Por única vez, Dogg Palermo presentó una hamburguesa "made in" Liporace. Un "blend" de cortes vacunos no develados y algunos ingredientes poco ortodoxos que hacen la diferencia.
Máximo Togni creó, junto a dos socios, una nueva propuesta basada en los hot dogs neoyorquinos, nuestros vulgarmente conocidos como "panchos". Y lo hizo en 2013 en un local del Microcentro porteño.
Luego se expandió a la zona de Tribunales, para luego asentarse en dos zonas mucho más gastronómicas: Palermo (donde antes funcionara Pizza Piola) y el Bajo Belgrano, casi Barrio Chino. Estos son los dos locales hoy abiertos al público.
Pero los hot dogs de Togni no son "panchos" comunes y corrientes. Los hace con salchichas de elaboración propia según una receta de la década del '20 del siglo pasado, que inmigrantes polacos introdujeron en Nueva York.
Más tarde, incorporó las hamburguesas al menú. Con tres cortes de carne y otro secreto, al igual que los hot dogs: el pan que ellos mismos preparan y salen a la venta recién horneados.
El miércoles pasado, Dogg Palermo recibió la visita del chef Dante Liporace, quien pese a ser conocido como exponente de la alta cocina, que supo desplegar en nuestro medio en restaurantes como Moreno y Tarquino, también ha sorprendido con sus hamburguesas en Uptown y BB&B.
Esta vez, a la hamburguesa de 230 gramos le agregó queso Crottin, pickle de tomate panceta casera. Salían acompañadas con papas paille. Como bebida, esta vez se sugerían algunas opciones de vinos, hasta blanco inclusive.
Otra buena manera de demostrar que la tan denostada y subestimada hamburguesa, la de las cadenas industriales, puede transformarse en un plato de alto nivel si quien la ofrece exhibe buena materia prima y un poco de creatividad.
Dogg está en Gorriti 5171 y en Blanco Encalada 1665.
Carmen reinterpreta los clásicos de la mesa familiar italiana, con técnica y creatividad. Y este 29 de noviembre, celebra la tradición con gnocchi fuera de carta.
Encuentro de colegas en Almacén de Pizzas, para probar las diferentes opciones de la experiencia "Almacén por Pietro", una propuesta gastronómica que se presenta como "Un viaje de Génova a Buenos Aires". Curiosamente o no tanto, el mismo camino que mis abuelos hicieran a comienzos del siglo pasado.