Recientemente, se celebró el Día Internacional sin Dietas, impulsado en 1992 por la activista británica Mary Evans Young. Desde DIM Centros de Salud, tres nutricionistas opinan sobre este controvertido tema. Y también reflejamos un humilde aporte personal, sobre cómo sobrevivir al hecho de ser periodista gastronómico y no perder la salud en el intento.
Hace ocho años, en la mayor intensidad de mis visitas a los restaurantes y ante la imposibilidad de hacer una dieta o al menos bajar el consumo de calorías, se planteó como imprescindible hacer algo con sentido común que nos brindara la chance de seguir trabajando en este rubro del periodismo que tanto nos apasiona.
La solución la encontramos en el ejercicio físico en general, y el running en particular. Justo yo, que en el colegio era el último de la fila en la clase de gimnasia, a quien lo único que le interesaba era patear todo el día una pelota. El más vago entre los vagos, tratándose de actividad física programada.
Pero allá por el año 2018 tomé la decisión más inteligente: entrenar, primero caminando, luego trotando, poco a poco corriendo lo más rápido posible en virtud de las limitaciones lógicas de la edad. Hasta que hoy lo tomo como si fuera la obligación de ir al trabajo.
Lo demás llegó inevitablemente: le empecé a tomar el gustito y hoy no solo entreno y corro por Palermo tres veces por semana, sino que además y tras una etapa de acomodamiento a los requerimientos físicos, empezaron las carreras y la acumulación de medallas. Y todo después de la edad activa, entrando en la jubilación.
Sigo comiendo, no hago dietas (nunca las hice), y me siento como si tuviera varias décadas menos sobre mis espaldas y el resto de cuerpo.
Con motivo de la celebración de Día Internacional sin Dietas, recibimos en la redacción un informe de parte de DIM Centros de Salud, que nos pareció muy interesante y que compartimos por su rigurosidad científica.
Dice el comunicado que, "en un contexto donde abundan las soluciones rápidas y los cuerpos ‘perfectos' en las redes sociales, el Día Internacional sin Dietas -impulsado en 1992 por la activista británica Mary EvansYoung-, vuelve a poner el foco en una pregunta incómoda: ¿por qué seguimos insistiendo con modelos que no funcionan?".
Al respecto, tres nutricionistas de DIM Centros de Salud advierten que las dietas restrictivas no solo fracasan a largo plazo, sino que también pueden generar consecuencias físicas y emocionales.
Dietas virales, riesgos invisibles
"Detrás de nombres atractivos y promesas de resultados rápidos -como las dietas detox, el ayuno ‘según la luna' o los planes extremos bajos en carbohidratos-, se esconden riesgos concretos: déficits nutricionales, alteraciones metabólicas, sobrecarga hepática o renal, y en algunos casos, la aparición de trastornos de la conducta alimentaria".
"El cuerpo humano no necesita ser ‘depurado' con fórmulas mágicas, ya tiene órganos que cumplen esa función de manera natural, como el hígado y los riñones", explican desde el equipo de nutrición".
"A esto, se suma un problema frecuente pero poco visibilizado: el efecto rebote. La mayoría de las personas recupera el peso perdido -o inclusive más-, al abandonar estas prácticas. No es un problema de disciplina, sino de enfoque: se siguen reglas insostenibles en lugar de construir hábitos reales", señalan.
Corriendo hasta cuando uno está fuera del país, de vacaciones.
Cuando la información no informa
"Las redes sociales amplifican este fenómeno. Influencers sin formación profesional, desafíos virales y contenidos sin respaldo científico, instalan la idea de que existe una única forma válida de ‘estar sano'. Pero ese mensaje no solo es incorrecto: también puede ser dañino. La presión por alcanzar un ideal corporal impacta en la autoestima, favorece la insatisfacción con la propia imagen y puede derivar en trastornos como la anorexia, la bulimia o la ortorexia".
A través del team de Carne Argentina, promocionamos el consumo de carne en los deportistas.
Salud no es sinónimo de delgadez
"Lejos de los estándares estéticos, el concepto de peso saludable es individual. No responde a modas, sino al equilibrio entre variables físicas, metabólicas y emocionales".
"Implica poder sostener en el tiempo una alimentación variada, moverse regularmente, descansar bien y no vivir en conflicto con el propio cuerpo. Un número en la balanza no define la salud. Lo importante es cómo se siente y funciona el cuerpo en su conjunto", remarcan.
El mensaje no es "abandonar el cuidado, sino todo lo contrario: dejar atrás las soluciones rápidas para construir una relación más consciente, sostenible y respetuosa con la alimentación. Porque no se trata de controlar el cuerpo, sino de entenderlo".
Para olvidarse de las dietas, nada mejor que entrenar racionalmente.
Otro 7 de junio, pero la pregunta que cabe es: ¿qué festejamos hoy? Desde la aparición de "La Gazeta de Buenos Ayres", el primer medio de nuestro país fundado por Mariano Moreno el 7 de junio de 1810, mucha agua ha pasado debajo del puente. Y la verdad sea dicha, estamos a punto de ahogarnos.
Muchas veces, las bodegas hacen sus presentaciones de vinos siguiendo las recomendaciones de sus agencias de prensa o bien de quienes manejan internamente el tema comunicacional. El problema surge cuando la elección del lugar queda en manos de las distribuidoras, que suelen optar por vinotecas a las que pueden enchufarle sus cajas a cambio de hacer allí una cata de nuevas etiquetas o cosechas para los periodistas e invitados.
El gobernador Alfredo Cornejo viajó a Francia para participar de Expo Wine París 2025, una de las ferias vitivinícolas más importantes del calendario internacional. Y allí negoció para que Mendoza sea sede en octubre de este año de Vinexpo Explorer. Antes, en abril, también la provincia cuyana recibirá la premiación de la Guía Michelin, en su segunda edición, que debió realizarse en noviembre del año pasado.