, se ha hecho un experto en la restauración de clubes sociales y deportivos. Lo conocimos hace ya una década en La Casona del Retiro (un club de rugby y otras actividades), en Hurlingham. Y cómo experto asador que es, su segundo emprendimiento es 1980 Parrilla de Culto, también el oeste del Conurbano. Más tarde, abrió con un suceso notable La Casona de Belgrano, que funciona dentro del Club Belgrano. Hoy nos ocuparemos de ambos restaurantes de la Zona Oeste.