Aquerenciado en San Juan

El Chulengo de Barreal

Martes, 9 de febrero de 2016

En La Querencia, posada de Barreal, provincia de San Juan, el chef Alfredo Morales sorprende con sus platos regionales en el Restaurante Chulengo. Y les mostramos un corte local: la punta espaldada.

Chulengo - Florida sin número, Barreal, provincia de San Juan - Teléfono 02645 416201. Abierto todos los días mediodía y noche. Principales tarjetas.

Cocina: Regional

Lugar: Barreal

Precio: $$$

Ya hemos comentado que Alfredo Morales es un chef jujeño, afincado en la tierra sanjuanina desde hace varios años. Trabajó en el Hyatt de Mendoza, en el Museo Santiago Graffigna (donde realizó varios encuentros gastronómicos) y en esta temporada veraniega, se instaló en Barreal.

El pueblo se llama de esta manera por el Barreal Blanco también llamado Pampa del Leoncito. Allí se encontraba un lago que hoy es una planicie arcillosa, bastante extensa (12 kilómetros por 6 de ancho).

Una imagen conocida del lugar, son los pintorescos carros a vela. En la zona, también se encuentra el Observatorio Astronómico El Leoncito. Barreal también tiene su historia, desde la zona partió una columna del Ejército Libertador.

Pero si a todos estos atractivos le sumamos la comida, el viaje está plenamente justificado. El chef Morales sacude la modorra sanjuanina, con su propuesta bien regional del Restaurante Chulengo. El nombre alude a la cría del guanaco. Pero si lo asociamos con la gastronomía, también habrá que hacer referencia a un tipo de parrilla con forma de tambor.

Antes de describir algunos de los platos, debemos empezar por un corte típico de la provincia. Se trata de la punta espaldada, que si uno la ve entera, tiene la forma del territorio de San Juan.

HASTA ABRIL, CUANDO FINALICE LA TEMPORADA, EL CHEF ALFREDO MORALES COCINA EN EL RESTAURANTE CHULENGO, DE BARREAL.

Se trata de un corte sobre las costillas, debajo del matambre. Según nos indicó Morales, hay que hacerlo en cocción lenta. Puede ser a la llama, a la parrilla o en rellenos. Se cocina entera o a lo sumo por la mitad, nunca en porción porque se pone dura. Va de suyo que es una especialidad de Chulengo, donde la preparan a la llama con crema fría de manzanas de Calingasta.

Las “aperturas” son empanadas con criolla de la huerta de Pocito; embutidos de cerdo de “Doña Mirta”; arrolladito de pollo con jamón crudo y crema de salvia y brotes, entre otras opciones.

Principales, para destacar: bife de chorizo con papas al ajillo de Tomberías y ensaladilla; cerdo caramelizado con vegetales asados; queso casero asado de “Doña Josefina” con jugo de hierbas de “mi campo” con ensalada.

Para finalizar, tabla de conservas regionales de Astica y Barreal, y tarta tibia de chocolate y helado de pomelo.

Un lujo para San Juan, una provincia de las más lindas del país, que debe convencerse a sí misma que tiene potencial. Y un gran cocinero como Alfredo Morales, ya adoptado por la provincia.

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