Todo casero. Así es lo que se come en Cinco Esquinas, un restaurante de campo ubicado en la localidad de 9 de Julio, a 280 kilómetros de Buenos Aires. Para hacer un alto en el camino y disfrutar de su parrilla, comidas hechas en el disco de arado y pastas artesanales.
Los restaurantes de campo (y de ruta) tienen un encanto especial. Alguna vez dijimos que para ir a Mar del Plata, a veces calculábamos el horario en que pasaríamos por Maipú, para hacer una parada gastronómica en Ama Gozua.
Algo parecido sería este lugar ubicado en la Ruta 5, a la altura de la localidad bonaerense de 9 de Julio, llamado Cinco Esquinas. Es un típico restaurante de campo, donde lo verdaderamente importante es la calidad artesanal y casera de lo que se sirve.
Karina Marulli es la encargada de contarnos la propuesta de Cinco Esquinas. Las especialidades de la casa son la parrilla, el plato del día hecho al disco de arado, y pastas caserísimas.
Y como entradas, la picadita de la casa con quesos y fiambres locales, berenjenas, paté casero y palitos ídem. O también las empanadas fritas de carne cortada a cuchillo y la provoleta con ensalada de la huerta.
Por el lado de la parrilla, ofrecen un menú individual con chorizo de campo, minibife de chorizo y pollito o bondiola, acompañado por papas fritas o ensalada con verdes de la huerta propia.
Ya se dijo que el disco de arado ofrece siempre alguna opción tentadora, para lo cual hay que consultar al mozo. Y por el lado de las pastas, hay raviolones de acelga, o de muzzarella, jamón y albahaca. Pero los rellenos de carne de cerdo son la especialidad en este rubro. Hay además ñoquis de papa y pasta fresca recién amasada.
La parte golosa, como no puede ser de otra manera, destaca el flan con dulce de leche (ambos caseros por supuesto); helado de crema hecho en casa; arroz con leche tibio o frío, y el infaltable queso y dulce.
Para llevarse, se puede comprar limoncello, berenjenas en escabeche, ravioles congelados, dulce de leche y pan de campo.
Cinco Esquinas está ubicado en la Ruta Nacional Nº 5, Km 280, 9 de Julio, provincia de Buenos Aires. Teléfonos: 02317 483023 / 15 583246. Abre de martes a viernes al mediodía, sábados mediodía y noche, y domingos al mediodía.
Casi dos años más tarde, volvimos a Somos Asado. No es una parrilla tradicional ni lo quiere ser: sí un restaurante de carnes con las propias interpretaciones de Gustavo Portela. Por otra parte, la estructura edilicia permitió armar distintos espacios dentro de lo que fuera en su momento una fábrica de camisas del abuelo de Verónica Krichmar, maître del restaurante y esposa del chef.
Cuando la sofisticación gastronómica decide ignorar los protocolos: así nace esta propuesta de "cocina de barrio" y descontracturada de club, destinada a despertar el costado más inquieto de Las Cañitas.
Si existe un personaje histórico identificado por ser un sibarita hecho y derecho, ese mismo es Sir Winston Churchill. Más allá de tratarse de un británico, algo que a los argentinos suele caernos mal, la figura de este personaje con enorme gravitación en la historia del Siglo XX, nos cae simpático por ser un amante casi obsesivo de la comida y la bebida. De ahí que ir a Winston Bar, ya se su pub de la planta baja, como al living ubicado escaleras arriba, resulta no solo un homenaje a esta figura emblemática durante la Segunda Guerra Mundial, sino también un regocijo a nuestros sentidos de la mano del chef Jonás Alba. En esta nota doble, uno se refiere a la experiencia que comenzó el año pasado y la otra a la visión más joven y descontracturada, menos flemática, de Carla.