EXCELENTE RELACIÓN PRECIO CALIDAD EN HURLINGHAM

La Casona del Retiro y 1980 Parrilla de Culto

Jueves, 5 de febrero de 2026

El chef Miguel Ángel Sosa, se ha hecho un experto en la restauración de clubes sociales y deportivos. Lo conocimos hace ya una década en La Casona del Retiro (un club de rugby y otras actividades), en Hurlingham. Y cómo experto asador que es, su segundo emprendimiento es 1980 Parrilla de Culto, también el oeste del Conurbano. Más tarde, abrió con un suceso notable La Casona de Belgrano, que funciona dentro del Club Belgrano. Hoy nos ocuparemos de ambos restaurantes de la Zona Oeste.

La Casona del Retiro (Club Social El Retiro) - Dirección: Crucero General Belgrano 1336, Hurlingham . Teléfono: 011 3571 8034. Precio: $$. Horarios: lunes a sábados de 09:00 a 23:30; domingos 09:00 a 18:00. IG: @lacasonadelretiro

1980 Parrilla de Culto - Dirección: Avenida Gobernador Vergara 4365 Hurlingham - Teléfono: 11 5992 2694. Precio: $$$. Horarios: jueves a sábados de 12:00 a 15:30 y de 20:00 a 00:00; domingos de 12:00 a 17:00. IG: @1980parrilladeculto

LA CASONA DEL RETIRO

Sacando cuentas, llegamos a la conclusión de que ya pasado una década desde que visitamos por primera vez a Miguel Ángel "Micky" Sosa, en su Restaurante La Casona del Retiro, en Hurlingham. Y cuando decimos una década, nos referimos a que fue precisamente en el comienzo de febrero de 2016.

El chef acreditaba una trayectoria bastante extensa, tanto aquí como en el exterior. Hablar con él aquella vez, fue comprobar que estábamos en presencia de un apasionado por la cocina.

Pasó por el Hilton, trabajó en el Hotel La Mola, el Arts Barcelona y el Hotel Rey Juan Carlos I. Y, previo a abrir su propio emprendimiento, fue gerente de Operaciones de La Cabrera. Participó de las aperturas de los locales de Manila y Lima.

La relación siguió su curso y seguimos con entusiasmo su trayectoria, tanto en Hurlingham como en Belgrano, donde conduce el restaurante ubicado dentro del Club Belgrano, ubicado en Barrancas. Por cercanía, nos hicimos habitués de este último lugar, un éxito rotundo que muchos envidian y que otros desmerecen en redes berretas, aunque no hayan ido nunca a comer. Pero ésa es otra historia.

En su pueblo chico, Micky tuvo el coraje de aceptar el desafío de tomar las riendas del restaurante de un club deportivo. Con todos los riesgos que eso conlleva. Lo que el chef aprendió muy rápido es que, en estos casos, el negocio rinde si brindás un menú accesible, de calidad y variado. Cumpliendo estas tres premisas, el éxito está al alcance de la mano.

Hoy, La Casona del Retiro sigue cumpliendo rigurosamente su objetivo de dar de comer rico y barato. Así es que, si bien cuentan con un menú a la carta, el mayor éxito lo han logrado con los menús ejecutivos que se sirven todos los días, mediodía y noche.

Están siempre platos del día que varían constantemente, mientras que los viernes son días de tacos, los sábados "camperos" y los domingos al mediodía nos remiten a la cocina "della nonna".

En el resto de la semana, además del plato del día, se puede elegir entre las infaltables y necesarias empanadas de carne; el matambre; las milanesas de carne vacuna o de pollo, con opción a la napolitana; el ojo de bife de 250 gramos; el wok de vegetales con arroz yamaní, y los ñoquis y ravioles.

Los menús ejecutivos cuestan $ 19.000 incluyendo principal + bebida, o bien $ 25.000 si se agrega una entrada y postre (o café), + bebida. Encima, si pagás en efectivo te hacen un descuento del 10%.

Del menú a la carta, sobresalen las empanadas (¿cuándo no?); las rabas; trucha; matambrito; sorrentinos de calabaza; lomo al champiñón; pizzas; milanesas y también la "Osoburger" con doble medallón de osobuco braseado y provoleta fundida en pan de papa.

Afortunados sean los vecinos de la Zona Oeste, que tiene "al tiro, nomás", como dicen en Chile. Igualmente, vale la pena el viajecito desde CABA, lo aseguramos.

1980 PARRILLA DE CULTO

El sábado pasado, para cerrar el primer mes del año, rumbeamos para los pagos de Hurlingham para visitar 1980 Parrilla de Culto, el otro emprendimiento del chef Miguel Ángel Sosa.

Llegar nomás es toparse con una jaula (o también se le llama "domo") que, bien utilizada como es el caso, no tiene nada que ver con los pollos colgantes de Francis Mallmann. Y ahí de inmediato se nos provocó la "reacción de Pavlov", la salivación que en este caso no obedecía a un estímulo externo como al perro, sino al vacío que chorreaba de lo lindo.

Dicen en todos los negocios de Sosa -o al menos así lo hemos leído en las redes- que la "comida comienza con una empanada". Esta recomendación la seguimos al pie de la letra, si hasta una vez la probamos al final de la comida, en aquella primera experiencia en La Casona del Retiro. Y así es que degustamos las dos opciones existentes: de carne vacuna cortada a cuchillo y de bondiola con provoleta. Cuestan $ 2.500 cada una.

La tabla de achuras fue el paso siguiente, que sale con chorizo, morcilla, riñones y chinchulines ($ 18.000 para compartir), más el agregado en este caso de mollejas, que por lo general se piden aparte ($ 20.000 y abundantes).

No faltaron tampoco las papas fritas, bien crocantes, con una opción de "Papas de Culto", que llevan también huevo revuelto, panceta y verdeo. Hay, además, varias ensaladas y guarniciones.

Llegó finalmente el vacío de la jaula (con dos opciones para los clientes: 600 gramos a $ 32.000 o media porción de 400 gramos a $ 25.00, en ambos casos compartibles). Acompañado también de asado de tira (700 gramos a $ 29.000 y de 500 gramos a $ 20.000); y bondiola de cerdo (600 gramos a $ 16.000 y 400 gramos a $ 13.000). Nuestras porciones eran las grandes, damos fe.

Hay, asimismo, un capítulo de carnes especiales (todos los cortes y achuras son del Frigorífico Aconcagua), como es el caso del lomo con hueso; rack de ojo de bife de 1 kilo; asado al asador para dos personas; matambre a la pizza y parrilladas para dos comensales ("Express" $ 40.000 y "Completa" para 3 a $ 50.000 que salen con papas fritas o ensalada).

Cuentan con cinco opciones de pastas; hamburguesas; sándwiches que incluyen papas fritas y otras guarniciones, como puré de papas o de calabaza, y Ensalada Caesar.

Para el final, llegaron a la mesa flan con crema; panqueque de dulce de leche; y el clásico "Vigilante". Quienes lo deseen, también pueden pedir la degustación de postres, cuatro en total más helado de americana a $ 16.000.

Va de suyo que las referencias del chef como asador consumado, ya que es miembro de la Federación Argentina de Asadores, está presente en esta propuesta de parrilla que aúna carnes de calidad, cocciones precisas (como dato curioso hay una mujer al frente de la parrilla y la jaula) y precios imbatibles. 

En casos así, el viaje no demanda mucho esfuerzo porque, al fin de cuentas, lo que une recibe son satisfacciones que hacen conveniente el recorrido hasta Hurlingham. Volveremos.

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