¿Seguiremos controlando la adrenalina carnívora o romperemos la cuarentena por un asado?

La carne en tiempos de pandemia

Viernes, 10 de julio de 2020

De acuerdo a nuevos estudios que lleva a cabo el IPCVA, muchos argentinos "matan el tiempo" en la cocina para pasar la cuarentena. Y la carne es uno de los productos más elegidos.

La "nueva normalidad" modificó el esquema de compradores "racionales" e "impulsivos. Quienes compran en supermercados vieron más disminuidos sus ingresos que quienes lo hacen en carnicerías. Tres de cada diez personas modificaron su lugar de compra y algunos "rompen" el aislamiento para seguir comprando en dónde lo hacían antes.

Se trata de un mundo desconocido, tan disruptivo como abrumadoramente sorprendente, donde los argentos de alma y carnívoros por naturaleza, resisten una situación interminable de abstinencia de domingos de asado, con los rituales afectuosos con familiares y amigos postergados para cuando pase la pesadilla.

Sin duda, la virtualidad simbólica de algún que otro zoom o reunión grupal de whatsapp es solo un paliativo. Nada puede reemplazar esos momentos alrededor de una parrilla, el humo, el olor, el ruido de los carbones rindiéndose al fuego, ni le cuento el universo de chispas si la ceremonia es nocturna.

Es difícil no pensar en "modo asado" para entender lo que nos está pasando. Pero para analizar el mercado de carnes y las implicancias para la sociedad y su impacto en la ganadería y la industria frigorífica nacional, hay que tomar un poco de distancia de estas emociones y usar inteligentemente distintas metodologías de estudios de mercado. Compartimos algunos resultados de las investigaciones que viene llevando adelante el IPCVA en tiempos de pandemia.


¿Cocineros Argentinos o Argentinos Cocineros?

Y un día hubo que entrar en cuarentena y empezó el dilema. De repente nos encontramos con mucho tiempo en casa y hubo que empezar a tomar decisiones sobre justamente cómo "matar" el tiempo. Frente a la pregunta sobre en qué estamos usando nuestras preciadas horas del día, surgen algunos datos por demás interesantes.

La cuarentena no será igual que la vida postpandemia, pero vale la pena poner nuestra lente puertas adentro, ya que allí se abre un universo enorme de retos y desafíos para los productores de alimentos y lógicamente el sector cárnico debe prestar mucha atención a las oportunidades.

Cuando se le pregunta a la gente cómo invierte el tiempo en un día promedio de esta cuarentena, estamos llevando adelante un amplio abanico de actividades. En líneas generales, dedicar tiempo a la familia, trabajar en casa y navegar por Internet y redes sociales son las tres principales actividades. En cuarto lugar, se resalta la importancia del tiempo asignado a cocinar y sobre esto conviene hacer hincapié.

Si bien las mujeres dedican más tiempo a cocinar, los hombres no se quedan atrás. Y de hecho, ocupan más más tiempo a cocinar que a descansar, escuchar música, leer y a hacer ejercicio.

Es una actividad bastante transversal a todos los niveles socioeconómicos, con menor incidencia en el ABC1 y que cobra relevancia particularmente en el segmento millennials si el análisis se efectúa por edades.

En este marco, la carne vacuna aparece entre los alimentos con mayor potencialidad de ser recomendado por los argentinos en esta cuarentena, quienes destacan, entre sus atributos el hecho que les gusta a todos, el ser un alimento nutritivo y saludable y su sabor.

Con respecto al atributo de aceptación general, compite fuerte con las pastas, la pizza y los fiambres. Con relación a su cualidad de saludable y nutritiva, los alimentos que asoman como competidores son las frutas y verduras, las legumbres y el pescado. En cuanto al sabor, disputa espacios con las pastas, la pizza, el cerdo y las patitas de pollo.

Partiendo de estos dos aspectos, la gente cocina más y la carne tiene potencial para ser recomendada y por eso el IPCVA trabaja con la promoción de recetas aprovechando el "#Quedate en casa".

Los ejes de la promoción pasan por recetas que gusten a todos, económicas, saludables y prácticas de hacer. Las mujeres están más preocupadas por estas cuestiones, pero también es una oportunidad para trabajar con los hombres.

La gente está recluida en su hogar, pero pasando buena parte del tiempo de manera virtual en Internet y en redes sociales. Por este motivo, se trabaja con la premisa de lograr una mejor comunicación a través de las plataformas de conversación más usadas como Facebook o Instagram.


Pensando el mejor guiso y las milanesas para la semana

Es sin duda una época de bolsillos complicados, ya que el Covid-19 ha acentuado los problemas económicos que veníamos arrastrando. Casi 7 de casa 10 de los compradores de carne han visto reducir su nivel de ingresos durante la cuarentena.

De las personas que atraviesan esta situación, el 84% se define como compradores racionales y 16% se identifican como compradores más impulsivos, es decir que no reflexionan tanto su compra de carne.

Con respecto a este tema, vale resaltar que hay un cambio en el grado de reflexión que se le lleva la compra de carne, ya que según datos del IPCVA relevados con la consultora TNS- Gallup en el año 2008, un 79% de los compradores eran reflexivos y un 21% impulsivos.

La explicación de este comportamiento se acentúa en función del nivel de gasto en productos cárnicos, ya que dentro del segmento de los compradores racionales, un 42% gasta más de 1.000 pesos por semana y un 58% menos de esa cifra semanal.

Asimismo, si queremos saber dónde compran estos compradores racionales, un 66% lo hace habitualmente en carnicerías y un 34% en súper e hipermercados.

Ahora bien, desagregando aún más el análisis de la caída en el nivel de ingreso, los compradores de súper e hipermercados son quienes más se han visto perjudicados si se los compara con los compradores de carnicerías. Así, mientras que entre los compradores de súper e hipermercados, un 74% ha visto caer sus ingresos, entre los que compran en carnicerías, el 66% ha sufrido reducciones de ingresos durante la cuarentena.

No es de extrañar entonces que el cambio más notorio en esto de pensar y reflexionar más las compras, lo encontremos en la gran distribución. Mientras que en el año 2008, los compradores más impulsivos, es decir aquellos que no planificaban sus compras de carne, representaban un 36% de los compradores, hoy en día abarcan solo el 17 % del total.

Una muestra más de la búsqueda permanente para lograr una mayor eficiencia en la relación precio calidad, pasa por la búsqueda de ofertas. Hoy 8 de cada 10 personas están buscando ofertas en productos cárnicos, y esto sucede transversalmente en todos los puntos de venta.

Esta búsqueda está relacionada sin duda con la percepción de cuán barata o cara está. La gente plantea precisamente que uno de los mayores problemas de la carne vacuna durantela cuarentena es su precio. Por el contrario no manifiesta problemas de calidad, ni de variedad de productos cárnicos.

De todas maneras, la problemática es similar a la que la gente plantea para productos de almacén o frutas y verduras. Sin embargo en estos casos, se visualizan inclusive menos ofertas que en el caso de la carne vacuna.

La compra en carnicería pareciera estar siendo más problemática que en supermercados, y en este sentido los problemas de precios son más nombrados por los compradores de carnicerías que los de supermercados.

Esto está alineado con la evolución de precios en los diferentes puntos de venta. De acuerdo al relevamiento de precios que viene llevando adelante el IPCVA en el AMBA, si bien las cotizaciones han bajado levemente y se encuentran en una meseta desde hace ya varias semanas de cuarentena, el precio resulta ser más elevado en las carnicerías si se compara con los precios relevados de los servicios de venta online de las principales cadenas de súper e hipermercados.

Así como los bolsillos complicados promueven las mejores decisiones de compra en este escenario tan complejo, la vida hogareña y ese "espíritu chef" que todos tenemos adentro hacen que se busque una mayor eficiencia en la organización de las comidas del menú pandémico. Ello deriva en un consumidor que recicla más la comida, toma mejores decisiones en el consumo y que hace rendir los alimentos.

La mayoría del público está adoptando una conducta diferente, y de hecho solo un 18% de las respuestas manifiesta que no ha habido cambios en el comportamiento alimentario. Estos cambios son más marcados en las mujeres que en los hombres.

En términos de edades, los que más reciclan son los segmentos de edad intermedia.Los que toman mejores decisiones de compra y consumo son aquellos con más de 50 años. Y los que más están ahorrando dinero son los centennials.

Desde el punto de vista económico, el reciclaje de la comida cruza todos los niveles socioeconómicos, con más importancia en las clases media baja y baja. El nivel ABC1 y la clase media alta están organizándose mejor con el menú, y son los que más prioridad dan a una dieta diversificada y saludable.


¿Romper la cuarentena en busca de carne vacuna?

¿Arriesgaría su salud y se expondría al contagio por el mejor bife? ¿Cuántas cuadras estaría dispuesto a recorrer más allá de lo permitido por el confinamiento, para ir en busca de esas milanesas inimitables? Antes de que conteste, le contamos qué piensa y hace la mayoría.

En general, la sociedad no se está moviendo más allá de lo permitido para ir a comprar carne. Casi 8 de cada 10 personas se mueve en un radio de hasta 10 cuadras de su casa. Pero volviendo a las preguntas disparadoras, 3 de cada 100 personas ha violado la cuarentena para poder seguir comprando su carne preferida. No es para aplaudir ni festejar, pero si para resaltar hasta dónde es capaz de expresarse la fidelidad hacia la carne en plena embestida del Covid-19.

En este escenario, donde la gente resuelve la compra de carne en las cercanías de su casa, casi 7 de cada 10 siguen manteniendo su lugar de compra habitual de carne vacuna durante la cuarentena.

Sin embargo, casi un 30% de la gente ha tenido que cambiar el lugar donde solía comprar carne antes que el Covid-19 apareciera en escena. Los mayores cambios en las conductas de compra se dan entre la gente que compra en el formato de súper e hipermercados, pasando a una compra de más proximidad.

En líneas generales, quienes han tenido que cambiar de lugar de compra habitual, vieron deteriorada su experiencia de compra de carne. Fundamentalmente, por tener que pagar precios más elevados y por menor cantidad de ofertas disponibles.


El futuro es de carne y hueso, pero no asoma fácil

Un comprador y consumidor más racional es y será cada vez más exigente en la relación precio calidad de los productos cárnicos. Si el presente es de bolsillos flacos, la imaginación de lo que puede venir no nos lleva precisamente a un escenario de Disneylandia.

Como decimos siempre, la cadena de ganados y carne vacuna no tiene la vaca atada. Creemos que a esta altura nadie duda de ello. Mejor, porque siendo conscientes de esta limitación, será más fácil dedicar mayores e inteligentes esfuerzos para cuidar y acompañar a la gente no solo en esta cuarentena, sino también cuando la pesadilla termine.

Por el Ing. Agr. M. Sc. Adrián Bifaretti (jefe del Departamento Promoción Interna del IPCVA) y la Lic. Eugenia Brusca (Asistente de Departamento Promoción Interna, IPCVA).

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