Son tiempos de cambio en Osaka, el restaurante que introdujo en 2005 la cocina nikkei en Buenos Aires, por entonces desconocida pero que muy pronto pasó a transformarse en un rotundo éxito de público. Hoy, el local de la Calle Soler y Fitz Roy cierra sus puertas, para trasladarse en los primeros meses de 2023 a Colegiales, en un nuevo polo gastronómico que se está armando alrededor del imponente edificio de Concepción Arenal y Conesa. Y continúa en su locación habitual de Puerto Madero.
Osaka fue sin dudas la punta de lanza de la culinaria nikkei en Buenos Aires. Recordamos aún la primera vez que fuimos junto a Arnaldo Gometz, para descubrir una propuesta distinta a lo que conocíamos hasta ese momento.
Por aquel entonces, la cocina peruana solo estaba presente en la ciudad en huariques destinados a la colectividad de ese país, lejos todavía del auge que le daría Gastón Acurio a la gastronomía de su país.
Y el epicentro era el barrio del Abasto (no figura en el catastro de la ciudad, pero así se lo identifica más fácilmente) y, en menor medida en San Telmo.
En los primeros tiempos, el restaurante fue propiedad de sus mismos dueños de Lima, pero luego cambió de manos, aunque siempre cumpliéndose un estricto protocolo que permite mantener intactos el estilo y la calidad.
Agustín Latorre es su único dueño local, que tomó las riendas también del segundo restaurante ubicado en Puerto Madero.
En medio de la pandemia, Agustín nos comentó del proyecto de dejar la icónica esquina de Soler y Fitz Roy, para mudarse a un espacio más amplio, cómodo y moderno. Un cambio de pocas cuadras, pero sí de barrio: de Palermo y Colegiales.
Hoy estamos atravesando los últimos días de Osaka Palermo. Luego de 17 años, el local originario cerrará sus puertas en forma definitiva, aunque previamente a la mudanza habrá una experiencia durante las vacaciones en José Ignacio (Uruguay).
Así, en los primeros meses de 2023 abrirá el nuevo restaurante, que actualmente permanece en obra. Su cocina, por la que han pasado grandes exponentes de la cocina peruana como Ciro Watanabe, Eddie Castro y Rodrigo Ferrer, entre otros, hoy cuenta con dos reconocidos profesionales argentinos: Leandro Bouzada y Juan Matsuoka.
Osaka, que los japoneses dicen que hay pronunciarlo con acento en la "ó", es referente indiscutido de una cocina que se ha ganado el favoritismo del público local. Fueron pioneros y lo seguirán siendo en su nueva casa de Concepción Arenal y en la de Puerto Madero.
Emperador Meiji abrió sus puertas a fines de 2021, recién saliendo de la pandemia con una carta que recoge más de 100 años de historia vinculada a la cultura japonesa. Esa etapa es conocida como la "restauración", y fue gracias a su gestor que el país se convirtió en la potencia que es hoy en día. Este brasero le rinde homenaje precisamente a aquel progresista Emperador del Japón. Su carta expresa hoy platos innovadores, que refuerzan la propuesta inicial.
Tras los últimos nueve años con Julieta Caruso como chef ejecutiva, ahora se abre un nuevo capítulo en Casa Cavia con la llegada de Félix Babini y una carta que vuelve a poner el foco en lo esencial: producto, estacionalidad y una cocina que se mueve con y técnica y creatividad.
La premisa de Allenby parte de una lectura amplia del Mediterráneo. No se limita al recorte más difundido de su cocina ni se concentra únicamente en una zona específica, sino que toma como referencia la diversidad que define a toda esa región. El equipo detrás de Allenby también explica parte del proyecto. Al frente de la cocina están Gastón Caretti, Martín Bologovitz. Y como chef ejecutivo Alejo Waisman, socio fundador junto a Martín y Tomás Waisman de restaurantes como El Burladero, Fervor, Sottovoce e Il Quotidiano, además de La Taberna, su primer proyecto en Lomas de Zamora.