Hay libros de cocina y libros que van más allá de las recetas y de los protocolos. "Pedro Lambertini al natural" sorprende por su gran trabajo de producción, la originalidad de sus contenidos y la calidad gráfica de la obra.
Y si vamos un poco más allá, podríamos decir que "Pedro Lambertini al natural" es lo más logrado entre los libros de cocina que alguna vez hemos visto en los anaqueles de nuestras librerías.
Son poco más de 300 páginas, un centenar de recetas y mucha pasión que denota el esfuerzo del chef por reflejar sus vivencias personales a través de la comida. Los capítulos reflejan las raíces cordobesas, los comienzos profesionales en Buenos Aires, y el presente "con la cocina como lenguaje y como forma de vida".
Las raíces cordobesas se extienden al origen piamontés, tan común a muchos nativos de la provincia mediterránea. Y un plato emblema, como la bagna cauda, que ya sabemos que quedó como legado de los gringos que vinieron a poblar las pampas con poco más que lo puesto, se nos asemeja a un homenaje a la abuela materna del autor.
La crema de leche, contenida en la receta familiar que nos deja Pedro en la página 38 del libro, es hoy infaltable y en su momento reemplazó al aceite de oliva que en otros tiempos brillaba por su ausencia en estos lares.
Pedro hace referencia al cardo, un tallo pariente del apio, presente en esta receta y "que a mí no me gusta" por ser muy amargo, dice el autor.
Si alguien pensara que el libro sería un recetario de cosas dulces, apenas hojeándolo uno tendrá la respuesta de manera inmediata y definitiva. Quizá todo sea un preconcepto porque Lambertini comenzó apasionándose por la pastelería y luego traslado su talento a lo salado.
Hay pocos exponentes en la cocina profesional que reúnan ambas condiciones. Conocemos a Diego Irato y al propio Lambertini, y no muchos más.
Es una obra completa que sirve para conocer el pensamiento del chef a través de su valiosa experiencia, aun en los que parecen cortos 33 años de vida. A Lambertini, su paso por la televisión por cable lo ha posicionado como un referente de la cocina natural y orgánica.
Él mismo dice que no es vegano ni vegetariano, que le encanta ese tipo de comida, y que "el fundamentalismo de los veganos termina pareciéndose al de quien está ciegamente en contra de ellos".
Le satisface asimismo que lo asocien con lo orgánico y natural. Dice que "el cuidado en la alimentación es creciente", porque "todos queremos, además de comer rico, sentirnos bien".
Las recetas de este libro estás basadas en ingredientes nobles, técnicas perfectas y un toque de originalidad. Preparaciones adaptadas libremente de platos conocidos, o creaciones absolutas del chef.
Y comentarios siempre interesantes, que reflejan las vivencias y el pensamiento de este joven cocinero que aún tiene un largo tiempo para crecer y sorprendernos.
Negresco Bistró, el restaurante de Palladio Hotel Buenos Aires - MGallery Collection, presenta las nuevas sugerencias del chef Facundo Stefano, una propuesta que invita a redescubrir la cocina mediterránea
La Terrazza de Casa Zarautz es parte del proyecto desarrollado en Palermo, con el nombre de la ciudad del País Vasco en la provincia de Guipúzcoa. Se trata de una terraza climatizada que, inevitablemente nos transporta a un asado en nuestra propia casa o edificio. La experiencia está a cargo del chef Leandro Leyell. Lo curioso es que el nombre del nuevo restaurante, nos lleva a Italia, por lo de "terrazza" con doppia z, y a la tierra vasca por "Casa Zarautz".
Desde el 1º de mayo, Raíces Cocina Casera incorpora a su carta de invierno preparaciones de olla como locro, guiso de lentejas, mondongo y sopa tricolor, en línea con su propuesta de cocina tradicional argentina, pensada para la temporada. Y además, como siempre, platos creados por la chef Fernanda Tabares que nos remiten a la infancia.